jueves, 31 de octubre de 2024

Finestrelles


El monstruo va creciendo. Ya debe tener más de catorce pisos, pero aún le faltan unos cuantos más. Y lo peor es que tiene un hermano gemelo que aún esta en gestación. Para eso, y para no otra cosa, abrieron el “corredor verde a Collserola”, la expresión feliz que encontraron para tranquilizar a la gente cuando vieron que se estaban removiendo venga tierras por una gran área de terrenos en Esplugues.
Ahora ya asoman los pisos que tendrán visión sobre el recinto de La Masía, que ya no estará tan aislada… o se sentirá vigilada.

 

miércoles, 30 de octubre de 2024

Sitios que han desaparecido, cambiado,...


Ayer, en trayecto descendente por el centro de Barcelona, sensación ambidiestra, que decía -mal dicho- aquel.
Sitios que han desaparecido pero conservan algún elemento que te los recuerda, otros felizmente recuperados y hasta aparentemente mejorados, nueva vida en lugares de siempre, hasta el próximo cambio.

Mal el titulo y peor lo que se muestra en el escaparate, pero éste mantiene orgulloso la madera de la añorada Can Ravelll.

Cerró, se temió que pasase a ser ya sólo un letrero protegido descontextualizado, pero ha vuelto a abrir, reformado para cumplir una función parecida. No he estado, pero desde fuera me parece más bonito que como era.

En una calle que ya es otra cosa, llega tarde el otoño, pero en sus pocas muestras más parece que llegase la primavera.

En una calle que ya es otra cosa, llega tarde el otoño, pero en sus pocas muestras más parece que llegase la primavera.

En aquel espacio, más plaza alargada que calle, producto del esponjamiento entre dos calles que bajaban de Carders a Princesa, ésta librería de viejo que habla en francés. Extrañeza ante un lugar que indica nuevo tiempo y paisanaje. Casi quiere ser cálido, pero lo hace con los ligeros materiales de lo nuevo pobretón.

En Flassaders, la antigua fábrica de los caramelos Mauri sigue acogiendo locales efímeros, que van probando.
 

sábado, 26 de octubre de 2024

Campus de la Universidad Politécnica de Catalunya en el Besós

Ribas, Cañete, Nel.lo y Roca.

Me sabe mal dejar sin aparecer por aquí referencia alguna sobre la tercera pieza urbanística ligada al binomio Universidad-ciudad que apareció, respecto a la ciudad de Barcelona, como proyectos en marcha que pueden cambiar la fisonomía de la ciudad, en el curso de esta semana dirigido por Oriol Nel.lo para la UIMP Centre Ernest Lluch. Aunque no parecen interesar demasiado, si escribo algo sobre ellas, retengo alguna idea interesante que me transmitieron, lo que me es personalmente, con la cabeza a pájaros que tengo, positivo.
Esa pieza pendiente era el nuevo Campus de la Universidad Politécnica de Catalunya en el Besós. Hablaron de ella Carme Ribas, arquitecta directora del Consorci del Besós, Estanislao Roca, catedrático del Departamento de Urbanismo de la UPC y Filomena Cañete, alcaldesa de Sant Adrià del Besòs. (Foto 1)
Me gusto mucho la intervención de Carme Ribas, poniendo el dedo en la llaga tanto de cómo había ido su planeamiento hasta el momento como en sus exigencias de futuro. Fue ella quien presentó una transparencia con cuatro fotografías aéreas (foto tres) que reflejan el aspecto de la zona en que está emplazado su terreno a lo largo del tiempo.
Inicialmente territorio perdido cercano al litoral pero sin acceso al mar por las vías del tren y otros inconvenientes, se proyectó para las Olimpiadas del 1992 muy bien la prolongación hasta el final de la Diagonal, pero otras cosas quedaron dejadas de la mano de Dios.
Poco después, las vias fueron sustituidas por una Ronda Litoral que -comentó con mucho acierto- se diseñó siempre pensando en Barcelona. La ronda conecta muy bien ciertas áreas y permite llegar hasta Montcada en un periquete, pero en cambio, se olvidó por completo de una conexión con el otro lado del Besós, de forma que desde el punto que nos ocupa se hace difícil pasar a un punto que la alcaldesa de Sant Adrià ve ligado al completo, como es el de las Tres Chimeneas.
Con el Fórum se dio una cobertura a la incineradora y al tratamiento de aguas -pese a todo aún hoy denigrados por los vecinos activos-, y se adjudicó el terreno ese de forma de bala a la UPC que ésta trató en sus proyectos como una burbuja en medio de un territorio hostil.
Ahora sí parece haber un proyecto (foto 4) que quiere integrar la UPC del Besós en su entorno. La nueva Rambla de Prim, que abrieron desde el barrio de La Mina, quedaba totalmente taponado y ahora quieren darle paso por el medio del terreno analizado y, desde ahí, llegar hasta el mar. Esta última conexión ya se ha hecho (foto 5), pero como se sigue teniendo miedo, está vallada y cerrada por la noche.
Ya están hechos cuatro edificios de la UPC, pero acorazados, mirando hacia su interior, sin ningún detalle para con un posible paseante exterior (foto 6). Como quedan aún cinco por hacer, Carme Ribas pide se tenga en cuenta lo que dice y no le hagan una fachada tan hostil.
Mientras tanto, la alcaldesa de Sant Adrià se pasa la vida yendo a ver a todas las autoridades de diferentes niveles, y batalla por un futuro mejor blandiendo eso de la ciudad del conocimiento, viendo una red -hoy inexistente- entre la UPC, la zona de la antigua Térmica del Besós, los polígonos industriales del margen derecho del río y se llega a extender hasta Can Ruti, el hospital perdido allá lejos, en la montaña.
Por algo de eso batalla también el Consorci del Besós, cuyo luminoso presente actual es ese milagro del cauce del rio que es un auténtico y agradable parque. Su objetivo: que sea el eje para dignificar toda su zona.

Coloreado, el campus del Besós de la UPC. El edificio en construcción ya está hoy acabado.

Evolución de la zona

Proyectos para hacer la burbuja de la UPC permeable y conectado con su entorno.

Su conexión con el mar ya está efectuada, aunque se cierra por la noche.

Abajo, dibujo de todas las piezas que se piensan construir. Arriba, su aspecto exterior. Carme Ribas nos hizo entender que, sin un solo gesto de apertura, local o ventana pensada para el que pase por esa acera, ir hacia el Besós por ahí no es nada agradable.

Los proyectos de la alcaldesa de Sant Andreu del Besós. Un ayuntamiento que no tiene dinero ni para empezar con ellos.

El área de la Térmica del Besós, hoy en día un terreno vacío, con playas contaminadas.

Ver ventajas en lo que siempre habían sido inconvenientes. Como los polígonos del margen derecho del Besós, con planes de reconversión en zonas industriales positivas, pero con la dificultad administrativa de estar compartidos con el municipio de Barcelona.
 

viernes, 25 de octubre de 2024

Universidad y ciudad

González, Miralles, Nel.lo (director del curso) y Solà, que en su día participó muy activamente en la transformación de la ciudad de Girona.

Otra pieza de estas cosas que veo que no interesan a casi nadie, aunque no lo acabe de entender. Por mucho que me enrolle como una persiana y suelte ladrillos como para dormir al más despierto, se trata de cosas que creo no demasiado conocidas, que he oído en un foro serio (en este caso el curso “Universidad y ciudad” de la UIMP Centre Ernest Lluch), que ha dado acceso a personas implicadas directamente en el asunto, y seguro que siempre saldrá alguna información desconocida, que ayuda a entender nuestro entorno y cómo puede evolucionar.
Después del traslado del Clínico voy a por un segundo proyecto urbanístico de importancia, que compete en este caso a la Universidad Autónoma de Barcelona y al municipio de Cerdanyola, pero en realidad a toda el área metropolitana de Barcelona: el Plan del Parc de l’Alba.
Ayer hablaron de este proyecto Carme Miralles, catedrática de Geografía en la UAB y candidata a rectora de esa Universidad, Pere Solà, arquitecto redactor del plan director del parque y David González, teniente alcalde de Cultura, Ciutat del Coneixement i Relacions amb l’EMD Bellaterra del Ayuntamiento de Cerdanyola del Vallès (foto 1)
La segunda imagen puede situar muy bien de qué pieza de terreno estamos hablando: todo un amplio espacio “bastante libre” de edificaciones situado, al otro lado de la Sierra de Collserola, entre las poblaciones de Cerdanyola y Sant Cugat.
Es un terreno muy codiciado que, antes de la crisis de 1973, mientras se iba viendo claro que el crecimiento de Barcelona iba siendo y lo iba a ser mucho más al otro lado de Collserola, ya fue objeto de unos cuantos proyectos, que preveían una serie de ejes con densidad de rascacielos (tercera imagen).
La zona fue objeto de diferentes planes urbanísticos a lo largo del tiempo, hasta que el Plan de Desarrollo Urbano de 2014 definió para toda esa zona señalada, limitada por la Ap7 (ver la cuarta imagen) en su zona sur un “corredor verde” (cuando lo han llamado así me he echado a temblar, porque así quitaron hierro a todo el amplio desmonte que hicieron por Esplugues, camino de lo que en un tiempo se llamó la “Ciudad Diagonal”, y que ahora ya empieza a verse rodeado de muchas casas de unos diez pisos y dos rascacielos actualmente en construcción), una zona central de actividad económica (con empresas calificadas como de interés científico) donde ya se encuentra el sincrotón Alba y en su parte norte una zona residencial que permitirá el crecimiento de Cerdanyola.
Como puede verse en esa misma cuarta imagen, al otro lado de la autopista se encuentra la UAB, una Universidad que se inauguró sólo pensando en las enseñanzas que iba a impartir y los medios que debía disponer para ello, pero dejando de lado su integración con el entorno donde la situaron. Fue la propia Universidad la que tuvo que forzar una estación de la línea de los FGC y el uso de otra linea de tren, porque sólo se había previsto su acceso en coche. Actualmente entre un 70 y un 80% de los estudiantes acuden ya en transporte público, lo que es todo un éxito, pero ahora, dado que se dispone de un plan de orden superior felizmente aprobado, quieren integrarse con la trama urbana que se está constituyendo al otro lado de la autopista y desarrollar, por su parte, un primer plan urbanístico propio. Un nuevo puente sobre la autopista (que puede verse en la última imagen) quieren que una la UAB con el gran paseo que supondrá el eje norte del nuevo barrio de Cerdanyola, así como nuevas líneas de tren y/o tranvía. El papel lo admite todo…

La situación del Parc de l’Alba y la UAB, entre Cerdanyola y Sant Cugat, al otro lado de Collserola.

Uno de los proyectos que se presentó al concurso urbanístico de la zona antes de la crisis de 1973. No se hizo nada, pero se reservó el terreno, lo que, como fue transcurriendo el tiempo, fue provocando su degradación. Ahora el primer trabajo que han tenido que acometer es su desescombro.

Las tres áreas planificadas: corredor verde, zona científico-técnica (siempre se buscan industrias que sean “limpias” o de esas que tengan buen nombre) y área residencial y comercial.

En el extremo derecho del área señalada, en azul, el eje principal de comunicación, que se prolongaría (en naranja) por un nuevo puente sobre la autopista -auténtico tajo actual- con la UAB.
 

jueves, 24 de octubre de 2024

El futuro del Clínico

El recinto del Hospital Clinico actualmente. Aérea habría que sumar la Maternidad, la Platón y un montón de servicios distribuidos por pisos y locales de la zona de la foto aérea que he sacado de internet.

¿Cómo está el estado del arte del traslado del Hospital Clínico desde el Eixample a las pistas Universitarias de la UB, al final de la Diagonal?
Si la constatación de que el problema de la vivienda está alzándose como uno de los más gordos de entre los que tiene cualquier Universidad, hasta el punto de poner en riesgo su mismo cometido, fue el tema que destacó en la primera jornada del Curso sobre “Universidad y Ciudad” de la UIMP en Barcelona Centre Ernest Lluch, estaba clarísimo que esto del futuro del Clínico era el tema estrella de la jornada de hoy, la última.
Después de la mesa redonda, en la que ha participado Juan Echániz (recién nombrado este lunes coordinador de todo el proyecto), Josep María Campistol (director general del Hospital Clínico de Barcelona) y Josep María Ferré (coordinador general del Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat), lo que me ha quedado claro es que el proyecto es muy complejo, está en sus inicios y será largo (ahora mismo tiene como fecha de estreno del nuevo Campus 2035, pero todos están de acuerdo en que se debe hacer bien, sin prisas, por lo que si alguno queda por aquí para entonces yo creo que verá algún que otro aplazamiento), pero que ya tiene cara y ojos y es imparable.
El proyecto consistirá en el traslado de las diferentes sedes actuales del Clínico (que son propiedad de la Universidad de Barcelona y conservarán parte de su cometido actual) a un nuevo terreno, también de la misma UB, como son los campos deportivos de final de la Diagonal, en el extremo del municipio de Barcelona. Estamos hablando de una transformación urbana de unas 100 hectáreas de terreno que, por sus características, afectará a un área más amplia, de Barcelona, Esplugues y L’Hospitalet.
Comportará un primer proyecto urbanístico, pues se quiere convertir ese extremo de la Diagonal en lo que ahora se le ha empezado a llamar la Porta Diagonal: quieren de alguna forma, con una idea que se repite en todos los proyectos de esta magnitud, ligar, aunque sólo sea a efectos de impacto nominativo, con otro centro como es el Hospital de San Juan de Dios, creando así lo que llaman un “Área de Conocimiento de la Salud” (esto de los nombres patapúm siempre viste los proyectos, aunque habrá que ver hasta qué punto esa ligazón aporte algo más que peso específico nominal al proyecto).
Lo que sí tienen claro es que no se puede projectar ahí un hospital como ese sin tener previstas sus comunicaciones. Tienen pensada (pero no planificado, ha precisado Echániz) la prolongación de la línea 3 del metro desde Zona Universitaria hacia el Llobregat, con una estación en el Hospital (y luego el representante del Ayuntamiento de Esplugues se sumó contentísimo a la moción recordando su antigua reivindicación de que les llegara el metro a esa zona que ahora tienen hirviendo de nuevos proyectos).
Campistol, que se presentó como médico nefrólogo con 40 años de trabajo en el Clínic, después de repasar la historia del Hospital, que se inició en la calle Hospital en la Edad Media (donde ya incorporaba un área para la enseñanza), se decidió trasladar en el XIX y se inauguró en su emplazamiento actual en 1906 como el primer Hospital Clínico (esto es, con enseñanza de la medicina incorporada) de España, para que entendiéramos el paso que se va a dar señaló que desde los 30.000 metros cuadrados actuales construidos, en varias sedes y micro sedes (habló de metástasis por pisos y locales de la zona, porque rebosan), se va a pasar a 100.000…
Me ha hecho gracia cuando confesó que fueron ellos quienes, desde el Clínico, se confabularon para soltar un bulo a un periodista de La Vanguardia, hace unos tres años, diciendo que el Clínico se iba a trasladar al recinto de la Escuela Industrial. Un disparate (ha reconocido) que, de hecho, desbloqueó el asunto, y llevó al compromiso actual.
Lo dejo aquí, y otro día, en todo caso, comentaré alguna cosa de lo oído de los otros dos grandes proyectos urbanísticos en juego en Barcelona relativos a sus Universidades, el de la UPC en el Besós y el de la integración de la UAB con un área de Cerdanyola.

Ferré, Campistol, Nel.lo (director del curso) y Echániz.




Esto tan simplificado aquí es, desde luego, lo que se ve más complicado…
 

lunes, 21 de octubre de 2024

Antiguas fábricas en el Raval


En un día de esos de talleres abiertos estuve en el piso de una antigua fábrica de las del Raval.
Ahí estuve viendo y hablando con una gente que se dedicaba artesanalmente a hacer rótulos en cristal, como los que hace setenta años proliferaban y como el que puede verse, por ejemplo, en esta zapatería -que vende, más que nada, zapatillas- del Eixample.

Un detalle que ayudaba a hacer únicos los locales a los que identificaban. 

jueves, 17 de octubre de 2024

Calle Elisabets


¿Puede ser que, despues de tanto pasar por allí, ni yo ni unos amigos no nos hubieramos fijado nunca en esta hucha para donaciones que está a altura de la vista humana en una fachada la calle Elisabets, antes de ésta desembocar en la Plaça dels Àngels, o es que la han trasladado ahí hace poco?

Todo es posible: esa era aproximadamente la ubicación original del sitio que indica la leyenda, pero como los restos del hospital están por ahí esparcidos y modificados como si le hubieran colocado una bomba de expansión… 

lunes, 14 de octubre de 2024

El jardín de Casa Monegal

Los propietarios de la Casa Rocamora (c/ Ballester) hace mucho que se vendieron buena parte de su jardín, que daba a la calle Padua o, mejor, al enorme tajo de General Mitre. Luego convirtieron la casa del coleccionista Manuel Rocamora en un museo.
Mientras tanto, su vecina (yendo hacia República Argentina), la Casa Monegal, conservaba todo su jardín, que comprendía una pista de tenis en desuso que fue asilvestrándose, pero ya no vivía nadie en ella más que una familia en un anexo que debía haber sido pabellón de portería. Hace unos años se puso en venta (apareció en El Idealista), pero tardó en venderse. Ahora, después de espurgar a conciencia un frondoso bosque que poseía, están acabando de convertirla en un colegio.
En la calle Padua han remozado la valla de la pista de tenis y le han abierto un enorme óculo que dirías que te permite mirar dentro. No es así, porque pese al efecto causado desde lejos está muy alto, pero suerte que tengo una tableta y alzando las manos…






 

sábado, 5 de octubre de 2024

Universidad antigua y nueva


La primera fotografía (que he obtenido por internet, e ignoro quién es su autor) corresponde al vestíbulo de entrada de la Universidad de Barcelona.
La segunda fotografía la hice ayer en la entrada de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Barcelona, en la calle Montealegre.
Es verdad que el espacio de la primera luce demasiado impoluto y vacío, hasta no llegar a creérselo. Pero aún así creo que la comparación es válida y puede dar sus frutos.
Para la segunda, aunque ahora veo que no salió demasiado bien y quizás lo que mejor se aprecie sean los contenedores de basuras del final, quise principalmente encuadrar el nuevo elemento instalado, creo que este mismo año. Se trata de un por ahora limpio y reluciente contenedor, que hace las veces de portería. Al menos veo que se introduce dentro un conserje. Destaca en él magnífficamente el escudo y nombre de la UB.
No hemos podido caer más bajo.


 

miércoles, 2 de octubre de 2024

Consell de Cent


El sábado, en la tarima instalada en el cruce de Consell de Cent con Enric Granados, unos músicos de Menorca tocaban y lanzaban por micrófono y altavoces instrucciones, mientras los que debían ser sus alumnos -porque lo hacían francamente bien- bailaban, bien atentos, abajo, en la calle ahora hecha paseo una especie de jota muy animada, un Ball de Bot.
Un curioso encontronazo.



 

martes, 1 de octubre de 2024

Paseo por la Diagonal en obras

Recorrimos el pasado sábado un buen trecho de la Diagonal que se está restaurando, por la que ya ha habido alguna prueba del tranvía.
Lo que más llama la atención es que será básicamente una Diagonal para los peatones, puesto que el tráfico masivo de coches se ha apartado de ella. Por su centro, sobre una base de pasto (verde si se cuida, quemado si se ahorra el agua de riego, como pasó en su trozo más alto este verano), correrá el tranvía, del que ya han hecho varias estaciones.
Los que vayan a caminar por ella verán que han pensado y mejorado sus cruces con la trama del Ensanche, algo difícil anteriormente dados los extraños ángulos a superar, facilitando una continuidad en el paseo inexistente previamente.
Después de Verdaguer han retomado el diseño de acera muy amplia del tramo de la avenida entre Cinc d’Oros y Francesc Macià, pero sin su nuevo pavimento, sino con el de la típica baldosa de Barcelona de toda la vida. Yo la prefiero por aquello de que la nueva comportaba un relieve que me dañaba un poco, al no caminar con calzado de deporte, la suela del pie, mientras que la baldosa tradicional tiene un dibujo hundido, que pasa desapercibido al pie.


El centro de la Diagonal, cruzado por las vías del tranvía. Al fondo, el monumento a Verdaguer, ahora algo desequilibrado por la diferente altura de los cipreses, en el cruce con el Paseo San Juan.

En el tramo previo, ya cubierto tras todo el trabajo hecho con los colectores, han colocado unos elementos de esos provisionales -bancos, macetas- y dejado para los peatones toda la superficie que antes era para los coches por donde en el futuro irá el tranvía.

Topes provisionales del recorrido del tranvía.

Uno de los tres elementos de la parada del tranvía -en un sentido- de Verdaguer.

Las vías del tranvía rodeando el monumento a Verdaguer. De críos, desconocedores de este señor, le llamábamos, por su forma y oscuro color -ahora algo mitigada por la limpieza-, “el cuervo”. Siempre he dicho que ese monumento me recuerda un poco al cuadro ese de La isla de los muertos, de Bocklin. Supongo que recientemente quitaron y reemplazaron los cipreses de un lado y el conjunto se muestra, por las diferentes alturas, desequilibrado. Quizás lo que mejor luce es el luminoso de la antigua publicidad de Rótulos Roura.

Pasado Verdaguer, las dimensiones de la acera -con diferente pegamento-, como las del tramo Cinc d’Oros - Francesc Macià. 

En esta imagen se ven un poco una de las futuras estaciones -en ambos sentidos- del tranvía. 

Y, en el cruce de Marina, ahora infestado por los grupos de turistas, pues para desgracia de los vecinos aparcan ahí sus autocares, el monstruo, el tumor cuyo crecimiento no ces
 

Los jardines del baluarte de Santa Madrona

Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...