viernes, 2 de noviembre de 2018

Camp de l'Arpa


En el Camp de L’Arpa, una casa resistente, con su jardín delantero que ocupa buena parte de la acera y todo, entre bloques de casas. ¿Qué deberá sentirse, ahí en Medio?


 

miércoles, 31 de octubre de 2018

Park Güell


Hay gente infatigable entre las que visitan Barcelona. Como los que ascienden esta interminable escalera en dos tramos que rodea el Parque Güell por su parte norte. Los que han ido a salir en las fotos (tomadas a uno y otro lado del camino más o menos llano por el que iba: Yo siempre intento no dispensar demasiada energía, conservando en la medida de lo posible la potencial alcanzada) no echan demasiada pinta de turistas. Pero juro que eran mayoría


 

martes, 30 de octubre de 2018

Turó de la Rovira


Ya lo expliqué por aquí. En una ocasión, dando yo de jovencillo vueltas por la ciudad, una mañana de fin de semana me puse a subir por un camino empinado hacia el Turó de la Rovira, aunque entonces a todo eso le decíamos el Carmelo. Hacia un día espléndido, y llegando a lo más alto, a un lado del camino empezaron a surgir barracas pintadas de blanco.
Como ya las había leído, me pareció estar dentro de una novela de Marsé. Recuerdo haberme admirado, sin pensar en penalidades asociadas, en los buenos sitios que solían escoger para instalar las barracas. Un tío que tenía un perro que por suerte estuvo tranquilo, me miró con mala cara, como diciendo que qué miraba, pero me dejó seguir el camino. Sé que de los idílicos pensamientos asociados a la claridad del día y la buena vista se impusieron a otros, pero ahí, cómo si de un sueño bruscamente interrumpido se tratasen, se me acaban los recuerdos y ya no sé qué más hice.
El otro día, allí arriba llevé a unos amigos a esta zona de la cumbre, en la que se ven los pavimentos de diferentes pavimentos, marcando muy bien las superficies que debieron tener las viviendas, sorprendentemente pequeñas.

 

Turó de la Rovira


Es divertido ver cómo se va llenando el techo de esa edificación del Turó de la Rovira. La gente va llegando, salta la valla y deja atrás el cartel admonitorio que instaló el Museo de Historia de la Ciudad de Barcelona cuando se cayó un chico desde ahí (haciéndose realmente daño) para eludir cualquier responsabilidad legal, y se pone a hablar y contemplar el horizonte, que desde esa posición va bien servido.
Cuando anochece dicen que la confluencia de personal es mayor. Y cuando ya es de noche cerrada, esa plataforma se ve que está a rebosar, y las lucecitas de las estrellas que estampan la cúpula celeste deben competir con las suministradas por el alcohol y alguna que otra substancia que se meten en el cuerpo.

 

viernes, 26 de octubre de 2018

Correos

Como no hice foto de la fachada, valga ésta de lo que la corona desde el terrado. La valla separa el de Correos (desde donde está hecha la foto) de la de Telégrafos.

A mí me emocionan las cosas que indican una potente organización comunal detrás, justo las que acuerdos en cumbres europeas poco divulgadas durante la hola de liberalismo que ha arrasado quiere ver desaparecidas en un periodo de tiempo que ya acaba. Una muy característica es la del transporte público.
Te dirán que es lo mismo quien lleve la gestión, mientras el servicio exista, pero no las tengo todas conmigo. Las compañías aéreas nacionales podían ser costosas, pero me parece que las múltiples que las han sustituido tienen otras ideas en la cabeza de sus órganos gestores. Una sociedad que se estime a sí misma debe ofrecer buena comunicación a todas sus poblaciones y no dejarse quitar la red de trenes, por ejemplo, por criterios de "sostenibilidad". Y así.
Las grandes ciudades marcaban también con potentes edificios las sedes centrales de Correos. Entre privatizaciones y la triste desaparición de la correspondencia epistolar entre los humanos (¡A ver quién sabrá reconstruir en el futuro elementos íntimos de la biografía de un artista o de alguna figura histórica, con lo que ayudaba a ello la recuperación de su correspondencia!) toda gran ciudad que se precie luce un pomposo edificio mínimamente adaptado a los nuevos usos (ahora la paquetería) y con enormes espacios sobrantes. No saben qué hacer con ellos. Al de Madrid fue a ocuparlo el Ayuntamiento. El Correo Central de Buenos Aires se ha convertido recientemente en Centro Cultural,...
Sobre la sede de Correos de Barcelona, abajo de todo de la Vía Laietana, dando al puerto, se han oído ya variopintos proyectos. Por el momento aún puedes abandonar cansado uno de los meollos turísticos de la ciudad, subir sus escaleras exteriores y entrar a su gran sala, sintiendo por un momento lo que debía ser de bullicio ajetreado cuando se inauguró.

La gran sala. En los últimos años no han sabido cómo lidiar con todos esos elementos publicitarios que nuevas modas gestoras obligan a instalar.

Quitaron los buzones seleccionados por destino con forma de cabeza de león que abría sus fauces y han instalado en el vestíbulo que da acceso a la gran sala éste totalmente anacrónico con el conjunto.

Haciendo equilibrios con la cámara se puede aún lograr -si quitamos mentalmente ese cenicero, que no sé qué servicio hará- una imagen de cómo debía resultar todo originalmente.

Han instalado un par de bicicletas antiguas de cartero en las puertas del vestíbulo que comunican con la sala.
 

jueves, 25 de octubre de 2018

Antiguas fábricas en Barcelona


Esa visita organizada bajo los auspicios del MUHBA por el funcionario de Correos y geógrafo Antonio Aguilar (que ahora se anuncia volverá a ofrecerse este trimestre) no se contenta con enseñar las sedes del correo postal de Barcelona a través del tiempo. Aprovechando el itinerario por la parte norte del casco antiguo de la ciudad, te hace reparar en un par de viviendas que, reformadas, lo que fueron antiguas fábricas de Barcelona.
Ahora, sabiéndolo, ves evidente que, por su estructura, cantan entre sus vecinas y te deberían haber hecho sospechar de su origen. Pero antes, ni idea.


 

domingo, 21 de octubre de 2018

Iglesia rusa ortodoxa


Ésta feligresa de la Iglesia rusa ortodoxa de Barcelona está pintando, con enorme pulcritud, la decoración de una pared del templo
 

Pintada

Una pintada de esas "clandestinas" concertadas por el propietario del negocio con el grafitero/artista pintor.