sábado, 31 de enero de 2015

Ocaña en la Plaza Real


Ahora recuerdo que me quedé a mitad de colgar fotos de la Plaça Reial, del recorrido con Setba. Ahí van tres (oscuros y torcidos) motivos ligados con Ocaña: Placa en un edificio de la plaza donde vivió, friso que pintó en otro piso de la plaza en en el que también vivió (ahora galería Setba), y autorretrato exhibido en esta galería.



 

jueves, 29 de enero de 2015

Cafetería Mauri


Son las barras del toldo de la cafetería Mauri, en un chaflán del Eixample. Y el contenedor en el que van echando todo lo que están derribando por dentro. Hace un par de semanas se veían aún las sillas apiladas, junto a la barra. A saber en qué lo van a transformar. Vamos a ser optimistas, y pensar que se trata sólo de una remodelación a fondo, para acabar con escarabajos, humedades y demás, ¿no?
 

Pinturas en vidrio bares


Igual que el Velódromo, el Manolo, (por Bac de Roda), aunque sin el pedigree de aquél, recupera la tradición esa de pintar calamares, jamón, aceitunas, etc en los cristales para anunciar los platos de tapas que preparan.
 

domingo, 25 de enero de 2015

Llegada del agua a Barcelona

Esta mañana de sábado, visita la mar de interesante a la parte visible del Rec Comtal y otras instalaciones hidráulicas entre Montcada y el nudo de la Trinidad de Barcelona. Como he hecho, como siempre, demasiadas fotos, abro ahora un álbum, que iré completando y comentando en cinco etapas

Los edificios del recinto de las aguas del Ayuntamiento de Barcelona en Montcada. A la derecha, la sala de aforamiento, a la izquierda, la de los tres pozos.

Una de las calderas para la producción de vapor. Tecnología catalana (compuertas) y alemana (válvulas de seguridad)

La carbonera.

Detalle de la rueda y una de las bielas de la sala de máquinas. Unas máquinas instaladas de forma muy coordinada con la construcción del edificio.

Tras la electrificación, explicaron que la maquinaria de vapor se conservó como reserva en caso de emergencia. Gracias a ello, durante el tramo final de la guerra civil, bombardeados los saltos de agua que suministraban la electricidad a la ciudad de Barcelona, pudo seguirse efectuando el suministro de agua

Las enormes dimensiones evitarn que desaparecieran todos los elementos metálicos (como hicieron ciertos tubos de cobre de menor diámetro) cuando, acabada en 1989 la extracción de agua para el suministro de Barcelona, se abandonaron totalmente las instalaciones.

Puerta del jardín del recinto.

Depósito para el análisis del agua. Al fondo, la compuerta de salida.

Parte exterior de la sala de los tres pozos. Al fondo, la casa del maquinista (planta baja) y la sala de juntas de la sociedad del centro anterior. Detrás de los árboles de la izquiera, la chimenea de las máquinas de vapor que permitían extraer desde la profundidad de los pozos el agua de suministro.

Esto ya es el pueblo de Montcada. Esta terracita del bar "La cantonada" (La esquina), al que le está dando ese sol de invierno tan agradable, toda su alle peatonal, está cubriendo un buen tramo, soterrado, del Rec Comtal (de la Azequia Condal).

Una hermosa escalera de nada en Montcada.

Y venga casas trepando por la montaña.

Boca de salida del agua del tramo soterrado por Montcada.
 

Estación de Sants


¿A alguien le puede gustar y sentirse cómodo en la estación de Sants? Pese a lo esplendoroso de muchísimas estaciones de tren, en este caso me parece imposible: desorden, desorientación, sensación de ahogo,… Pero aún se supera la impresión de hallarse en un lugar de lo más inhóspito cuando descendemos a los andenes.
Quizás para superar eso, veo que han instalado allí este genuino y moderno artilugio, que además, y como se ve en sus dibujos, nos puede facilitar el acceso a la ansiada libertad.

 

sábado, 24 de enero de 2015

Llegada del agua a Barcelona

Esta mañana de sábado, visita la mar de interesante a la parte visible del Rec Comtal y otras instalaciones hidráulicas entre Montcada y el nudo de la Trinidad de Barcelona. Como he hecho, como siempre, demasiadas fotos, abro ahora un álbum, que iré completando y comentando en cinco etapas

Desde la salida mar de la estación Montcada Bifurcació (un poema...) se pasa por una serie de anodinas construcciones años 70/80 y, de repente, te encuentras con este panorama. Es el paraje del origen de la mina de agua de Montcada y el Rec Comtal, y principio de un paseo muy curioso a todo un sistema hidráulico que estuvo en funcionamiento hasta 1989.

En la piedra de donde sale, al fondo, el agua, dos placas. Una de la corona, de 1778, otra de 1826, ya de los nuevos propietarios: Comunidad de regantes, utilizadores de molinos y Ayuntamiento de Barcelona.

Encima de la puerta de la casa del guarda, hoy sitio de recreo para gente de la tercera edad.

Deportistas de la antigua casa del guarda jugando al dominó.

Debajo de la casa del guarda. La mina de agua extiende sus brazos por lo que es ahora casi en su totalidad, zona urbanizada de Montcada i Reixac. Recoge por filtración el agua que se canaliza en esta galería, que aflora aquí.

A un centener de metros de lo anterior, junto a la vía del tren, en unos terrenos que en su día pertenecieron al ferrocarril, la casa del maquinista. En esa sala se efectuaban las reuniones de los tres propietarios citados, pero el dueño de esto era el Ayuntamiento de Barcelona, quien construyó en 1879 tres pozos para captar, ya por un sistema industrial, más agua para Barcelona (Casco antiguo y Barceloneta). Por una serie de problemas legales, hasta 1910 no pasó a titularidad de la ciudad de Barcelona. La famosa agua de Canaletas venía de aquí. De mejor sabor que la que iba (procedente de una compañçia privada, no municipal) desde Cornellá al Eixample barcelonés. Y sirvió hasta 1989.

El escudo de Barcelona en las molduras de encima de las ventanas.


La sala de los tres pozos.

El pozo central.

La placa fechada en el momento de la decisión de hacer los tres pozos para completar el caudal de la mina antigua de Montcada.

Por estas tuberías se subía, primero por medio de la fuerza del vapor, luego por medio de motores eléctricos, el agua del pozo central.

La escalera de bajada al pozo central.

Este otro pozo es el único que está ahora en uso, únicamente para regar el jardín y el parque.
 

Can Ferrer


Es la torre (villa u hotelito, por otras zonas) de la calle Alfonso XII de Barcelona. Cuando alguien se mueva para hacer una restauración ya será demasiado tarde, aunque quizás sea ese el efecto buscado. Ya es pura ruina.
Creía que era uno de los objetos de canje para la operación de Nuñez y Navarro en el Parque de l'Oreneta, pero resulta que una de las que querían canjear no era ésta, sino otra de un poco más arriba de la calle con una minúscula zona arbolada a su lado, esquina con Madrazo.
A parte de que se atisbe entre la selva, a través de alguna ventana, el interior de varias piezas, ya sin techado, la plaga que está acabando con las palmeras acaba de redondear el siniestro aspecto.
Cada mañana, unas señoras del barrio, dotadas de llave de la verja, entran a dar de comer a los gatos.

 

viernes, 23 de enero de 2015

Giardinetto


Anoche salió a la conversación. Es la barra de “Il Giardinetto”, el restaurant diseñado por Correa y Milá, y realzada por la noche gracias al espejo que ahora cubre, cerrándola, la barra exterior, una de las aportaciones de la reforma de su planta inferior emprendida por Iván Pomés y Max Llamazares (y merecedora, como la anterior, de un premio FAD).
Hace poco pasaba por ahí con unos amigos de fuera de Barcelona y, sabiendo que les interesaría verlo –era ya casi media tarde- pedí al maître que nos dejara entrar a verlo. Tras enseñar orgulloso la planta superior, en la que se conserva toda la decoración original, nos hizo un divertido, pero certero, panegírico de la reforma de la planta inferior. Y es verdad que el local ha cambiado drásticamente… sin perder nada de las características que ya lo destacaban.
El maître recordaba su aspecto previo totalmente cerrado (“la gente debía pensar que era un club nocturno y algo había que hacer para recuperar gente y no cerrar”) y se mostraba más que satisfecho con los cambios: la obertura de la nueva barra exterior, que deja libre la visión del interior, los espejos, la continuidad de los motivos del piso superior, la colocación de mesas con las mismas sillas de siempre… La verdad es que han hecho al restaurante más asequible, con precios más llevaderos –quizás raciones más pequeñas- y ahora hasta un menú de mediodía los días entre semana. Y sin dejar de ser uno de los que sigue haciendo mejor la pasta.

 

lunes, 19 de enero de 2015

El terrado de Santa María del Mar

Siguiendo el consejo de Xavier Antich, ayer domingo, por la mañana (visitas guiadas coincidiendo con las horas), subida al terrado de la iglesia de Santa María del Mar, a ver las vistas y algo más.

La plaza desde un balcón de la fachada, justo debajo del rosetón.

La guía (no te dejan "por razones de seguridad" hacer la visita por tu cuenta) enseña la grieta que aún sobrevive de las reparaciones que se hicieron tras los terribles terremotos del s. XV, que derribaron buena parte de la fachada, matando a mucha gente. Recuerdo que Luis Casassas lo explicaba de una forma divertida, que se te quedaba gravada: Época de terremotos brutales. Procesión con perrogativas para que cesaran los movimientos de tierra saliendo de la iglesia: un nuevo terremoto, y la caída de la fachada sobre la procesión la diezma.

La plaza. "La viña del Señor", antigua tienda de ropa interior. Detrás, una calle con parte de los edificios más viejos de la ciudad. 

Gárgola de la fachada. 

Vista de la ciudad y de la sierra de Collserola desde el terrado de encima de una de las naves laterales de la iglesia. Es, quizás, donde más se nota que se trata de una ciudad mediterránea. Podría ser del norte de Äfrica. 

La guía apoyada en uno de los rosetones originales de la iglesia, haciéndonos fijar en las piedras quemadas en 1936. Prendieron fuego a la iglesia, y ard´ió toda su decoración barroca, los ventanales de alabastro, etc. 

Visión hacia el norte.Los nervios que van parcelando las terrazas laterales sirven para bajar el agua de lluvia caída sobre el terrado de la nave central. 

Visión de las casas mirando hacia la sierra de Collcerola. Esas sos casas están edificadas, seguramente, sobre una parcela típica de la Barcelona gótica: largas y estrechas, de un solo frente. 

Los nervios/desagües. 

La vista sobrevolando una de las calles que parten del lateral de la iglesia. Se reafirma lo de ciudad del norte de África, ¿eh? 

Junto a algún disparate de la época, al fondo, a la izquierda, la masa de la Sagrada Familia, creciendo de forma imparable, comiéndoselo todo. 

El campanario del siglo XIX. 

Giro para hacer foto al sur. Al fondo, las casas de Via Laietana, un auténtico tajo a la ciudad gótica. 

El paseo del Born. 

La chimenea era la de la Seca, la fábrica de moneda, donde se acuñó por vez primera la peseta. Luego se distinguen las pomposas formas del Palacio de Justicia. 

Visión cenital del paseo del Born. 

Mirada al sur en el otro terrado lateral. 

Hacia el mar. 

El fosar de les moreres. 

La plaza del fosar de les moreres. El edificio entre medianeras nunca cubiertas, de la plaza Palau, recuerda que lo de las animaladas constructivas viene de lejos. 

Mirada hacia la villa olímpica. 

Escalera hacia el terrado de encima de la nave central. No dejan acceder. 

Esta casa de la esquina es la última víctima de una carrera que conduce a hacer del centro de Barcelona un barrio sin población autóctona. Ya vaciado, será...¡un nuevo hotel! 

De nuevo la plaza de Santa María del Mar. 

Algo bueno ha dejado la invasión. Se ha de reconocer que los terrados eran casi inhabitables, llenos de porquerías. Ahora casi todos alojan unas terrazas muy atractivas. 

El terrado de la nave lateral de la iglesia más cercana al mar. 

Bajando por la escalera helicoidal, pequeña parada para fotografiar la nave interior. Una joya... 
 

Los jardines del baluarte de Santa Madrona

Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...