sábado, 26 de octubre de 2019

Biblioteca Arús


Recuerdo haber estado en la Biblioteca Arús de jovencillo. Una tía mía, bibliotecaria, se había hecho con la plaza tras catalogar y reordenar todo su fondo. Había permanecido un largo periodo, acabada la guerra civil, cerrada. En mis recuerdos me prestó unos pocos libros para un trabajo -“La masonería a través de los tiempos”- que presenté a un concurso en mi colegio, pero mirando la cronología de la Arús, veo que me lo he inventado o que, para dejarlo más suave, mi cabeza ha mezclado churras con merinas. Dejémoslo en que nada más me enseñó la biblioteca.
El BCN 48h Open House ya hace unos años que está agonizante por exceso de éxito, pero éste año hemos hecho un intento -bastante frustrante- de recuperarlo.
Ayer estuvimos rastreando su sinuosa página web y seleccionamos, concienzuda o intuitivamente, todos los sitios que nos atrajeron, ya tachando alguno que pensábamos que atraerían a tanta gente que ocasionarían unas colas impracticables.
Lo primero que hay que decir es que es falso lo de 48h. Los sitios que se pueden visitar se reparten horarios de apertura, si, entre sábado y domingo. Pero no abren casi ninguno los dos días. Cierran todos a mediodía, supongo que para que los voluntarios que se encargan de la organización de las visitas puedan ir a comer, no digamos por las noches, y suelen abrir unas tres horas las mañanas o las tardes, sábado o domingo, pero casi nunca sábados y domingos mañana y tarde.
Las visitas organizadas con guía -estilo la de los edificios para comedores de la SEAT- o itinerarios a horario fijo, por su parte, estaban ya todos completos.
Así las cosas, decidimos ir esta mañana de sábado a primera hora a la Biblioteca Arús y al salir pasarnos por el Centre Salomó bem Adret, en el Call. Hemos llegado antes de su hora de apertura -las 11-, pero ya había una cola respetable y no hemos podido entrar hasta las 11,30. Luego nos hemos dirigido hasta nuestro otro objetivo, pero al llegar hemos preguntado cuánto tardaría en consumirse la cola que teníamos delante y nos han hablado de una hora. Nos hemos ido a pasear por ahí y esta tarde ya nos ha dado pereza reincidir, pensando en el plantón que podía esperarnos.
Cuelgo unas cuántas fotos que he hecho en el interior de la Biblioteca Arús. Está muy acogedora y entran ganas de convertirse en estudioso del anarquismo, la masonería o Sherlock Holmes solo por ir a trabajar con sus fondos. Su iluminación a través de esas lámparas a media altura, no obstante, hace que las fotografías, de no aplicar algún filtro del que no dispongo, aparezcan generalmente como con una neblina.













 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los jardines del baluarte de Santa Madrona

Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...