jueves, 15 de julio de 2021

Esta mañana he pasado por la calle Hospital y me he entretenido mirando las tiendas de la manzana de enfrente del Hospital de la Santa Cruz.
El balance es desolador. Una retahíla de pequeños comercios no prometen nada bueno. En uno de ellos, ya descartadas las expectativas de un letrero que anuncia “Moda India”, el olor a pachuli y el contraste de rojos y dorados te devuelve a la realidad de otra especie de Todo a Cien multiétnico actual.
Solo sobreviven dos comercios tradicionales, ambos con signos externos de lo duro que les resulta su resistencia. Menos entero curtidos Pinós que, como puede verse, ha perdido la O y la P. Muy cerca suyo, acribillado a graffiti de baja estofa, El Transwaal, ya sin el hermoso maniquí de reclamo que inmortalizó Catalá Roca: lo habrían mutilado.
De ambas merecen verse sus interiores, con muebles únicos, que saben a gloria.




 

lunes, 12 de julio de 2021

Junta de Obras del Puerto


Ya llego tarde… Pasando ayer por ahí he visto que el edificio de la Junta de Obras del Puerto está totalmente vaciado por dentro.
Ya no podré, pues, hacer lo que tenía previsto, una cosa de esas que tienes presente y vas aplazando año tras año, sumando muchos. Leo ahora que las obras se iniciaron en el 2015…
Un amigo muy interesado por la pintura había entrado y subido a su primer piso, donde, según su explicación, existía un ambiente de entidad antigua y sólida con -de ahí su interés- una magnífica colección de cuadros de pintura catalana con temática marinera.

Para rescatar ese ambiente se habrá de ir dentro de poco a un museo. Y para ver la colección de pintura catalana dedicada a marinas, barcos y demás, volver al Museo Maritimo. 

miércoles, 23 de junio de 2021

Recuerdos de Barcelona


Inicio la lectura de este a la vez esperado y temido (por el bajón que aprecié en su previo y bastante reciente “Pasando a limpio”) libro de Oscar Tusquets. Me sorprendo muy favorablemente por la seriedad, ajena por completo a todo sarcasmo, de su primer capítulo, que le sirve de introducción, “En el frente del Somme” y, a continuación, tras reírme compartiendo las paradojas e incoherencias que señala haber producido la pandemia, su tercer capítulo tiene un párrafo que, una vez leído, me produce un cierto escalofrío:

“Me acuerdo de las calles de Barcelona de forma que quizás sólo Joan de Sagarra o Lluís Permanyer pueden compartir: la locomotora de vapor echando humo por la trinchera abierta en el centro de la calle Aragón, el bello apeadero del paseo de Gracia, el taxista cargando carbón vegetal en su gasógeno; el sereno y el vigilante con sus golpes de chuzo haciendo tintinear (él utiliza tintinar) el manojo de llaves a nuestra llamada (…), el repartidor de hielo en carro tirado por un caballo, cargando las pesadísimas barras sobre un saco doblado al hombro (…); el basurero con el mismo recurso motriz; el farolero prendiendo farolas de gas con su larga pértiga…”

He conversado, de Barcelona y de otros temas, con Joan de Sagarra y Lluís Permanyer, pero es que, teniéndome como me tenía por más joven que Óscar Tusquets, resulta que recuerdo haber visto todas y cada una de esas cosas tan características del pasado de la ciudad que señala. Edades…



 

jueves, 3 de junio de 2021

Talleres abiertos en Gràcia

En Ramón y Cajal, 56.


Fin de semana de talleres abiertos en Gracia. Espacios mucho más modestos, pero de vez en cuando también salta la sorpresa.
Tras el minúsculo despacho del taller de Ana Vivero, que trafica con piezas de reciclaje de múltiples procedencias que recoge, une y dignifica con cuidado, paciencia y acierto, se encuentra nada menos que el espacio del circo de El negro y el flaco.
Misteriosas combinaciones que, vete a saber cómo, resultan de una misma especie.


Por recoger para hacer sus cosas, hasta plumas de flamenco del Delta del Ebro.

Los talleres de Gracia, por los que recuerdo haber acompañado a mi madre en busca de una pieza de algo que se le había estropeado o roto, ya han desaparecido. Talleres como los de Ana Vivero son otra cosa, a una escala muy menor. Lo que pasa es que, de tanto en tanto ambos quedan enlazados. Ana cuenta (basta con entrar en su local y preguntar tímidamente por algo de lo que se vea para que te informe a raudales) como le llegaron estas cajas llenas de piezas e información de unos de los principales suministradores de grandes modistos y casas de vestir catalanas de postguerra.

En la trastienda, el local del circo. 

Y la división de espacios. 


No solo tiene piezas para vestir o lucir. De esta caja de madera tan singular también explica su procedencia.

 

Jardines Pasaje Mendez Vigo


En el pasaje Méndez Vigo, que sigue en obras de pavimentación e igualación de muros de jardín, han debido podar o sacar alguna linde vegetal, de tal forma que en esta casa se aprecia ahora esta fuente, que antes permanecía oculta.
Al introducir la tableta entre barrotes y hacer la foto me sentí como uno de esos viejos observando -subrepticiamente- bañarse a la tierna Susana.


 

Pintada

Una pintada de esas "clandestinas" concertadas por el propietario del negocio con el grafitero/artista pintor.