martes, 8 de agosto de 2017

Palau


Pasamos ayer por Pelayo, buscando unas tiendas de cámaras de fotos, que se ve que ya habían cerrado. Llegando a Palau, el sitio del Scalextric y los trenes miniaturas, nos sorprendimos de que siguiera existiendo, hasta que al acercarnos vimos que no era bien bien lo mismo.
 

Olivetti


Hasta ayer, en que pasé por ahí, no pude fijarme en lo que habían hecho con el antiguo (y sin embargo moderno) edificio de la Olivetti de La Ronda Universitat. Viendo únicamente la fachada, la reforma puede parecer ligera y, sin embargo, la sensación que se tiene al verlo de empobrecimiento, de haber sido objeto de una zafia vulgarización, es enorme.
Aquí, enlace al artículo que publicó al respecto Xavier Monteys en El País, como siempre de lo más pertinente, haciéndose las preguntas que tocan.


 

jueves, 3 de agosto de 2017

Mural de Miró en el aeropuerto


No creo que ese tío que estaba ahí la otra noche, sentado en la barra colocada para que una maleta no dé involuntariamente un viaje a algún mosaico, haya quedado citado "debajo del gran mural de Miró y Llorenç Artigas" con alguien, porque pese a la cantidad de gente que pasa por ahí, diría que aún hoy pasa bastante desapercibido, y hasta es un gran desconocido. Posiblemente los grupos de turistas low cost (especialidad actual de la terminal) aún no han empezado su trabajo cuando tendrían oportunidad de verlo. Deben estar en su autocar, excitados por la estancia de sol, Ramblas, sangría y jarana que esperan realizar, o recibiendo la bienvenida de su guía, ocupado con marcar las características logísticas y reglas generales de comportamiento durante el viaje, mientras que los que van por libre ya tienen bastante con la búsqueda de transporte hasta la ciudad de sus sueños.
Joan Gardy Artigas, hijo del ceramista y con el que Miró ya haría sus murales posteriores, porque Llorenç Artigas ya no hizo ninguno más, nos explicaba a Martí Rom y a mí, en una monografía (libro y documental) que hicimos sobre él, que "en este mural tuvimos que hacer la hornada de más duración, unas treinta y cinco horas para poder cocer un "blanco-negro". Hubo que hacer 464 hornadas para las 4.865 piezas que lo constituyen. Como era una obra muy grande, nos vimos obligados a hacerla a trozos, porque no cabía toda en el taller. Miró hizo una maqueta muy precisa. Él sólo pintó directamente la estrella."

 

viernes, 28 de julio de 2017

Jardín interiror manzana calle Còrsega

Hace ya tiempo que quería pasar a hacer fotos del nuevo jardín de patio interior del Eixample que, entrando por la calle Còrsega, está limitado también por la de Villaroel, París y Casanova. Ayer me puse a ello, pero salí algo frustrado: Un cochazo de esos tipo tanque que ahora la gente no se abochorna de poseer y conducir bloqueaba el pasadizo de acceso, precisamente una de sus piezas más interesantes, por su estructura, que corresponde a cuando, atravesando un sólido edificio muy peculiar, conducía a unos talleres.
Éste, como otros recientes, salió el otro día por el periódico que se identificaría por un nombre de mujer, ahora no recuerdo cuál. Aún sin sacarle punta al significado de la cosa (la rígida estructura del Eixample esconde en su interior delicados jardines), parece de justicia, para compensar que en toda la trama del barrio ni una sola calle tenga nombre de mujer.
Por lo demás, me sorprendió en éste su amplitud, y hasta su nutrida vegetación, así como los enormes paredones que lo circundan, difíciles de camuflar, sin ser en este caso muy interesantes por arquitectura o estructura.
Ésta iniciativa de la recuperación de patios interiores de manzana (ya deben haber una cincuentena por lo menos, lo que se dice rápido) es, sin duda, una de las mejores de los últimos años.


Se acabó, con ese coche ahí, la sensación de paso a un espacio abierto.

Tiene delito, la osadía de la gente. ¿Sería de una de las madres que llevaba a su hijo al parque? Sería el colmo, pero no creo. Como había otro -pequeño- al entrar en el jardín, que parecía ser de una empresa, podría tratarse del coche del (desaprensivo) técnico que va a controlar un trabajo.




En frente, cruzando la calle, anexos del Hospital Clínico.
 

martes, 25 de julio de 2017

Adiós a Xicranda


Parece una tontería, una más de esas que se dice que son “ley de vida”. Pero cada vez que pasa una cosa de éstas, siento como si me hicieran una pequeña estirpación. No creo que en este caso haya incidido ninguna presión inmobiliaria, ni nada así. Sencillamente, aunque no me parece que estuvieran aún en edad de jubilarse, habrán hecho números, se habrán dicho que ya no les compensaba, y habrán tomado la decisión.
Xicranda era, para mí, uno de esos comercios que dan consistencia a un barrio. Si queríamos enmarcar un cuadro, un dibujo, lo que fuera, sabíamos que ahí se pagaba seguramente más que en una de esas cadenas estandarizadas, pero te lo hacían a medida, y bien. Muy discretamente, si lo solicitabas, te asesoraban, con un montón de gusto, en cuanto al color del passe-partout, explicando sus razones. Se dedicaban a eso, y sabían.
De pequeña extirpación en pequeña extirpación, va llegando el día en que quieres hacer un regalo y no sabes a dónde acudir a buscarlo, no sabes a dónde ir a comprar un archivador como los que en su día te gustaron, o no sabes dónde llevar a enmarcar algo. Sí que hay muchos sitios donde en teoría, al dedicarse a eso, podrían ofrecerte su solución a tu problema. Pero son todos iguales y resuelven la cosa de forma muy justilla, si llega.

 

jueves, 20 de julio de 2017

El Sevillano




Es una de las fotografías que pone Montse Comerma en su blog "Racons de Barcelona que no semblen Barcelona". En este caso ha estado en un museo de la inmigración del que desconocía por completo su existencia. No está mal la recreación del "Sevillano", tren con un trayecto de casi 24h -le ganaba, creo, el Shanghai Exprés- al que los sevillanos llamaban "el Catalán".


 

miércoles, 19 de julio de 2017

Los jardines del Teatre Grec

Aunque soy de los que los he criticado de lo lindo, ahora reconozco que a algún pabellón y sobre todo a los jardines que diseñó Forestier en la montaña de Montjuic para la Exposición Universal del 29, se les saca ahora en algún caso muy buen provecho. Un ejemplo serían los Jardines del Teatre Grec, donde ofrecerse una cena antes del espectáculo puede resultar muy agradable.


La pérgola de la antigua rosaleda.

El pabellón de música, ahora utilizado como restaurante.

Con su terraza.

La terraza con vistas a toda esa parte de Montjuic y a Barcelona, aunque éstas últimas tienen unos cuantos obstáculos visuales.



 

Pintada

Una pintada de esas "clandestinas" concertadas por el propietario del negocio con el grafitero/artista pintor.