Hay gestos de una inocencia que te vencen. Como el del propietario que hizo edificar esta casa, por ejemplo. Lo veo encargando este relieve a un familiar “artista”, para evocar su pasado o su actividad, vete a saber. El sobrino de su mujer no tenía futuro artístico, pero eso ya es harina de otro costal.
domingo, 24 de febrero de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Un paseo por mis antiguos barrios. 1.- Quedan aún muchos elementos ajenos a lo standard. Este agujero parece de sitio religioso, o así. 2.- ...
-
Al principio creí que era una más de esas tan frecuentes, dirigidas a no se sabe quién, que dicen “simpática e informalmente” que está muy m...
-
Una constatación: las fotos que saca la tableta por la noche, con poca luz, no son un mero reflejo de lo que ves. Pero, quitando algún aspec...

No hay comentarios:
Publicar un comentario