No me disgusta cómo queda el edificio del Colegio de Arquitectos después de su reciente reforma. Pero no sé qué dirán los expertos...
Todo eso mirando hacia arriba. El problema gordo, casi irresoluble, a pie de calle.
Una pintada de esas "clandestinas" concertadas por el propietario del negocio con el grafitero/artista pintor.
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