En calle Balmes, creo recordar.
Las peras del huerto de papá (Barcelona)
lunes, 4 de mayo de 2026
domingo, 3 de mayo de 2026
La calle de las galerías de arte´´´
Consell de Cent entre Balmes y Rambla de Catalunya era la manzana de las galerías de arte barcelonesas, ¿verdad?
viernes, 1 de mayo de 2026
Rompeolas
El nuevo paseo del rompeolas o de la escollera. Nuevo relativamente, porque ahora hay por ahí otras novedades a las que llaman aproximadamente igual y el Gemini de Google se mete con ellas un lío considerable, que contagia a sus usuarios.
Al fondo, quizás necesitando ampliar la imagen para verlos bien, se aprecian un buen conjunto de cargueros anclados, en espera de entrar en puerto. Hará unos tres años, un responsable del puerto que nos dio un paseo en barco por todo su contorno interior, me dijo que no era lo que yo creía, esto es, que estaban fuera para evitar pagar costosos amarres, sino porque el puerto no tenía aún disponible la necesaria capacidad de amarre, pero que ésta llegaría con la finalización del par de obras que tenían ya muy avanzadas.
Los barcos siguen ahí fuera. Claro que parece que las obras que se decían inmediatas, preguntado Gemini por ellas, aún no han finalizado…
jueves, 30 de abril de 2026
Llotja de pescadors
Otra cosa que han reformado recientemente es el Moll dels Pescadors, instalando una nueva Llotja de pescadors, que ha diseñado el estudio de Carles Ferrater.
Como positivo, que ahora, después de un periodo en que estaba cerrado a cal y canto, se puede acceder peatonalmente por un lateral acondicionado hasta la Torre del Rellotge, el faro del puerto del s. XVIII y después subir por una rampa hasta un balcón desde el que, aunque no puede verse el interior del nuevo edificio donde se efectúan un par de subastas de pescado diarias, sí se distinguen los nuevos diques construidos para los pesqueros sobrevivientes. Por suerte, la presión para desalojarlos y substituirlos por la radicación de otros más rentables no culminó del todo.
Como negativo, que nadie nos devolverá la Casa dels Mariners, y lo bien y a buen precio que se podía comer ahí.
miércoles, 29 de abril de 2026
El bus nàutic
No había visto nunca -ni mucho menos ido en él- el Bus Nàutic, que liga de forma directa los tinglados del puerto de enfrente, para entendernos, del Hotel Vela (que han sido totalmente restaurados) con Colón.
Está servido por la compañía Alsa, que se ha convertido en un imperio en lo que a transportes de todo tipo se refiere. En un seminario sobre el transporte capilar en la ciudad me enteré, por ejemplo, que un grupo de trabajo de la empresa estaba investigando para ofrecer soluciones operativas.
El trayecto, directo y muy agradable, te lleva desde la constatación del poder de Abramovich y su poder de atracción de grandes yates (la bandera de las Islas Caimán, predominante) hasta vecindades de las golondrinas viejas y nuevas en unos diez minutos, que quisieras prolongar.
En su trayecto he podido ver bien, por primera vez, la enorme escultura de Aulestia. Sus cachivaches están necesitados si no de restauración, sí de una buena limpieza.
sábado, 25 de abril de 2026
El (no) bordillo de las nuevas Ramblas
Digo que un amigo con el que bajábamos el sábado por las Ramblas hacía la Virreina pudo ser la primera víctima de la nueva ordenación de la avenida y no sé si es pertinente el término, porque de hecho, resultó con chaqueta, camisa y pantalones sucísimos, con una buena capa de polvo, pero ileso.
Por lo que he ido viendo, en el sentido de subida no hay acera como tal. Está al mismo nivel que la calzada, salvo en un pequeño tramo que corresponde a la parada del autobús. Pero en el sentido descendente, cuando menos a la altura de la Iglesia de Belén, sí hay un pequeño bordillo, más bajo de lo normal, que al ser acera y calzada del mismo color pasa desapercibido.
Como las obras están inacabadas por ahí pasea gente sin distinción por calzada y acera. Por esta última íbamos cuando vi que nuestro protagonista dio un mal paso, al poner el pie en un borde que no creía tal, avanzó un par más como agachado, pareciendo que iba a recuperar el equilibrio, pero no fue así y fue a parar al suelo, retorciéndose sobre sí mismo.
Enseguida no sólo los dos que le acompañábamos, sino un buen corro de transeúntes se puso a su lado, a evaluar unos daños que podían ser grandes, porque la edad no perdona, pero al poco pudo levantarse, polvoriento, pero sin esguince ni rotura alguna.
Ayer por la mañana volví a pasar por el lugar de los hechos, y vi que habían colocado unas cintas amarillas para hacer visible el “gap” -que dicen en el metro de Londres- entre acera y calzada.
O están al tanto de la caída o eso ya se había convertido en un punto negro, como los registrados en las carreteras peligrosas.
jueves, 23 de abril de 2026
Subiendo hacia Bellesguard desde la Plaza de la Bonanova.
La casa (que estuvo) okupada.
Las pinturas de su lateral. En la casa de atrás vivía (no sé si aún es así) Guillermina Motta.
Mirando una calle transversal, hacia la izquierda, yoparse con el misterio y llegar a sorprenderse.
La Salle se ha convertido en un imperio y se ha expansionado por el barrio. Ahora es un imperio educativo universitario. No creo que las instituciones religiosas deban ser las encargadas de educar y por tanto no me gusta que medio país vaya a colegios religiosos, pero entiendo más o menos su origen, pensando que quieren inculcar “sus valores” a las nuevas generaciones. Ahora bien: ¿qué razón les impulsa a montar, por ejemplo, una facultad de arquitectura?
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