lunes, 13 de julio de 2015

El nuevo Mercat del Ninot

El pasillo central, que supone el 75% de las paradas, ligeramente desplazado hacia la izuierda, con lo que no está alineado con los arcos de las entradas laterales. No creo que sea una apuesta estética...


La verdad es que la primera vez que entras al Mercat del Ninot remodelado quedas impresionado. Circular por su pasillo central compensa esa imagen extraña, de nave extraterrestre que ha aterrizado en el Eixample Esquerre que confiere al edificio todo ese recubrimiento metálico que le han otorgado. A parte de esto sólo le pongo, por el momento, y ahora que se está normalizando la afluencia enorme de los primeros días que lo hacía casi impracticable, tres pegas:
1.- Es bien extraño eso de que el pasillo central que recorre transversalmente la nave, de Casanova a Villarroel, no esté centrado con las puertas en forma de arco de estas calles. Está un poco escorado hacia Mallorca. Lo he eestado pensando y no le veo más explicación que un fallo. Alguna instalación de cámaras de la banda Provenza ha debido suponer más ancho que lo previsto, y han debido desplazar todo un metro hacia el mar. Si alguien da con otra causa, a ver si me lo sabe explicar de forma que lo entienda.
2.- La entrada principal, la que da a la calle Mallorca, es ahora la que da acceso al supermercado de la planta subterránea. Eso ha hecho que se pierda un enorme espacio para toda una serie de escaleras y rampas de lo más anodino. Si uno accede por la entrada monumental, la primera impresión que recibe es, en este sentido, nefasta: banalñización y despilfarro de espacio.
3.- Aún no está repuesto la figura del Ninot, que era el que daba el nombre al mercado. Se dice que está en restauración, y que lo repondrán. Esperemos que sea así, aunque extraña que con unos cinco años de obras, no hayan tenido tiempo suficiente…


Temía que limitaran, poniendo pisos, el volumen de aire superior, que hace que no te ahogues aunque haya mucha gente, pero por suerte no ha sido así. Mirando a lo que fue la entrada principal.

Mirando la entrada principal, la sensación agradable de que hayan respetado el paramento y vidrieras originales. Pero se echa en falta un elemento muy característico...

Ese elemento característico, que hacía simpático al sitio, tampoco está más abajo, en la vidriera.

El Ninot, el mascarón de proa que dio nombre al mercado no ha sido aún repuesto, y sólo he visto una alusión al mismo en una puerta lateral. Espero que sólo sea que le están haciendo una restauración muy laboriosa, que se ha retrasado. Aunque mira que no era más que una ciopia, y no el original. Raro.

Si franqueas la entrada principal (C/ Mallorca) te encuentras con este desolador despilfarro de espacio, que se come todo el volumen avanzado del edificio y un cacho más.

Visto desde dentro el espacio muerto ese, nada monumental, y mucho menos cálido..

Fuera, en las medio placitas que deja el volumen avanzado de la entrada principal, ahora recuperadas, las pequeñas paradas de ropa

A esta hora no, pero según como de el sol, el toldo rojo de las paraditas humaniza un poco ese aspecto brutalista que ofrece el recubrimiento metálico.

Las paradas de ropa de la calle Casanova, más grandes, no se salvan de la apariencia extraterrestre.

Si vas un día de buena mañana, la instalación de las paradas de pescado, muy escandalosas, provocando charcos, te dan a entender que no se ha encontrado una forma milagrosa y limpia de abastecerlas.

Han aparecido una serie de paradas, con apariencia de muy sofisticadas respecto a lo que había, para tomar algo (se anuncia la aparición de un restaurante, no sé qué de Lobos, con apariencia de franquicia). Pero lo que prima, una vez ajustadas las gafas a la luminosidad, la limpieza de lo nuevo y las batas impecables que se han colocado todos, son los baretos, algo cutres, de toda la vida.

El acceso al garaje y zonas de carga. Para quien vaya muy apurado y quiera atajar, creo que entrando por Casanova se sale por Villarroel, sin pagar.

 

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