jueves, 24 de octubre de 2024

El futuro del Clínico

El recinto del Hospital Clinico actualmente. Aérea habría que sumar la Maternidad, la Platón y un montón de servicios distribuidos por pisos y locales de la zona de la foto aérea que he sacado de internet.

¿Cómo está el estado del arte del traslado del Hospital Clínico desde el Eixample a las pistas Universitarias de la UB, al final de la Diagonal?
Si la constatación de que el problema de la vivienda está alzándose como uno de los más gordos de entre los que tiene cualquier Universidad, hasta el punto de poner en riesgo su mismo cometido, fue el tema que destacó en la primera jornada del Curso sobre “Universidad y Ciudad” de la UIMP en Barcelona Centre Ernest Lluch, estaba clarísimo que esto del futuro del Clínico era el tema estrella de la jornada de hoy, la última.
Después de la mesa redonda, en la que ha participado Juan Echániz (recién nombrado este lunes coordinador de todo el proyecto), Josep María Campistol (director general del Hospital Clínico de Barcelona) y Josep María Ferré (coordinador general del Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat), lo que me ha quedado claro es que el proyecto es muy complejo, está en sus inicios y será largo (ahora mismo tiene como fecha de estreno del nuevo Campus 2035, pero todos están de acuerdo en que se debe hacer bien, sin prisas, por lo que si alguno queda por aquí para entonces yo creo que verá algún que otro aplazamiento), pero que ya tiene cara y ojos y es imparable.
El proyecto consistirá en el traslado de las diferentes sedes actuales del Clínico (que son propiedad de la Universidad de Barcelona y conservarán parte de su cometido actual) a un nuevo terreno, también de la misma UB, como son los campos deportivos de final de la Diagonal, en el extremo del municipio de Barcelona. Estamos hablando de una transformación urbana de unas 100 hectáreas de terreno que, por sus características, afectará a un área más amplia, de Barcelona, Esplugues y L’Hospitalet.
Comportará un primer proyecto urbanístico, pues se quiere convertir ese extremo de la Diagonal en lo que ahora se le ha empezado a llamar la Porta Diagonal: quieren de alguna forma, con una idea que se repite en todos los proyectos de esta magnitud, ligar, aunque sólo sea a efectos de impacto nominativo, con otro centro como es el Hospital de San Juan de Dios, creando así lo que llaman un “Área de Conocimiento de la Salud” (esto de los nombres patapúm siempre viste los proyectos, aunque habrá que ver hasta qué punto esa ligazón aporte algo más que peso específico nominal al proyecto).
Lo que sí tienen claro es que no se puede projectar ahí un hospital como ese sin tener previstas sus comunicaciones. Tienen pensada (pero no planificado, ha precisado Echániz) la prolongación de la línea 3 del metro desde Zona Universitaria hacia el Llobregat, con una estación en el Hospital (y luego el representante del Ayuntamiento de Esplugues se sumó contentísimo a la moción recordando su antigua reivindicación de que les llegara el metro a esa zona que ahora tienen hirviendo de nuevos proyectos).
Campistol, que se presentó como médico nefrólogo con 40 años de trabajo en el Clínic, después de repasar la historia del Hospital, que se inició en la calle Hospital en la Edad Media (donde ya incorporaba un área para la enseñanza), se decidió trasladar en el XIX y se inauguró en su emplazamiento actual en 1906 como el primer Hospital Clínico (esto es, con enseñanza de la medicina incorporada) de España, para que entendiéramos el paso que se va a dar señaló que desde los 30.000 metros cuadrados actuales construidos, en varias sedes y micro sedes (habló de metástasis por pisos y locales de la zona, porque rebosan), se va a pasar a 100.000…
Me ha hecho gracia cuando confesó que fueron ellos quienes, desde el Clínico, se confabularon para soltar un bulo a un periodista de La Vanguardia, hace unos tres años, diciendo que el Clínico se iba a trasladar al recinto de la Escuela Industrial. Un disparate (ha reconocido) que, de hecho, desbloqueó el asunto, y llevó al compromiso actual.
Lo dejo aquí, y otro día, en todo caso, comentaré alguna cosa de lo oído de los otros dos grandes proyectos urbanísticos en juego en Barcelona relativos a sus Universidades, el de la UPC en el Besós y el de la integración de la UAB con un área de Cerdanyola.

Ferré, Campistol, Nel.lo (director del curso) y Echániz.




Esto tan simplificado aquí es, desde luego, lo que se ve más complicado…
 

lunes, 21 de octubre de 2024

Antiguas fábricas en el Raval


En un día de esos de talleres abiertos estuve en el piso de una antigua fábrica de las del Raval.
Ahí estuve viendo y hablando con una gente que se dedicaba artesanalmente a hacer rótulos en cristal, como los que hace setenta años proliferaban y como el que puede verse, por ejemplo, en esta zapatería -que vende, más que nada, zapatillas- del Eixample.

Un detalle que ayudaba a hacer únicos los locales a los que identificaban. 

jueves, 17 de octubre de 2024

Calle Elisabets


¿Puede ser que, despues de tanto pasar por allí, ni yo ni unos amigos no nos hubieramos fijado nunca en esta hucha para donaciones que está a altura de la vista humana en una fachada la calle Elisabets, antes de ésta desembocar en la Plaça dels Àngels, o es que la han trasladado ahí hace poco?

Todo es posible: esa era aproximadamente la ubicación original del sitio que indica la leyenda, pero como los restos del hospital están por ahí esparcidos y modificados como si le hubieran colocado una bomba de expansión… 

lunes, 14 de octubre de 2024

El jardín de Casa Monegal

Los propietarios de la Casa Rocamora (c/ Ballester) hace mucho que se vendieron buena parte de su jardín, que daba a la calle Padua o, mejor, al enorme tajo de General Mitre. Luego convirtieron la casa del coleccionista Manuel Rocamora en un museo.
Mientras tanto, su vecina (yendo hacia República Argentina), la Casa Monegal, conservaba todo su jardín, que comprendía una pista de tenis en desuso que fue asilvestrándose, pero ya no vivía nadie en ella más que una familia en un anexo que debía haber sido pabellón de portería. Hace unos años se puso en venta (apareció en El Idealista), pero tardó en venderse. Ahora, después de espurgar a conciencia un frondoso bosque que poseía, están acabando de convertirla en un colegio.
En la calle Padua han remozado la valla de la pista de tenis y le han abierto un enorme óculo que dirías que te permite mirar dentro. No es así, porque pese al efecto causado desde lejos está muy alto, pero suerte que tengo una tableta y alzando las manos…






 

sábado, 5 de octubre de 2024

Universidad antigua y nueva


La primera fotografía (que he obtenido por internet, e ignoro quién es su autor) corresponde al vestíbulo de entrada de la Universidad de Barcelona.
La segunda fotografía la hice ayer en la entrada de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Barcelona, en la calle Montealegre.
Es verdad que el espacio de la primera luce demasiado impoluto y vacío, hasta no llegar a creérselo. Pero aún así creo que la comparación es válida y puede dar sus frutos.
Para la segunda, aunque ahora veo que no salió demasiado bien y quizás lo que mejor se aprecie sean los contenedores de basuras del final, quise principalmente encuadrar el nuevo elemento instalado, creo que este mismo año. Se trata de un por ahora limpio y reluciente contenedor, que hace las veces de portería. Al menos veo que se introduce dentro un conserje. Destaca en él magnífficamente el escudo y nombre de la UB.
No hemos podido caer más bajo.


 

miércoles, 2 de octubre de 2024

Consell de Cent


El sábado, en la tarima instalada en el cruce de Consell de Cent con Enric Granados, unos músicos de Menorca tocaban y lanzaban por micrófono y altavoces instrucciones, mientras los que debían ser sus alumnos -porque lo hacían francamente bien- bailaban, bien atentos, abajo, en la calle ahora hecha paseo una especie de jota muy animada, un Ball de Bot.
Un curioso encontronazo.



 

martes, 1 de octubre de 2024

Paseo por la Diagonal en obras

Recorrimos el pasado sábado un buen trecho de la Diagonal que se está restaurando, por la que ya ha habido alguna prueba del tranvía.
Lo que más llama la atención es que será básicamente una Diagonal para los peatones, puesto que el tráfico masivo de coches se ha apartado de ella. Por su centro, sobre una base de pasto (verde si se cuida, quemado si se ahorra el agua de riego, como pasó en su trozo más alto este verano), correrá el tranvía, del que ya han hecho varias estaciones.
Los que vayan a caminar por ella verán que han pensado y mejorado sus cruces con la trama del Ensanche, algo difícil anteriormente dados los extraños ángulos a superar, facilitando una continuidad en el paseo inexistente previamente.
Después de Verdaguer han retomado el diseño de acera muy amplia del tramo de la avenida entre Cinc d’Oros y Francesc Macià, pero sin su nuevo pavimento, sino con el de la típica baldosa de Barcelona de toda la vida. Yo la prefiero por aquello de que la nueva comportaba un relieve que me dañaba un poco, al no caminar con calzado de deporte, la suela del pie, mientras que la baldosa tradicional tiene un dibujo hundido, que pasa desapercibido al pie.


El centro de la Diagonal, cruzado por las vías del tranvía. Al fondo, el monumento a Verdaguer, ahora algo desequilibrado por la diferente altura de los cipreses, en el cruce con el Paseo San Juan.

En el tramo previo, ya cubierto tras todo el trabajo hecho con los colectores, han colocado unos elementos de esos provisionales -bancos, macetas- y dejado para los peatones toda la superficie que antes era para los coches por donde en el futuro irá el tranvía.

Topes provisionales del recorrido del tranvía.

Uno de los tres elementos de la parada del tranvía -en un sentido- de Verdaguer.

Las vías del tranvía rodeando el monumento a Verdaguer. De críos, desconocedores de este señor, le llamábamos, por su forma y oscuro color -ahora algo mitigada por la limpieza-, “el cuervo”. Siempre he dicho que ese monumento me recuerda un poco al cuadro ese de La isla de los muertos, de Bocklin. Supongo que recientemente quitaron y reemplazaron los cipreses de un lado y el conjunto se muestra, por las diferentes alturas, desequilibrado. Quizás lo que mejor luce es el luminoso de la antigua publicidad de Rótulos Roura.

Pasado Verdaguer, las dimensiones de la acera -con diferente pegamento-, como las del tramo Cinc d’Oros - Francesc Macià. 

En esta imagen se ven un poco una de las futuras estaciones -en ambos sentidos- del tranvía. 

Y, en el cruce de Marina, ahora infestado por los grupos de turistas, pues para desgracia de los vecinos aparcan ahí sus autocares, el monstruo, el tumor cuyo crecimiento no ces
 

Pintada

Una pintada de esas "clandestinas" concertadas por el propietario del negocio con el grafitero/artista pintor.