martes, 5 de noviembre de 2024

Matrículas de los taxis


No me había fijado. Quizá si vi alguno, pero pensé que en su caso era una cosa temporal.
¿Hace mucho que los taxis -incluidos Cabify, Uber y otras yerbas por el estilo- llevan su placa posterior de matrícula de color azul?


 

lunes, 4 de noviembre de 2024

Paseo de Circunvalación

El no va más. Como la camioneta seguramente debe ser de la comunidad artística, sabe mal, sobre todo, por los pobres árboles.

Ayer bajaba (con cuidado, porque están mal hechos y es un peligro) los escalones del llamado parque Carlos I pensando que me sabía mal no haber hecho fotos de una divertida frase pintada en su muro que evocaba a “los hijos del canapé”, pero me dio pereza volver a subir la escalera.
Quizás por eso, decidí hacer uso de la tableta y retratar la que quizás debe ser la calle más pintarrajeada de Barcelona, el Paseo de Circunvalación.
En su parte más cercana a la entrada al Parque de la Ciudadela hay dos pintadas sacadas de fotos de la República y Guerra Civil, pero todo el muro que rodea al Zoo está repleto de grafitis, en general de esos psicodélicos como firmas ampliadas. En un trozo (ver la primera foto) pinturas y colores rebosan del muro y se extienden por acera, árboles y hasta una camioneta ahí estacionada, que quizás sea de los “artistas”.
Ya puestos, me dediqué a fotografiar también carteles oficiales bien curiosos que hay al otro lado de la calle.

Cuando se llega a una puerta.



En la otra acera (inexistente) hay inicialmente terrenos de Adif. Las obras de remodelación de que hablan los carteles, con “declaración de impacto ambiental aprobado en un BOE de 2008) me da que ya deben estar olvidadas, faltas de financiación.

Más cerca de la Avda del Marqués de Argentera, junto al antiguo parking exterior de la Estación de Francia, están los terrenos de la que iba a ser Biblioteca Provincial, de la que hace poco se oyó decir que reemprendía sus obras. He cruzado la calle para ver qué decía el cartel, y me he encontrado con esto.

Y ahí debe ser la intervención arqueológica que anuncia el rótulo, ya muy quemado por el sol. 

viernes, 1 de noviembre de 2024

Hotel Presidente


Ya sé que no se debe estar dando la tabarra siempre con lo mismo, pero lo haré una vez más:
El hotel Presidente me caía hasta simpático, con sus aspiraciones de rascacielos años 60 neoyorkino limitadas por el entorno local. Su estructura y diseño, vencida esa intención algo provinciana, se me aparecían como discretos y elegantes, bien pensados y dibujados.
Sus últimos dueños (ahora es Hesperia) debían aborrecer su previa discreción de líneas, y le han cambiado a lo bestia el aspecto de -por lo menos- su entrada, convirtiéndola en un ridículo reclamo de feria.

 

jueves, 31 de octubre de 2024

Finestrelles


El monstruo va creciendo. Ya debe tener más de catorce pisos, pero aún le faltan unos cuantos más. Y lo peor es que tiene un hermano gemelo que aún esta en gestación. Para eso, y para no otra cosa, abrieron el “corredor verde a Collserola”, la expresión feliz que encontraron para tranquilizar a la gente cuando vieron que se estaban removiendo venga tierras por una gran área de terrenos en Esplugues.
Ahora ya asoman los pisos que tendrán visión sobre el recinto de La Masía, que ya no estará tan aislada… o se sentirá vigilada.

 

miércoles, 30 de octubre de 2024

Sitios que han desaparecido, cambiado,...


Ayer, en trayecto descendente por el centro de Barcelona, sensación ambidiestra, que decía -mal dicho- aquel.
Sitios que han desaparecido pero conservan algún elemento que te los recuerda, otros felizmente recuperados y hasta aparentemente mejorados, nueva vida en lugares de siempre, hasta el próximo cambio.

Mal el titulo y peor lo que se muestra en el escaparate, pero éste mantiene orgulloso la madera de la añorada Can Ravelll.

Cerró, se temió que pasase a ser ya sólo un letrero protegido descontextualizado, pero ha vuelto a abrir, reformado para cumplir una función parecida. No he estado, pero desde fuera me parece más bonito que como era.

En una calle que ya es otra cosa, llega tarde el otoño, pero en sus pocas muestras más parece que llegase la primavera.

En una calle que ya es otra cosa, llega tarde el otoño, pero en sus pocas muestras más parece que llegase la primavera.

En aquel espacio, más plaza alargada que calle, producto del esponjamiento entre dos calles que bajaban de Carders a Princesa, ésta librería de viejo que habla en francés. Extrañeza ante un lugar que indica nuevo tiempo y paisanaje. Casi quiere ser cálido, pero lo hace con los ligeros materiales de lo nuevo pobretón.

En Flassaders, la antigua fábrica de los caramelos Mauri sigue acogiendo locales efímeros, que van probando.
 

sábado, 26 de octubre de 2024

Campus de la Universidad Politécnica de Catalunya en el Besós

Ribas, Cañete, Nel.lo y Roca.

Me sabe mal dejar sin aparecer por aquí referencia alguna sobre la tercera pieza urbanística ligada al binomio Universidad-ciudad que apareció, respecto a la ciudad de Barcelona, como proyectos en marcha que pueden cambiar la fisonomía de la ciudad, en el curso de esta semana dirigido por Oriol Nel.lo para la UIMP Centre Ernest Lluch. Aunque no parecen interesar demasiado, si escribo algo sobre ellas, retengo alguna idea interesante que me transmitieron, lo que me es personalmente, con la cabeza a pájaros que tengo, positivo.
Esa pieza pendiente era el nuevo Campus de la Universidad Politécnica de Catalunya en el Besós. Hablaron de ella Carme Ribas, arquitecta directora del Consorci del Besós, Estanislao Roca, catedrático del Departamento de Urbanismo de la UPC y Filomena Cañete, alcaldesa de Sant Adrià del Besòs. (Foto 1)
Me gusto mucho la intervención de Carme Ribas, poniendo el dedo en la llaga tanto de cómo había ido su planeamiento hasta el momento como en sus exigencias de futuro. Fue ella quien presentó una transparencia con cuatro fotografías aéreas (foto tres) que reflejan el aspecto de la zona en que está emplazado su terreno a lo largo del tiempo.
Inicialmente territorio perdido cercano al litoral pero sin acceso al mar por las vías del tren y otros inconvenientes, se proyectó para las Olimpiadas del 1992 muy bien la prolongación hasta el final de la Diagonal, pero otras cosas quedaron dejadas de la mano de Dios.
Poco después, las vias fueron sustituidas por una Ronda Litoral que -comentó con mucho acierto- se diseñó siempre pensando en Barcelona. La ronda conecta muy bien ciertas áreas y permite llegar hasta Montcada en un periquete, pero en cambio, se olvidó por completo de una conexión con el otro lado del Besós, de forma que desde el punto que nos ocupa se hace difícil pasar a un punto que la alcaldesa de Sant Adrià ve ligado al completo, como es el de las Tres Chimeneas.
Con el Fórum se dio una cobertura a la incineradora y al tratamiento de aguas -pese a todo aún hoy denigrados por los vecinos activos-, y se adjudicó el terreno ese de forma de bala a la UPC que ésta trató en sus proyectos como una burbuja en medio de un territorio hostil.
Ahora sí parece haber un proyecto (foto 4) que quiere integrar la UPC del Besós en su entorno. La nueva Rambla de Prim, que abrieron desde el barrio de La Mina, quedaba totalmente taponado y ahora quieren darle paso por el medio del terreno analizado y, desde ahí, llegar hasta el mar. Esta última conexión ya se ha hecho (foto 5), pero como se sigue teniendo miedo, está vallada y cerrada por la noche.
Ya están hechos cuatro edificios de la UPC, pero acorazados, mirando hacia su interior, sin ningún detalle para con un posible paseante exterior (foto 6). Como quedan aún cinco por hacer, Carme Ribas pide se tenga en cuenta lo que dice y no le hagan una fachada tan hostil.
Mientras tanto, la alcaldesa de Sant Adrià se pasa la vida yendo a ver a todas las autoridades de diferentes niveles, y batalla por un futuro mejor blandiendo eso de la ciudad del conocimiento, viendo una red -hoy inexistente- entre la UPC, la zona de la antigua Térmica del Besós, los polígonos industriales del margen derecho del río y se llega a extender hasta Can Ruti, el hospital perdido allá lejos, en la montaña.
Por algo de eso batalla también el Consorci del Besós, cuyo luminoso presente actual es ese milagro del cauce del rio que es un auténtico y agradable parque. Su objetivo: que sea el eje para dignificar toda su zona.

Coloreado, el campus del Besós de la UPC. El edificio en construcción ya está hoy acabado.

Evolución de la zona

Proyectos para hacer la burbuja de la UPC permeable y conectado con su entorno.

Su conexión con el mar ya está efectuada, aunque se cierra por la noche.

Abajo, dibujo de todas las piezas que se piensan construir. Arriba, su aspecto exterior. Carme Ribas nos hizo entender que, sin un solo gesto de apertura, local o ventana pensada para el que pase por esa acera, ir hacia el Besós por ahí no es nada agradable.

Los proyectos de la alcaldesa de Sant Andreu del Besós. Un ayuntamiento que no tiene dinero ni para empezar con ellos.

El área de la Térmica del Besós, hoy en día un terreno vacío, con playas contaminadas.

Ver ventajas en lo que siempre habían sido inconvenientes. Como los polígonos del margen derecho del Besós, con planes de reconversión en zonas industriales positivas, pero con la dificultad administrativa de estar compartidos con el municipio de Barcelona.
 

viernes, 25 de octubre de 2024

Universidad y ciudad

González, Miralles, Nel.lo (director del curso) y Solà, que en su día participó muy activamente en la transformación de la ciudad de Girona.

Otra pieza de estas cosas que veo que no interesan a casi nadie, aunque no lo acabe de entender. Por mucho que me enrolle como una persiana y suelte ladrillos como para dormir al más despierto, se trata de cosas que creo no demasiado conocidas, que he oído en un foro serio (en este caso el curso “Universidad y ciudad” de la UIMP Centre Ernest Lluch), que ha dado acceso a personas implicadas directamente en el asunto, y seguro que siempre saldrá alguna información desconocida, que ayuda a entender nuestro entorno y cómo puede evolucionar.
Después del traslado del Clínico voy a por un segundo proyecto urbanístico de importancia, que compete en este caso a la Universidad Autónoma de Barcelona y al municipio de Cerdanyola, pero en realidad a toda el área metropolitana de Barcelona: el Plan del Parc de l’Alba.
Ayer hablaron de este proyecto Carme Miralles, catedrática de Geografía en la UAB y candidata a rectora de esa Universidad, Pere Solà, arquitecto redactor del plan director del parque y David González, teniente alcalde de Cultura, Ciutat del Coneixement i Relacions amb l’EMD Bellaterra del Ayuntamiento de Cerdanyola del Vallès (foto 1)
La segunda imagen puede situar muy bien de qué pieza de terreno estamos hablando: todo un amplio espacio “bastante libre” de edificaciones situado, al otro lado de la Sierra de Collserola, entre las poblaciones de Cerdanyola y Sant Cugat.
Es un terreno muy codiciado que, antes de la crisis de 1973, mientras se iba viendo claro que el crecimiento de Barcelona iba siendo y lo iba a ser mucho más al otro lado de Collserola, ya fue objeto de unos cuantos proyectos, que preveían una serie de ejes con densidad de rascacielos (tercera imagen).
La zona fue objeto de diferentes planes urbanísticos a lo largo del tiempo, hasta que el Plan de Desarrollo Urbano de 2014 definió para toda esa zona señalada, limitada por la Ap7 (ver la cuarta imagen) en su zona sur un “corredor verde” (cuando lo han llamado así me he echado a temblar, porque así quitaron hierro a todo el amplio desmonte que hicieron por Esplugues, camino de lo que en un tiempo se llamó la “Ciudad Diagonal”, y que ahora ya empieza a verse rodeado de muchas casas de unos diez pisos y dos rascacielos actualmente en construcción), una zona central de actividad económica (con empresas calificadas como de interés científico) donde ya se encuentra el sincrotón Alba y en su parte norte una zona residencial que permitirá el crecimiento de Cerdanyola.
Como puede verse en esa misma cuarta imagen, al otro lado de la autopista se encuentra la UAB, una Universidad que se inauguró sólo pensando en las enseñanzas que iba a impartir y los medios que debía disponer para ello, pero dejando de lado su integración con el entorno donde la situaron. Fue la propia Universidad la que tuvo que forzar una estación de la línea de los FGC y el uso de otra linea de tren, porque sólo se había previsto su acceso en coche. Actualmente entre un 70 y un 80% de los estudiantes acuden ya en transporte público, lo que es todo un éxito, pero ahora, dado que se dispone de un plan de orden superior felizmente aprobado, quieren integrarse con la trama urbana que se está constituyendo al otro lado de la autopista y desarrollar, por su parte, un primer plan urbanístico propio. Un nuevo puente sobre la autopista (que puede verse en la última imagen) quieren que una la UAB con el gran paseo que supondrá el eje norte del nuevo barrio de Cerdanyola, así como nuevas líneas de tren y/o tranvía. El papel lo admite todo…

La situación del Parc de l’Alba y la UAB, entre Cerdanyola y Sant Cugat, al otro lado de Collserola.

Uno de los proyectos que se presentó al concurso urbanístico de la zona antes de la crisis de 1973. No se hizo nada, pero se reservó el terreno, lo que, como fue transcurriendo el tiempo, fue provocando su degradación. Ahora el primer trabajo que han tenido que acometer es su desescombro.

Las tres áreas planificadas: corredor verde, zona científico-técnica (siempre se buscan industrias que sean “limpias” o de esas que tengan buen nombre) y área residencial y comercial.

En el extremo derecho del área señalada, en azul, el eje principal de comunicación, que se prolongaría (en naranja) por un nuevo puente sobre la autopista -auténtico tajo actual- con la UAB.
 

Pintada

Una pintada de esas "clandestinas" concertadas por el propietario del negocio con el grafitero/artista pintor.