Ver las fotos al revés!!!
Y los días de apertura de la iglesia.
En Barcelona estamos en plenas Semanas de la Arquitectura, y yo sin enterarme. En cualquier caso, esta mañana he regresado contentísimo del paseo guiado por el recinto de los Hogares Mundet que organizan. El sábado que viene será la última sesión de esta actividad, y si no hace un calor despatarrante de esos matadores, la recomiendo entusiásticamente.
La sorpresa que me he llevado de los Hogares Mundet como muestra panorámica concentrada del arte moderno de mitad de los 50 de por aquí ha sido de aúpa. Eso y la excelente presentación que ha hecho la arquitecta contratada para la ocasión por la Diputación me han convencido del todo. Pensando que era una organización del COAC, me he acercado al final para solicitarle que hicieran algo parecido con Montbau, pero me he callado en seco porque no venía a cuento (1): en un aparte, muy modestamente, me ha dicho que era nieta del arquitecto del recinto (y de la Diputación de 1944 a 1965), Manuel Baldrich, que la chica que le ayudaba mostrando en petit comité fotos en una tableta era su bisnieta y que, conjuntamente con el arquitecto Marc Cuixart (que previamente nos había ido dando una serie de explicaciones complementarias a un amigo con el que he ido y a mí), habían estado elaborando un libro para la Diputación sobre los Hogares Mundet, de próxima aparición. Habrá que estar atentos, porque también he podido observar una serie de fotografías muy originales del mismo, que no pueden verse en otro lado.
Transcribo una mínima parte de lo que ha ido explicando en el itinerario ascendente…
Tras un par de intentos de traslado de la Casa de la Caritat del Raval a esa zona de Horta (la segunda, abortada por la guerra civil, llegó a dejar construido un potente edificio por parte del arquitecto Rubió i Bellver que, remodelado, fue después el Pabellón de Levante), un matrimonio catalán que vivía en México, los Mundet-Gironella, pusieron un pliego de condiciones y efectuaron el donativo que permitió a la Diputación la construcción del centro asistencial que tenían en mente.
El arquitecto Manuel Baldrich, como he dicho, fue el encargado del proyecto, que se dibujó y construyó en el tiempo récord de tres años, de 1954 a 1957.
Se trataba de un terreno en cuesta, que dividió en tres zonas. La inferior la ocuparían (como siguen haciendo ahora) unos campos de deportes. La intermedia, a su vez dispuesta en tres planos horizontales/bancales que reelaboraron a base de un enorme movimiento de tierras, los diferentes edificios, y la superior por el bosque.
Manuel Baldrich (quien, entre otros proyectos también firmó la piscina Sant Jordi de la Escuela Industrial y el Club Boliche), intentó “crear ciudad” con unas edificaciones menos concentradas que las previstas inicialmente por Rubió i Bellver, igualando materiales constructivos, diseñando patios y plazas, una iglesia, un teatro, dejando la planta baja de los edificios de los niños y de las niñas sin cerrar y comunicándolos todos por galerías subterráneas, para efectuar por ellas los aprovisionamientos.
También remodeló totalmente el Pabellón de Levante de Bellver, de triste memoria por ser durante la inmediata postguerra el sitio donde se concentraron y seleccionaron los prisioneros, decidiendo cuáles ir a trabajos forzados, cuáles a prisión, restándole un piso, igualando oberturas de ventanas, etc.
El mural que puede verse en el vestíbulo del remodelado Pabellón de Levante (que me ha hecho mucha ilusión reconocerle la misma autoría que el de las escaleras del BBVA de la Plaza Catalunya: Miquel Farré), la impresión que causa ver la nave de la iglesia al franquear su puerta y luego saber de todos sus detalles, la escultura de Subirachs en el bellísimo claustro del Pabellón de Levante,… todo eso, sumado a la infinidad de cuidados detalles constructivos y de diseño global, te hace dar cuenta de ese primer intento de conjugar arte figurativo y abstracto, de reunir todas las aproximaciones modernas generacionales en el recinto.
Es una lástima que no hayamos podido ver el teatro, porque amenaza ruina y habría sido peligroso. Cuixart me había comentado que es el teatro más grande de toda Barcelona, que tenía una acústica que encantaba a Montserrat Caballé -que iba ahí a ensayar-, y que el director del Lliure intentó conseguirlo para su teatro,sin éxito. Se ve que aprovecha el desnivel del terreno para dotarlo de una magnificencia que no dirías viendo su fachada.
(1) O sí que venía a cuento, porque veo ahora que Baldrich también se encargó de un sector de Montbau…
En la plaza Manuel Baldrich (a unos 100 metros del metro Mundet, una lanzadera de días laborables, que deja en el nivel superior, el de la iglesia.
Escalera en el recinto del teatro.
Detalle de otro mural de Guinovart, delante de la exposición sobre la Volta Catalana que ha organizado el COAC.
Mural de Guinovart en el vestíbulo del teatro.
Desde el Pabellón de las niñas, el teatro.
La sacristía, con unos pasillos muy modernos, que me han recordado unos de La Ricarda.
El fondo de Tharrats.
La foto me ha salido muy oscura, y no se ve el tremendo trabajo con la madera. La celosía está tallada en una única pieza de madera.
Confesionario y muebles diseñados por Baldrich.
La pila bautismal, también de Subirachs
El altar de Subirachs.
Las vidrieras son de varios artistas y algo posteriores a la inauguración de la iglesia.
La impresionante perspectiva de la iglesia desde la puerta. Visto esto, ¿qué impresión debería dar ese teatro que tanto me han valorado? El friso de la parte posterior del altar es de Tharrats.
La puerta (es doble: hay una interior) de la iglesia.
Una escalera del pabellón
Acceso al claustro del Pabellón de Levante
Mural de Miquel Farré.
Detalle del vestíbulo del pabellón de Levante.
Pabellón de Levante antes de la intervención de Baldrich.
Arriba maqueta del proyecto del que sólo se construyó el Pabellón de Levante y los cimientos de otro.
Detalle frontal de la fachada. Un cambio brutal con respecto al edificio previo, que puede verse en las fotos posteriores.
El pabellón de Levante. En él vivían las monjas que se cuidaban de las tareas asistenciales de niños o mayores.
En la cota superior de la ciudad, la iglesia y su campanario exento. A la izquierda empieza una de las tres naves de l pabellón de las niñas.
Fachada inferior del Pabellón de Levante, producto de la remodelación total efectuada por Baldrich de la obra de su predecesor, Rubio i Bellver.
La fachada posterior del pabellón de los niños. Como he dicho, la planta baja no estaba cerrada.
Continuación del pabellón de los niños. Nos han estado explicando las soluciones de retranqueo, galerías de planta baja que permitían ver desde un extremo el otro, dando aire al conjunto, etc.
Un ala del pabellón de los niños.
Fotografía del conjunto poco antes de su inauguración, lo que puede dar idea del movimiento de tierras efectuado.
Los cuatro centrales son la arquitecta que ha llevado -magnifícamente- la visita, otro de la organización, Marc Cuixart y la que iba pasando con su tableta fotos de detalle históricas. Estábamos en la Plaza Manuel Baldrich, desde donde empezamos a remontar por las escaleras del acceso peatonal, que no se hacen muy cansadas dado su diseño.
Antigua (y actual, pero sin valla) entrada al recinto. A la izquierda de distingue la primera obra no figurativa instalada en Barcelona. Es de Subirachs. Al fondo, el campanario de la iglesia, de una altura que lo hace ver desde gran distancia.








































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