Venga. Empecemos por lo más espectacular, que ya continuaré otro día por lo demás. Me había inscrito al itinerario de esta mañana que Antonio Aguilar, el funcionario de Correos y geógrafo que recientemente ha publicado un libro sobre la historia del correo postal en Barcelona organizaba para el Museo de Historia de la Ciudad. La visita, como suponía, vale la pena, y la recomiendo efusivamente para cuando, pasada la pausa de agosto, se reemprendan las actividades.
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