Para acabar con las fotos de ese paseo por la Barcelona del día de Corpus, unas cuantas fotos (en dos grupos) del batiburrillo que constituye hoy en día el Ayuntamiento de Barcelona, a la sazón de puertas abiertas. Batiburrillo porque hay de todo y bien mezclado, tanto en cuanto a arquitectura (con esa herida de muerte que fue la mazacota fachada neoclásica) como en cuanto a pintura. Hice también fotos a un Rafols Casamada, a un cuadro flamenco que había por los pasillos, así como a las gárgolas del techo de la galería gótica y a alguna otra cosa, que todos ellos valían la pena, pero me salieron mal y no aparecen por aquí. Y no me dejaron pasar, y menos hacer fotos, a la conexión con la parte moderna de oficinas, por donde atisbé una serie de elementos como de años 60 que parecían interesantes…
El patio del Ayuntamiento.
Detalle de una vidriera.
Tàpies se ha asociado últimamente a las instituciones del país, y pasará tiempo para que eso cambie. Es producto, sin duda, de alguna hornada "modernizadora". En el Palau de la Generalitat, al otro lado de la plaza Sant Jaume, también hay algún Tàpies sonado.
Un mural de Josep Obiols
Gran pintura mural de Ramón Rogent
Éste tan ordenadito dicen que es el despacho del alcalde. De hecho, a la izquierda se mantenía tieso un guardia engalanado para la ocasión. El despacho tiene ahora mismo un Nonell (al fondo), un Casas y el Miró de la foto siguiente.
El Miró del despacho del alcalde. Miró hace la competencia a Tàpies en lo que decíamos..







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