El recinto del Hospital Clinico actualmente. Aérea habría que sumar la Maternidad, la Platón y un montón de servicios distribuidos por pisos y locales de la zona de la foto aérea que he sacado de internet.
¿Cómo está el estado del arte del traslado del Hospital Clínico desde el Eixample a las pistas Universitarias de la UB, al final de la Diagonal?
Si la constatación de que el problema de la vivienda está alzándose como uno de los más gordos de entre los que tiene cualquier Universidad, hasta el punto de poner en riesgo su mismo cometido, fue el tema que destacó en la primera jornada del Curso sobre “Universidad y Ciudad” de la UIMP en Barcelona Centre Ernest Lluch, estaba clarísimo que esto del futuro del Clínico era el tema estrella de la jornada de hoy, la última.
Después de la mesa redonda, en la que ha participado Juan Echániz (recién nombrado este lunes coordinador de todo el proyecto), Josep María Campistol (director general del Hospital Clínico de Barcelona) y Josep María Ferré (coordinador general del Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat), lo que me ha quedado claro es que el proyecto es muy complejo, está en sus inicios y será largo (ahora mismo tiene como fecha de estreno del nuevo Campus 2035, pero todos están de acuerdo en que se debe hacer bien, sin prisas, por lo que si alguno queda por aquí para entonces yo creo que verá algún que otro aplazamiento), pero que ya tiene cara y ojos y es imparable.
El proyecto consistirá en el traslado de las diferentes sedes actuales del Clínico (que son propiedad de la Universidad de Barcelona y conservarán parte de su cometido actual) a un nuevo terreno, también de la misma UB, como son los campos deportivos de final de la Diagonal, en el extremo del municipio de Barcelona. Estamos hablando de una transformación urbana de unas 100 hectáreas de terreno que, por sus características, afectará a un área más amplia, de Barcelona, Esplugues y L’Hospitalet.
Comportará un primer proyecto urbanístico, pues se quiere convertir ese extremo de la Diagonal en lo que ahora se le ha empezado a llamar la Porta Diagonal: quieren de alguna forma, con una idea que se repite en todos los proyectos de esta magnitud, ligar, aunque sólo sea a efectos de impacto nominativo, con otro centro como es el Hospital de San Juan de Dios, creando así lo que llaman un “Área de Conocimiento de la Salud” (esto de los nombres patapúm siempre viste los proyectos, aunque habrá que ver hasta qué punto esa ligazón aporte algo más que peso específico nominal al proyecto).
Lo que sí tienen claro es que no se puede projectar ahí un hospital como ese sin tener previstas sus comunicaciones. Tienen pensada (pero no planificado, ha precisado Echániz) la prolongación de la línea 3 del metro desde Zona Universitaria hacia el Llobregat, con una estación en el Hospital (y luego el representante del Ayuntamiento de Esplugues se sumó contentísimo a la moción recordando su antigua reivindicación de que les llegara el metro a esa zona que ahora tienen hirviendo de nuevos proyectos).
Campistol, que se presentó como médico nefrólogo con 40 años de trabajo en el Clínic, después de repasar la historia del Hospital, que se inició en la calle Hospital en la Edad Media (donde ya incorporaba un área para la enseñanza), se decidió trasladar en el XIX y se inauguró en su emplazamiento actual en 1906 como el primer Hospital Clínico (esto es, con enseñanza de la medicina incorporada) de España, para que entendiéramos el paso que se va a dar señaló que desde los 30.000 metros cuadrados actuales construidos, en varias sedes y micro sedes (habló de metástasis por pisos y locales de la zona, porque rebosan), se va a pasar a 100.000…
Me ha hecho gracia cuando confesó que fueron ellos quienes, desde el Clínico, se confabularon para soltar un bulo a un periodista de La Vanguardia, hace unos tres años, diciendo que el Clínico se iba a trasladar al recinto de la Escuela Industrial. Un disparate (ha reconocido) que, de hecho, desbloqueó el asunto, y llevó al compromiso actual.
Lo dejo aquí, y otro día, en todo caso, comentaré alguna cosa de lo oído de los otros dos grandes proyectos urbanísticos en juego en Barcelona relativos a sus Universidades, el de la UPC en el Besós y el de la integración de la UAB con un área de Cerdanyola.
Ferré, Campistol, Nel.lo (director del curso) y Echániz.
Esto tan simplificado aquí es, desde luego, lo que se ve más complicado…






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