Es indudable que algún cambio ha habido cuando hoy, precisamente hoy, he podido asistir a una visita guiada de una jornada de puertas abiertas en una institución oficial como el ICGC, el Instituto Cartográfico y Geológico de Catalunya.
Lejos, sobre un punto fijo la ciudad, se mantenía quieto un helicóptero produciendo un estrépito horroroso y gastando cantidades ingentes de combustible. También una de las asistentes llevaba puesta una camiseta roja con la expresión “Lluitem i guanyem la independència” y una mano agarrando fuertemente una bandera de las cuatro barras muy alargada que acaba en un triángulo negro en el que hay una estrella blanca que ya desisto de intentar saber qué significa, pues a la que lo pregunto en Google no hacen sino salirme cantidad de anuncios explícitos o implícitos proponiéndome su compra. Pero al margen de estos dos detalles, parecía un día normal.
No visitaba el ICGC desde que estaba (entonces sólo era cartográfico, y no se le había unido aún el geológico) en la calle Balmes. Recuerdo que vimos cantidad de fotos de cuadrículas tomadas por avión y todo el organismo estaba inmerso en la producción de un gran mapa topográfico 1:5000 de Cataluña.
En el amplio edificio de Montjuic, construido como pabellón de la Caja de Ahorros para la exposición universal del 29, con variado uso (hospital de sangre durante la Guerra, por ejemplo) hasta su abandono y reconversión en los 80, personal cualificado del staff del centro nos han efectuado una buena introducción sobre los trabajos principales del Instituto
En la pared del fondo, un trozo del topográfico 1:5000.
Mapa geológico de Cataluña.
La sala de exposiciones.
Ahora vista desde arriba.






