sábado, 18 de julio de 2026

Barcelona 2035. Una ciutat per viure-hi


Camino de la cárcel paso esta mañana delante de la Gustavo Gili y, como veo que coincide con la hora de su apertura, paso a dar una ojeada.
Entro primero en el anexo, en lo que debió ser en su día el edifico de los talleres de edición o almacenes, donde se anuncia la exposición “Barcelona 2035. Una ciutat per viure-hi” que estará ahí, la Casa de la Arquitectura de la Capital Mundial de la Arquitectura, nada menos que hasta el 15 de diciembre.
Ahí constan, rodeados por unos muros con enormes letras de esas de grafismo moderno prepotente que si te molestas en intentar leer no dicen nada sino frases grandilocuentes, planos muy pulidos y coloreados y audiovisuales hechos con inteligencia artificial, totalmente idealizados, de todos los proyectos de esos que se plantean para cuando ya no estemos por aquí.
Eso, en principio, podría ser de gran interés, aunque el olfato de Oriol Nel.lo ya me había dado a conocer y ver discusiones sobre buena parte de ellos. Pero obsérvese que he puesto la palabra “Idealizados”. Son planos y vídeos que presentan las cosas como desde luego no están ahora y como seguramente no serán nunca, con personajes artificiales paseando entre perfumados jardines y disfrutando de la vida.
Unos planos, además, que sólo ofrecen grandes líneas, oscureciendo todos los aspectos oscuros o complejos de los proyectos, de los que te quedas en ascuas.
Eso sí, repletos hasta hacer entrar nauseas de ese lenguaje empalagoso que solo trasmite mensajes positivos, adaptación de los conceptos guay del momento y demás.
Con decir -es sólo un ejemplo- que a la incineradora de basuras le llaman, buscando ese sentido positivo que digo, “Planta Integral de Valoración de Residuos”.
He pasado entonces al edificio principal que, eso sí, sigue siendo precioso, aunque ahora, vaciado de contenido, luce algo tristón. No lo hubiera hecho… Al menos en el edificio auxiliar había buena refrigeración, que no existe en este. Y para no ver nada: una aséptica maqueta blanca cubre toda la planta baja, y en el piso superior hay algún vídeo más con enunciados de conceptos de esos de valores a buscar y un par de raras piezas con cosillas metafóricas que no he querido desentrañar.
Había varios lavabos que no he utilizado. Debiera haberlo hecho.







 

jueves, 16 de julio de 2026

Entre la porquería depositada o lanzada


Ayer tuve que pasar por la Vía Laietana y la Plaza Catalunya. Especialmente en la primera, con un bochorno envolvente de lo más pegajoso, se veía gente para dar y vender, como nunca, en ambas direcciones: a lo mejor se apresuraban para poder ver, cada uno en su rincón, el partido del mundial.
En la acera mar de la Plaza Catalunya, también con vallas para proteger el material de las obras de las Ramblas, en donde estuvo la Maison Dorée, donde luego se instaló la Banca Arnús, después de la guerra el Banco Central y luego una serie de almacenes, algunos de propiedad del grupo de El Corte Inglés, hay ahora unos de la marca Primark.
No tengo el gusto de conocer a este Primark. Ayer entraba y salía gente de ellos, por las puertas vecinas a los escaparates que fotografié. Nadie parecía afectado por el estado en que se encontraba todo ese frente. Como se ve, incluso había quien se paraba y hasta se sentaba en miedo de la porquería.
Girando la esquina, bajando por las Ramblas en medio de esas obras que las presentan con su mejor cara, confirmé lo que por la mañana me habían explicado. El nuevo pavimento rosado de la calzada y paseo está ya lleno de manchas y chorretes negros, resultado de las guarrerías que se les caen (o que expulsan de sí) los que por ahí transitan.
El partido ya debía ha haber empezado o faltaba poco, porque la densidad peatonal había descendido mucho. En el fondo era una buena oportunidad para reconocer las bellezas y buen ambiente de este paseo de fama mundial.
Vamos bien. Y, a lo mejor, hasta cae el campeonato del mundo.



 

sábado, 27 de junio de 2026

Terrado del Avenida Palace


Y ahora sí acabo la serie con fotos del terrado del mismo hotel, el Avenida Palace.
Las vistas están muy bien, pero pega el sol de forma inmisericorde -lo que es muy fastidioso en verano salvo para unas pocas y sacrificadas turistas- y no es un sitio agradable para estar. Si alguien conoce algún otro terrado de hotel que no tenga estos dos inconvenientes, le agradecería la confidencia, abiertamente o, si no quiere divulgarlo en exceso, de forma privada.









 

viernes, 26 de junio de 2026

Hotel Avenida Palace


Y, tras parada delante del actual Hotel Bagués (lamentando todos el robo de lo que ya era una propiedad comunal: la báscula pública de El Regulador), del Hotel Lloret y del emplazamiento del que fuera Hotel Colón, la etapa final de ese paseo por el eje de las Ramblas fue el Hotel Avenida Palace.
La foto en blanco y negro es de Casa Llibre, el gran local sobre el que se edificó el hotel.
Fotografías, ahora, de las monumentales escaleras y relieves de lo que en su día fue uno de los locales de más alcurnia de la ciudad. En otro momento, pondré las de su terrado.








 

jueves, 25 de junio de 2026

Hotel Oriente


Tercera parada en el recorrido por hoteles (antes fondas) de las Ramblas: el Hotel Oriente.
Había entrado, hace mucho, para ver lo que quedaba del claustro del convento sobre el que se edificó. Entonces debías superar la recepción, con la que te encontrabas nada más entrar e ir por mano izquierda hasta encontrar un amplio salón cuadrado vacío, con todas sus paredes forradas de unas tablas que recuerdo de tonos verdes. Si no era así, es lo que la memoria conservó de él.
Con su restauración retiraron la recepción hasta el fondo del claustro, del que desprendieron todo añadido, dejando ver todas las columnas de su estructura. En su centro, una claraboya de base poligonal deja ver las ventanas de todas las habitaciones interiores del hotel.
En la última imagen, el sultán Muley Hafid asomado al balcón del Hotel Oriente, donde se hospedaba, ante la multitud de las Ramblas, el día dels Tres Tombs.
Otro personaje célebre del que se tiene referencia estuvo en el hotel fue Hans Christian Andersen quien, según se cuenta, presenció una fuerte riada por las Ramblas.









 

El antiguo comedor del Hotel Cuatro Naciones


En la entrada anterior sobre el Hotel Cuatro Estaciones dejé para otro momento (éste) las fotos de lo que queda de su gran comedor, que realmente deja entender que se trataba de un hotel de categoría. Basta comparar con la triste estampa que colgué de la cafetería actual, en la que se sirven ahora los desayunos.
Se ha de agradecer que la tienda que ocupa la gran sala del comedor no sólo respetara su techo sino que lo restaurara, lo realzara hasta poniendo un espejo para poderlo ver bien y que puedas entrar y salir para visitarlo sin ningún problema.










 

martes, 23 de junio de 2026

Hotel Cuatro Naciones


Segunda etapa por hoteles de La Rambla, el Hotel Cuatro Naciones, que contó en su dia con huéspedes tan célebres como Stendhal o Chopin.
Ocupando mucho menos espacio que en sus buenas épocas, una visita a su recepción y planta de servicio (dejo para otra entrada la visita a su antiguo comedor) no hablan, precisamente, de su esplendor.
He entrado en Booking, que te lo señala por el buen ratio calidad/precio con el que lo agasajan sus clientes. Le adjudica dos estrellas y, si el precio que me aparece para una habitación doble es (“nos queda 1 a este precio”) una oferta que de 167 ha quedado en 135, me temo que es ünicamente por la locura de precios de cualquier hotel, por malo que sea, de Barcelona.
En la hoy modesta sala de estar han llenado las paredes de cuadros recogiendo notas de prensa o citas de la gente que pasó por el hotel, pero digamos que todo hecho sin esfuerzo económico, estético ni organizativo alguno. Sólo algún detalle que se ha salvado del techo deja entender un pasado diferente. Otras dependencias -como el mismo comedor actual para el desayuno- son de una pobreza notable.



Al fondo, en el primer rellano de la escalera, la puerta por la que se accedía a los talleres de Arpí, la tan buena y útil casa de fotografía.









Una cutre invitación a inmortalizarse en sitio tan histórico.


La actual sala de desayuno, con balcones a la Rambla.

 

Barcelona 2035. Una ciutat per viure-hi

Camino de la cárcel paso esta mañana delante de la Gustavo Gili y, como veo que coincide con la hora de su apertura, paso a dar una ojeada. ...