miércoles, 30 de noviembre de 2016

Farmacia


La fachada de una farmacia del Eixample (creo que era de la calle Montaner) que habla muy bien de su antiguo (y actual, al haberla podido mantener) poderío.
 

domingo, 27 de noviembre de 2016

Arxiu Fotogràfic de Barcelona


Las escaleras que llevan al Arxiu Fotogràfic de Barcelona tienen ahora un anuncio de su presencia a base de fotografías con pequeñas intervenciones adicionales.


 

Hotel del Parque


La proliferación actual de hoteles y las técnicas esas de posicionamiento en las búsquedas en Google hacen que ahora me sea difícil así, en una rápida consulta a Internet, confirmar lo que interpreto de los restos de este anuncio casi borrado: "Hotel del Parque. Fundado en 188x".
Ese vestigio está relativamente cercano al parque de la Ciudadela, y me baila por la cabeza el nombre de ese hotel (además del posterior Park Hotel) como consecuencia de la Exposición Universal del 1888, aunque también es verdad que entonces le llamarían mejor "de la exposición", como hicieron con aquel enorme construido en poquísimo tiempo.
En fin. Como no se ve la palabra "Hotel", y la O queda en la foto muy confusa, también podría ser un anuncio de una fonda. Si alguien lo tiene claro, aunque no lo necesite para nada concreto y sólo sea por curiosidad, que sepa que me gustaría dilucidar el significado real de lo escrito. Al menos mientras esa fachada siga existiendo...

 

sábado, 26 de noviembre de 2016

Pasaje industrial


El Pasaje Industrial, uno de los dos supervivientes que une la calle Sant Pere Més Alt (nueva zona de moda, aún con locales independientes) con la de Trafalgar, en reformas previstas finalizar el año que viene. La idea, en principio, es buena, porque todos sus comercios estaban ya cerrados, y últimamente ya no dejaban pasar por él. Faltará ver en qué se convierte.
Los tres vecinos pasajes (el otro superviviente, ahora ya remodelado y acogiendo varios talleres artesanales y estudios de diseño, el pasaje Sert, que cruzaba las instalaciones industriales) eran característicos de una zona (luego dentro y fuera de las antiguas murallas) en la que las tiendas al por mayor iban siendo casi lo único que quedaba del área de fabricantes textiles (y de trabajadores del hierro) que había sido.

 

viernes, 25 de noviembre de 2016

Casa Batlló


Un día cualquiera, a cualquier hora. Sus reproducciones fotográficas crecen a un ritmo exponencial, pero se ve que llegando a su fachada a todo el mundo le entran ganas de inmortalizarla de nuevo.
 

domingo, 20 de noviembre de 2016

Del Turó de la Rovira a Vallcarca

Otro tramo del recorrido Turó de la Rovira a Vallcarca, siguiendo el trazo del planificado "Parc dels tres turós", pasamos por el Parque Gúell (como era fin de semana, rebosante de gente en su parte superior, fuera de pago) y saliendo del mismo por la zona de las fuentes (desierta).

El camino directo desde el parque del Carmel entra en el parque por una apertura de esta valla, costeada por una empinada escalera.

La casa Trías, ya dentro del Parque Güell, en su zona libre de pago. Al fondo se distingue el monstruo de la Sagrada Familia, creciendo.

Uno de los caminos superiores del parque. La casa Trías al fondo.

La Font de Sant Salvador.

Se ve que tenía unos bancos de trencadís, que han desaparecido. Contrastando con el gentío del núcleo del parque Güell, una zona muy solitaria.
 

Carrer Sant Pau


Yendo hacia la Filmoteca desde las Ramblas, en la calle de Sant Pau, siempre sorprende ver esta tienda entre otras mucho más recientes que sirven wok o venden móviles de dudoso origen, fundas multicolores o así. Parece haberse despistado.
 

sábado, 19 de noviembre de 2016

Els tres turons

Con tanto cine y otras hierbas me quedé a mitad del recorrido entre el Turó de la Rovira y Vallcarca. Tras la bajada por la pasarela (por donde antes sólo había precipicios, barracas y chumberas -aún persistentes pero ahora dejadas morir por una plaga "porque son plantas invasivas"-) y luego descendiendo por la calle de Mühlberg (en tiempos con su lado montaña lleno de casas de auto-construcción ahora derribadas), se llega al Bar Delicias y al Parque del Carmelo.

Las chumberas de la ladera del Turó de la Rovira, ahora -como todas las de esta zona- dejadas sucumbir sin combatirla por una plaga. Abajo, la pasarela de madera, que enlaza con un puente y, aún más abajo, el parking que ocupa el fondo de la cantera de Can Baró.

El Bar Las Delicias, dado a conocer en su día por una novela de Marsé, pero ahora a punto de morir de éxito (lo que se ve en primer término es cola de gente esperando plaza en su terraza).

Arriba del Delicias, una casa de la urbanización antigua, que supongo que también, como todo lo construido en la montaña, debe estar afectado por el "Parc dels tres turons". Las puertas de la izquierda, a pie de calle, daba acceso a unas fuentes de agua mineral.

Ya en el parque del Carmel, uno de los campos de fútbol con el que se han tapado antiguas canteras.

Medio derribado, la cueva de acceso a una mina de agua, ya desaparecida la antigua fuente.
 

martes, 15 de noviembre de 2016

Por el Farró


La casa de calle Septimania con Zaragoza. Al menos hace un tiempo fue sede de una productora cinematográfica. Es contraluz, y no se aprecian bien los detalles. Yedra apoderándose de todas las paredes... hasta no poder con la brutal medianera.


 

Can Ferrer

En el jardín de la casa abandonada de la calle Alfonso XII, cuyo deterioro va haciéndola más visible, han puesto unas vallas que dicen prohibir el paso, supongo porque amenaza caer encima parte de la ruina que ya es el edificio.

Al fondo, la valla. Los numerosos gatos se acercan a la verja de entrada cuando te acercas a hacer la foto en una rendija que va ensanchándose. Deben pensar que se trata de las señoras que tienen llave del candado y pasan diariamente a alimentarlos.

En la parte derecha del jardín se acumulan una serie de muebles (¿electrodomésticos?) antiguos.

Entre que no es primavera y las palmeras sucumbieron a la plaga, el aspecto general del conjunto ha dejado de ser el misterioso de una casa que amenaza ruina, tapada por una frondosa selva, para pasar a ser el de una desoladora ruina cada vez menos oculta tras una vegetación moribunda.

Asomando un poco la tableta por el extremo opuesto de la verja se desvela la nueva desnudez de la ya imparable ruina.
 

viernes, 11 de noviembre de 2016

Catedral

Primero los sitios (o, por lo menos, las perspectivas) inéditos de la ciudad. La sesión de tarde del seminario dedicado a Pere de Portugal tuvo lugar en una sala de la catedral, por lo que a las horas se oía perfectamente el sonido de sus campanas y, en un momento dado, el carrillón de la Generalitat. Pero lo más importante: se accedía a ella por un terrado del inacabado claustro.

Saliendo de la escalera de acceso desde el claustro, la deslumbrante sorpresa. La sala era la de la escalera y puerta del fondo, por lo que se pasaba por el terrado del claustro construido, que parecía llevarte directo al tejado y espadaña de la capilla de Santa Llucia.


Tejado y campanario de Santa Lucía. Al fondo la Casa de l'Ardiaca. A la izquierda, al otro lado de la calle, el palacio episcopal.

Sitio privilegiado para la observación de las numerosas gárgolas del claustro.

Hay acceso habitual a ese terrado, el de la nave principal de la catedral, al pie de las torres góticas, que se ven así desde este terrado de más limitado acceso, que lleva al archivo de la catedral.

Los esgrafiados de dependencias de la Casa de los Canonges de la Generalitat.

Más dependencias y esgrafiados.

Las ocas, el estanque y la fuente donde el día de Corpus se hace bailar a un huevo, desde arriba.

La iglesia barroca de Sant Sever (ahora dependencias del Museo de la Catedral) y el Palau de la Generalitat, dejando ver un trozo de su carrillón.

Perspectiva desde la entrada de la sala

Al salir, ya anochecido, el misterio.

Apiladas en una especie de alacena de la escalera de acceso.

Se trata de una escalera nueva acoplado, que deja ver los nervios de las bóvedas del claustro.

Con algunas caras.

En sitios inauditos debido a la improvisada escalera.

Puerta de acceso a la escalera, en un rincón del claustro.

Y el claustro vacío, ya cerrado para el público.
 

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Barcelona y Pere de Portugal

Hoy no lo tenía muy claro. Me decía que quizás me había excedido, metiéndome en un seminario muy intenso (¡desde las 9h hasta las 19,30h!) sobre alguien de quien apenas había oído su nombre alguna que otra vez, pero del que no sabía absolutamente nada (Pere de Portugal, un efímero -menos de dos años y medio de reinado en pugna con otro- rey de la Corona de Aragón), del que se cumple este año el 550 aniversario de su muerte), y que lo iba a pagar.
Pero, en cambio, si no fuera por el frío catedralicio de la sala de la tarde, combinado con una notoria ausencia distinguible de lavabo, ha resultado de lo más estimulante: he entrado en un nada despreciable conocimiento de ese y algún otro de los Condes de Barcelona y sus trabajos empezando por su etapa casi final, he asistido a unas cuantas conferencias -cada una en su estilo- de lo más destacables, he averiguado varias cosas sobre la evolución del patrimonio de la ciudad que muy alterado nos ha llegado hasta la actualidad, e incluso he conocido espacios de la ciudad por los que no había transitado antes.
Volveré con más detalle...


El MNAC, sede de las conferencias de la mañana, preparándose para su apertura una hora después.

Albert Estrada, coordinador del seminario, hablando de los pacíficos de oro, la moneda introducida por Pere de Portugal.

Por la tarde, perspectivas inauditas.

La pared antigua de la sala de la catedral de las sesiones vespertinas, llena de humedad, permite deducir lo costoso que debe ser el mantenimiento de este patrimonio.

Descubrir cómo han funcionado las transformaciones de partes fundamentales de la ciudad...
 

martes, 8 de noviembre de 2016

Gremi de velers


El edificio del gremio de veleros mostrando ayer, a toda luz de focos, sus esgrafiados.
 

Turó de la Rovira

Pero si realmente hay un motivo por el que la gente sube hasta el Turó de la Rovira, y cada vez en mayor número, es por contemplar desde ahí Barcelona. Se ve que hasta se ha popularizado una versión nocturna de la visita.

Desde la plaza donde deja el autobús para subir hacia el Turó de la Rovira. Al fondo, Badalona y el Maresme.

Vistas durante la ascensión a la colina.

Ya convertida en un sitio de moda.

Selfies y fotos de familia, con la línea de costa de Barcelona al fondo.

Una imagen siempre con los mismos protagonistas, pero que varía mucho con esa u otra nube.

Desde el Turó no se puede ver en sus 360 grados Barcelona, pero por poco. El Carmelo lo impide por el sur-suroeste. Aquí, madre e hija intentando situarse por los Nou Barris.

Desde la cima, mirando al norte.

El parque de antenas que ocupan la elevación. Al fondo, las torres de Barcelona Mar.

Mirando al norte desde las plantas de las antiguas barracas.

Para situarse en esa primera fila, se han saltado esa barandilla que ha puesto el ayuntamiento para intentar dejar de pagar una indemnización como la que tuvieron que dar a un chico que se cayó abajo, y se deterioró bastante. Pero no hay quien los pare.
 

Los jardines del baluarte de Santa Madrona

Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...