Camino de la cárcel paso esta mañana delante de la Gustavo Gili y, como veo que coincide con la hora de su apertura, paso a dar una ojeada.
Entro primero en el anexo, en lo que debió ser en su día el edifico de los talleres de edición o almacenes, donde se anuncia la exposición “Barcelona 2035. Una ciutat per viure-hi” que estará ahí, la Casa de la Arquitectura de la Capital Mundial de la Arquitectura, nada menos que hasta el 15 de diciembre.
Ahí constan, rodeados por unos muros con enormes letras de esas de grafismo moderno prepotente que si te molestas en intentar leer no dicen nada sino frases grandilocuentes, planos muy pulidos y coloreados y audiovisuales hechos con inteligencia artificial, totalmente idealizados, de todos los proyectos de esos que se plantean para cuando ya no estemos por aquí.
Eso, en principio, podría ser de gran interés, aunque el olfato de Oriol Nel.lo ya me había dado a conocer y ver discusiones sobre buena parte de ellos. Pero obsérvese que he puesto la palabra “Idealizados”. Son planos y vídeos que presentan las cosas como desde luego no están ahora y como seguramente no serán nunca, con personajes artificiales paseando entre perfumados jardines y disfrutando de la vida.
Unos planos, además, que sólo ofrecen grandes líneas, oscureciendo todos los aspectos oscuros o complejos de los proyectos, de los que te quedas en ascuas.
Eso sí, repletos hasta hacer entrar nauseas de ese lenguaje empalagoso que solo trasmite mensajes positivos, adaptación de los conceptos guay del momento y demás.
Con decir -es sólo un ejemplo- que a la incineradora de basuras le llaman, buscando ese sentido positivo que digo, “Planta Integral de Valoración de Residuos”.
He pasado entonces al edificio principal que, eso sí, sigue siendo precioso, aunque ahora, vaciado de contenido, luce algo tristón. No lo hubiera hecho… Al menos en el edificio auxiliar había buena refrigeración, que no existe en este. Y para no ver nada: una aséptica maqueta blanca cubre toda la planta baja, y en el piso superior hay algún vídeo más con enunciados de conceptos de esos de valores a buscar y un par de raras piezas con cosillas metafóricas que no he querido desentrañar.
Había varios lavabos que no he utilizado. Debiera haberlo hecho.






















































