jueves, 25 de junio de 2026

Hotel Oriente


Tercera parada en el recorrido por hoteles (antes fondas) de las Ramblas: el Hotel Oriente.
Había entrado, hace mucho, para ver lo que quedaba del claustro del convento sobre el que se edificó. Entonces debías superar la recepción, con la que te encontrabas nada más entrar e ir por mano izquierda hasta encontrar un amplio salón cuadrado vacío, con todas sus paredes forradas de unas tablas que recuerdo de tonos verdes. Si no era así, es lo que la memoria conservó de él.
Con su restauración retiraron la recepción hasta el fondo del claustro, del que desprendieron todo añadido, dejando ver todas las columnas de su estructura. En su centro, una claraboya de base poligonal deja ver las ventanas de todas las habitaciones interiores del hotel.
En la última imagen, el sultán Muley Hafid asomado al balcón del Hotel Oriente, donde se hospedaba, ante la multitud de las Ramblas, el día dels Tres Tombs.
Otro personaje célebre del que se tiene referencia estuvo en el hotel fue Hans Christian Andersen quien, según se cuenta, presenció una fuerte riada por las Ramblas.









 

El antiguo comedor del Hotel Cuatro Naciones


En la entrada anterior sobre el Hotel Cuatro Estaciones dejé para otro momento (éste) las fotos de lo que queda de su gran comedor, que realmente deja entender que se trataba de un hotel de categoría. Basta comparar con la triste estampa que colgué de la cafetería actual, en la que se sirven ahora los desayunos.
Se ha de agradecer que la tienda que ocupa la gran sala del comedor no sólo respetara su techo sino que lo restaurara, lo realzara hasta poniendo un espejo para poderlo ver bien y que puedas entrar y salir para visitarlo sin ningún problema.










 

martes, 23 de junio de 2026

Hotel Cuatro Naciones


Segunda etapa por hoteles de La Rambla, el Hotel Cuatro Naciones, que contó en su dia con huéspedes tan célebres como Stendhal o Chopin.
Ocupando mucho menos espacio que en sus buenas épocas, una visita a su recepción y planta de servicio (dejo para otra entrada la visita a su antiguo comedor) no hablan, precisamente, de su esplendor.
He entrado en Booking, que te lo señala por el buen ratio calidad/precio con el que lo agasajan sus clientes. Le adjudica dos estrellas y, si el precio que me aparece para una habitación doble es (“nos queda 1 a este precio”) una oferta que de 167 ha quedado en 135, me temo que es ünicamente por la locura de precios de cualquier hotel, por malo que sea, de Barcelona.
En la hoy modesta sala de estar han llenado las paredes de cuadros recogiendo notas de prensa o citas de la gente que pasó por el hotel, pero digamos que todo hecho sin esfuerzo económico, estético ni organizativo alguno. Sólo algún detalle que se ha salvado del techo deja entender un pasado diferente. Otras dependencias -como el mismo comedor actual para el desayuno- son de una pobreza notable.



Al fondo, en el primer rellano de la escalera, la puerta por la que se accedía a los talleres de Arpí, la tan buena y útil casa de fotografía.









Una cutre invitación a inmortalizarse en sitio tan histórico.


La actual sala de desayuno, con balcones a la Rambla.

 

Hotel Falcon


Esta mañana, casi a modo de traca final del curso sobre “La historia de Barcelona a través del plato” (qué buen tema y qué poco sacado en claro de todo eso), recorrido por las Ramblas viendo unos cuantos hoteles que, en su mayoría, empezaron como grandes fondas.
El nivel, el de la clase, pero no me ha disgustado ir, porque ha sido la oportunidad de entrar en sitios que desconocía o a los que no me había atrevido ir.
La primera parada sin entrada al interior, porque el edificio no tiene actualmente nada de hotel. Su planta baja está ocupada ahora por la Biblioteca del Gòtic - Andreu Nin (nombre, por lo que diré luego, bien puesto…).
Era el Hotel Falcon. He visto los adornos de los frontales de la planta baja y, por un momento, he pensado que podían ser los apoyos de los antiguos toldos del hotel (prácticamente todos los locales de las Ramblas tenían su toldo), pero al acercarme he detectado que ni hablar, que eran simples ornamentos.
Así se ven también en la foto de cuando, durante la guerra civil, el Hotel Falcon fue la sede del POUM.




 

jueves, 18 de junio de 2026

Las concentraciones en Canaletas.


No estoy satisfecho del curso en que me apunté, que me imaginaba de otra forma, pero de vez en cuando salen en él unas fotografías que están muy bien.
Hoy, por ejemplo, éstas de las pizarras de la Rambla de Canaletas, donde el periódico La Rambla anunciaba los resultados de los partidos de fútbol, origen de esa costumbre de reunirse la gente ahí para comentar los partidos del Barça y celebrar sus triunfos.





 

domingo, 14 de junio de 2026

Plaza de las Glorias

Foto Joan Sánchez para El País


Seguramente se me escapa algo, pero no puedo entender que se vaya a gastar una millonada en destruir el anillo de la Plaça de les Glòries de Barcelona. Veo una gran cantidad de objetivos te todo orden (social, cultural, de dinamización económica,...) que podrían alcanzarse con el dinero a gastar para llevar a término esa operación. Me han dicho que son los vecinos los que han hecho sostener al ayuntamiento el proyecto, aunque no sé de qué vecinos se trata, ya que de próximos sólo los hay en dos esquinas de esta "plaza" tan desarticulada.
Una vez derribadas las paredes con las que se encontraba la vista si querías mirar al centro de la plaza, la visión es casi completa, y hasta me atrevería a decir que el viaducto allá arriba le confiere un carácter especial, muy distante de lo que era antes.
¿No se puede repensar la acción? ¿Cómo puede moverse una campaña al respecto? En petit comité he ido preguntando a la gente que conozco qué opinan ellos al respecto, y todo el mundo, por una u otra razón, están de acuerdo conmigo...
Ahora he leído -con un mes de retraso- este artículo de Xavier Monteys, que siempre se ha mostrado contrario a derrocarlo. Lo pongo aquí porque, además, plantea una serie de ideas sobre el posible aprovechamiento vecinal que no sería descabellado seguir... En el artículo, de una forma bastante brusca, ligada a su carácter, señala a la Asociación de Vecinos como la impulsora del derribo. Ya que las cosas han cambiado -ese derribo del parking inferior y sus paredes yo también opino que ha provocado un cambio radical al aspecto de la plaza, que con muy poco se podría mejorar, además, un montón- ¿no sería posible repensarlo todo, antes de dilapidar una suma enorme en la destrucción?


https://elpais.com/ccaa/2013/05/21/quadern/1369161353_576883.html?fbclid=IwY2xjawSoW51leHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEetggWf9HKep-AKPRMHzYsgccgjY0dEAxYqhuoK0vlgukvjIR1nWw_yhdC11A_aem_nWOaHuhzHqY6u-QVygASEA

 

Hotel Oriente

Tercera parada en el recorrido por hoteles (antes fondas) de las Ramblas: el Hotel Oriente. Había entrado, hace mucho, para ver lo que queda...