sábado, 28 de febrero de 2026

Medianeras


No sé si tiene sentido ponerse a hablar de esta u otra cosa cuando te enteras de que una nueva animalada brutal se ha iniciado y que, con ella, es posible que todo quede alterado… para hundirse más y más en un terreno de lo más oscuro. Pero, haciendo como si pudiera seguirse tal cual, mientras ya empieza a hablarse de “muchos muertos” y a verse imágenes que lo corroboran, constatando mi impotencia radical para poder frenar lo más mínimo, voy a ello.
La nimiedad de lo que al lado de lo anterior me traía aquí era hablar de uno de los proyectos expositivos ligados a la celebración este año de 2026, pues se ha aireado a bombo y platillo que Barcelona se convertirá en el año mundial de la arquitectura.
Pero será porque ya se gastan mucho en la proliferación de mensajes institucionales de urbanismo que intentan inculcar ridículamente en la ciudadanía, o en otros que ondean en las farolas anunciando todo tipo de acontecimientos ideados por empresas privadas, por no decir patrocinando aparatosos eventos deportivos, da la impresión de que este año de la Capitalidad Mundial de la Arquitectura ha nacido pobretón y así va a quedarse.
Al menos eso es lo que deduje consultando el largo programa que lo constituye, en el que no he sido capaz de detectar ni una exposición de envergadura o, como mínimo, que plantee temas originales con el respaldo de un mínimo presupuesto.
De hecho (y espero que sea sólo por mi propia ignorancia), la lista de apuntes a efectuar en agenda casi se limitó a la visita de la exposición en el Centre Cívic Fort Pienc dedicado a una nueva versión de campaña para adecentar horrorosas medianeras a la vista que exhiben sus vergüenzas por toda la ciudad.
Si todas las exposiciones son de este orden, apaga y vamos. Como para exhibir la falta de presupuestos, exhiben unos quince paneles de cartón en los que hacen una definición de lo que entienden por medianeras, colocan en un plano de la ciudad una serie de pegatinas redondas en color desvaído o más intenso con las algo más de tresmil medianeras que tienen localizadas y unas del orden de doscientas cincuenta de color algo más intenso que señalan prioritarias a atajar, recuerdan ciertas medianeras que adecentaron en campañas anteriores y explican alguno de los proyectos vencedores del concurso efectuado para premiar los que se ven con ganas y presupuesto de tirar adelante.
Aunque el plano y las indicaciones sobre situación de medianeras en la ciudad son imprecisos y tienes que agacharte para observarlos mínimamente, he concluido gracias a ellos que ya puedo olvidarme en vida de ver desaparecer la extensa y alta (de unos dos pisos) medianera de tocho oxidado con patio lleno de bajantes en medio que hace que mantengamos las cortinas de un ala de casa continuamente bajadas para no entrar en depresión: no consta entre las tresmil y pico censadas, y eso que no es que sólo la veamos de forma descarada desde nuestro piso, sino que hace cejar de mirar al horizonte yendo a pie desde más allá de dos manzanas.
No pondré mucha imagen. Alguna deja ver la pobreza expositiva. Otras que se ven mejor las he ido a buscar en la web, porque en directo, además de ese lenguaje que los arquitectos resabiados emplean para presentar sus proyectos, se hace difícil recogerlas.
Claro que lo dicho, ser capital mundial en un aspecto como éste mientras medio mundo intenta destrozar a la otra mitad, ya me dirás qué gracia tiene.

Valoración de proyectos anteriores ya ejecutados. Obsérvese el cartón ranurado sobre el que se han colocado las fotografías.

Otros también ya acabados. Registrare como se encuentra ahora el de la plaza del Padró…

Proyectos actuales.

Detalle de uno de los proyectos, en el Parc de la Sagrera.





 

jueves, 5 de febrero de 2026

El museo marítimo y el calvario de las Ramblas




El domingo, a la salida de los jardines del Baluart de Santa Madrona, nos pasamos por el vestíbulo del Museo Maritimo (que se ha convertido en buena parte en un sitio de esos de atracciones, de cosas espectaculares).
Luego subimos desde su inicio junto a la estatua de Colón hasta la Plaza de Catalunya por las Ramblas. La verdad es que no creo que la avenida haya presentado en toda su historia -de no ser en el periodo de construcción del Gran Metro, en que la reventaron por completo- un momento en que recorriéndola ofreciera un aspecto peor: creía que ya estaba rehecha toda su parte interior y que las obras se concentraban ahora en el tramo superior, pero no es así. Salvo una pequeñísima franja junto a la plaza Colón, las obras siguen, a trompicones, por todos lados, sin que por algún trozo se vislumbre cómo quedará todo en el futuro.
Eso en cuanto a las obras, a lo que sumar que éstas no incluyen nada de lo que implicaba el proyecto completo, de cambio de usos. No se ha hecho nada en este sentido, ni está planificado, con lo que prácticamente todo lo que se ofrece comercialmente por la arteria sigue siendo de auténtico bochorno. Y eso compete tanto a kioscos de todo tipo y terrazas del paseo central central como a las horrorosas tiendas de souvenirs que ya han acabado en un 95% con todo el tejido previo.
Ver el estado del Teatro Principal, después del desalojo de los billares Monforte, te acaba por hacer entrar en depresión. Parece querer representar, el solo, las características de la totalidad del enclave.


 

domingo, 1 de febrero de 2026

Los jardines del baluarte de Santa Madrona

Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona por dentro, que hoy, en que por fin hemos podido acceder a sus jardines (los abren el primer y tercer domingo de cada mes), ha sido difícil no ocultar una cierta decepción.
No es sólo por los edificios que lo rodean, horrorosos y en reconstrucción los de sus dos bandas, ni por cierta dejadez general. Se puede ver aproximadamente la mitad de lo que suponía, pues todo lo que corona la parte más cercana al mar del paño de muralla conservado está cerrado al público, reservado para un taller y la colonia de gatos que un cartel señala que no se alimenten, pues ya están cuidados en éste y otros sentidos por no recuerdo qué sociedad animalista.
Me parece que era cosa de hoy, pero por imágenes de ellos que había visto deben repetirlo con cierta frecuencia: unos nostálgicos de la soldadesca catalana, disfrazados convenientemente, iban a representar a eso de las 12h una especie de cambio de guardia.


El paño de muralla medieval superviviente, junto al Portal de Santa Madrona. Y la intriga eterna sobre esos árboles de arriba.

Accediendo a la puerta.

Casi lo mejor: la rampa adoquinada de acceso.






Poniendo la tableta entre la reja de la puerta que cierra el paso a esta zona.


La reja cerrada




Esta casa se ve que había sido durante un tiempo una guardería.




 

miércoles, 28 de enero de 2026

100 años Herder / Alibri


Hace cuestión de un par de años, parecía que estaba cercano el fin. Alibri la librería de la parte baja de Balmes, que antes lucía el nombre de Herder (la durante muchos años especializada en filosofia y libro alemàn) , estaba en venta y no parecía haber quien la comprase.
Cercano el límite de tiempo, como en las películas, llegó el comprador, que no parecía ser del entorno del libro, lo que no hacía prever nada halagüeño.
Pero ha pasado un tiempo y la verdad es que no aprecio cambios de relieve. Continúan sus mesas de la planta de entrada que dejan ver novedades de editoriales que no suelen dejarse ver con tanta facilidad en otros sitios, por ejemplo.
El otro día, pasando por ahí, vi el cartel que anuncia los 100 años de la librería y fotos antiguas de la misma, que asumen el pasado como Librería Herder como propia.
A por otros cien, pues.



 

miércoles, 21 de enero de 2026

Club Diógenes (Finestres)

Para asistir al curso de Finestras tuve que acceder al Club Diógenes, que es casi tan espectacular como la propia librería.
Está en un piso del inmueble vecino, y cuando te esperas encontrar un aula más o menos clásica te encuentras con una sala rodeada de sofás y sillones donde aposentarte.
La estantería me dijeron que alberga los libros que se han ido presentando en la librería desde su apertura. Ya sólo les queda la mitad de su capacidad.






 

martes, 9 de diciembre de 2025

Las hojas de los lladoners


¡Pobres barrenderos! Ésta debe ser su temporada de más arduo trabajo, incrementado desde la sustitución de plátanos por este nuevo tipo de árbol.
Viendo los volúmenes de hojas de estas que llegan a caer, siempre me pregunto qué tipo de circuito logístico deben sufrir una vez ya recogidas en un capacho o en uno de esos carros o coches donde los descargan.




 

 

jueves, 4 de diciembre de 2025

100 años del Metro


En la Plaza de les Glòries un entoldado protege la exhibición de unos cuantos vagones de diferentes épocas del Metro de Barcelona, que cumple cien años.
Alguno de ellos, clavado en la memoria.



 

Medianeras

No sé si tiene sentido ponerse a hablar de esta u otra cosa cuando te enteras de que una nueva animalada brutal se ha iniciado y que, con el...