Muchos hoteles de la última hornada, acostumbrados a invitar a entrar a su vestíbulo, mostraban estos días una muy frágil puerta de vidrio, que no dejaba claro su cierre. Pero hay otros, como éste que vimos ayer, abajo de todo de la calle de Muntaner, que han intentado que no entraran dudas al respecto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Los jardines del baluarte de Santa Madrona
Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...
-
Un paseo por mis antiguos barrios. 1.- Quedan aún muchos elementos ajenos a lo standard. Este agujero parece de sitio religioso, o así. 2.- ...
-
Al principio creí que era una más de esas tan frecuentes, dirigidas a no se sabe quién, que dicen “simpática e informalmente” que está muy m...
-
Nunca me ha gustado demasiado esa obra de Brossa (Quizás porque no es de Brossa: es La lluna de Kiku MIstu) . Pero aún así no veo bien que l...

No hay comentarios:
Publicar un comentario