Oí decir a Lluís Permanyer que esto de llamar "Palau" (palacio) a cualquier edificación más o menos grande, como tanto se estila en Barcelona, es algo relativamente reciente. A mi, la verdad, me provoca un poco de sonrojo esta utilización tan extendida del término, que achaco a comportamiento de nuevos ricos...
Permanyer añadía que al único edificio de la Barcelona antigua al que se le calificaba de "Palau" era a la Casa Gralla.
Pues bien: La Casa Gralla fue derribada a mitad del s.XIX, pero, curiosamente, ayer pude ver su esbelto patio de transición gótico/renacentista, residente en un inopinado edificio de L'Hospitalet de Llobregat. Eso ha podido ser después de uno de esos estrambóticos viajes a los que nos tienen tan acostumbrados las piedras de nuestra ciudad.
En la imagen (algo borrosa, porque excede el DIN A-4, tamaño del visor de mi escáner), un dibujo -efectuado por Josep Maria Vivas- del patio.
Ya pondré alguna fotografía de las que saqué.

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