miércoles, 14 de octubre de 2015

Timbre


Ayer, pasando por ahí, vi esta joya que, por su estructura de pisos tan curiosa, debió hacerse especialmente para ese edificio. 

domingo, 11 de octubre de 2015

Observatorio Fabra de Barcelona


Cronómetros del pequeño museo del Observatorio Fabra de Barcelona. Luchando, para retratarlos con nitidez, contra los reflejos y con la sombra de la propia tableta. Aunque, a lo mejor, la sombra les infiere un cierto misterio que les sienta bastante bien...
Ahora todo el mundo va con la hora exacta en su bolsillo, pero al principio del s.XX un cronómetro era un (raro) aparato científico.





 

viernes, 9 de octubre de 2015

Sopar amb estrelles

El compromiso familiar que me impidió ayer acudir a los otros compromisos que tenía resultó liviano, y hasta, por el contrario, muy interesante. Era el de hacer de consorte en una salida nocturna a uno de esos "Sopars amb estrelles" ("Cenas con estrellas") del Observatorio Fabra de Barcelona.
Desde que surgió la idea (cena al aire libre, con la vista de Barcelona a tus pies, con charla astronómica en el café, y visita al observatorio posterior) he estado tentado en ir, fan de "La estrella misteriosa" que soy, pensando que ese observatorio de principios del s.XX seguro que debía tener mucho del que aparece en las primeras páginas de ese álbum de Tintín, y ayer el compromiso surgido se convirtió en una oportunidad.
Hice un montón de fotos. Unas cuantas, deslumbrado por las luces nocturnas de Barcelona allá al fondo, han salido -como era de esperar- hechas un asco. Ya se sabe que, para ese tipo de fotografías es necesario controlar la emoción, además de un trípode y una buena óptica. Y ya sólo lo primero, controlar la emoción, resultó totalmente fracasado.
Cuelgo por ahora fotos de la terraza donde se hace la cena, con un manto luminoso a sus pies, aunque aparezca como unos brochazos negros salpicado de unas lucecillas borrosas.


De espaldas a la ciudad, la pantalla que luego servirá para la explicación divulgadora del astrónomo, situando la estrella (doble) que veremos con el telescopio.

Al llegar a la plataforma, abres la boca, viendo el emplazamiento.



Está prefigurado para cenas íntimas o "diferentes", aunque todo el mundo se lance a eso tan típico ahora de mirar el móvil a ver si han llegado mensajes. O quien sabe si a comunicar con alguien diciéndole "Estoy a punto de empezar la cena, con Barcelona y sus luces a mis pies".





El astrónomo colombiano habla de los que midieron las distancias y descubrieron, en el s.XIX, las coordenadas de los planetas.

Tras vivir cómo fue la pérdida paulatina de importancia de Plutón entre los astrónomos, hasta su reciente defenestración como planeta, el astrónomo nos sitúa, en "la cruz del verano", las estrellas que veremos por el telescopio.


Ya la cena y la "charla científica" ha finalizado. La gente abandona sus mantas, los camareros recogen las mesas, y todos entran en el edificio a hacer la visita.
 

miércoles, 7 de octubre de 2015

El solar que dejaron los bomberos


Las obras de ajardinamiento provisional del solar vecino al Mercat del Ninot se han paralizado al descubrir unos restos arqueológicos que podrían corresponder, según los estudiosos, a un antiguo parque de bomberos, estilo americano, que constituía una de las pocas muestras de valor arquitectónico del barrio, pero que fue rápida y salvajemente derribado para construir en él el nuevo centro de urgencias del también vecino Hospital Clínic.
Se ignora si, tal como ocurrió en el caso de los hallazgos bajo el antiguo Mercat del Born, el clamor popular exigirá unas obras que preserven el interés histórico de lo ahora descubierto.


 

domingo, 4 de octubre de 2015

Farmacia


El otro día, yendo a la inauguración de la galería Alejandro Sales, la visión de esta farmacia, con esta luz. 

jueves, 1 de octubre de 2015

Can Ferrer

"Can Ferrer", alias la casa abandonada de la calle Alfonso XII (hasta que no le cambien el nombre -lo que creo una tontería, pero eso es para otra ocasión-), está semana.

Pasé el otro día, como hago periódicamente, por delante de la torre con jardín (en Cataluña llamamos "torre" a lo que por otras partes se suele llamar Villa, u hotelito) de la calle Alfons XII y, como casi siempre, le hice un par de fotos, porque siempre me atrae esa casa y jardín abandonados, ahora sólo habitada por gatos (alimentados periódicamente por unas señoras con llave del candado que cierra la verja), y que constituye el único respiro verde de la calle.
Ahora iba a colgar las fotos, explicando que había llegado a pensar, falsamente, que era la finca que el anterior Ayuntamiento había pensado cambiar, junto a otra, con Núñez y Navarro, para evitar la edificabilidad de una parte de Can Caralleu. Pero, cuando he ido a verificar los datos me he encontrado con otra noticia (ver el comentario 1), que emparentaría a esta finca con la de Villa Urania, de la que hablé el otro día.
Resulta que "Can Ferrer" (siempre, cuando pasan estas cosas, aparece un nombre hasta entonces desconocido) será remodelada por el Ayuntamiento, que constituirá en ella una serie de equipamientos para los vecinos, porque pasará a su propiedad gracias a permitir a sus propietarios aumentar la edificabilidad de la finca del lado, también de su propiedad.
Es una buena noticia, pero tiene dos lados tristes. Por un lado, aunque al principio pensé que sólo se trataba de problemas y peleas entre herederos, ya vi que eso de dejar arruinarse por completo la casa entraba dentro de una estrategia. Lamentablemente se ha esperado demasiado, y lo que es la casa, ya sin techo, está hecha unos zorros, con lo que nos veremos en un caso de "restauración", si se restaura, hasta peor que el de Villa Urania. Por otro lado, le ha tocado el pato al vecino e impresionante garaje, del que también hago fotos, satisfecho (no de las fotos, sino del espacio) casi siempre.

Levantando la tableta, pude hacer por primera vez esta foto de un trozo de su interior.

Foto hecha en otra época del año. "Can Ferrer" es la que se esconde tras la valla de la derecha, con su vegetación rebosante, invadiendo la calle. Can Ripoll, una antigua clínica ahora tapiada, más al fondo, a la izquierda.

Ahora, con prisas, no he encontrado a mano más que está triste foto de la fachada del majestuoso garaje que paga el pato. Las he hecho mejores...

Interior (y digo lo mismo, aunque nunca ha hecho una que le haga justicia, porque las hago clandestinamente, a escondidas del encargado.

Hoy (un año después), al pasar, había una rendija en la verja exterior:

Y por la rendija se vislumbraba esto. Al fondo, la casa en ruinas:

ambién he hecho foto de la finca del garaje, que es la que quedará afectada por el cambio de permisos de edificación. Por aquello del documento histórico...
 

Villa Urania


Hay veces que me pregunto si tiene sentido la conservación de ciertos rincones de la ciudad "restaurándolos" como se hace. Aunque es verdad que por causa algo azarosa, hará unos cuatro años me junté con los vecinos ante Villa Urania, la finca con jardín de la parte baja de la calle Zaragoza de Barcelona, intentando paralizar su derribo. Se trataba de una propiedad municipal, que había estado ocupada hasta poco tiempo antes por un parvulario. El Ayuntamiento llegó a un acuerdo finalmente con la Asociación de vecinos por el que se conservaría la casa mientras que se derribaría la vecina, donde se construiría un nuevo edificio con servicios para la Asociación de Vecinos y el barrio.
Pasando el otro día por su parte de atrás, que da a la Vía Augusta, esto es lo que quedaba de la antigua Villa Urania, con la torre vecina arrasada ya hace tiempo. La primera víctima, por lo que veo, es la placa que, en un trozo de muro de la torre vecina que se había salvado de un derribo previo, hacía constar orgullosa que ahí había descubierto el astrónomo José Comás Solá nada menos que el planeta Hispania.
Había hecho varias veces fotos a ese muro y placa, una de las grandes alegrías mías de entre las de la zona, pero como sería muy laborioso dar con alguna de ellas, cuelgo aquí la que he encontrado de la placa en la web "Barcelonetes". Me da que a esta misma no le volveremos a ver el pelo.


 

Pintada

Una pintada de esas "clandestinas" concertadas por el propietario del negocio con el grafitero/artista pintor.