sábado, 31 de octubre de 2015

Pasolini en Barcelona


Son Salvador Clotas -las gafas en la mano, en un gesto muy suyo-, Pier Paolo Pasolini -comentando algo que atrae la atención de los otros dos- y José Agustín Goytisolo en los años 60. Están en uno de los límites, el sur, del cementerio de Montjuic. Detrás de José Agustín se distingue una casa de pisos, medianera al aire, y más a la derecha una nave almacén que aún hoy sobreviven. A sus pies se extiende el barrio de barracas de Can Tunis.
Éste es uno de los documentos -en general visualizados en la magnífica exposición sobre "Pasolini Roma" que partiendo del CCCB sigue aún recorriendo espacios por toda Europa- de los que partió Hilari M. Pellicé para realizar su documental "Pasolini a Barcelona", que se estrenará mañana domingo inaugurando el ciclo "Pasoliniana", una propuesta del Projecte Pasolini Barcelona felizmente aceptada y auspiciada por la Filmoteca.
El documental partía de una sorpresa y de la consecuente serie de preguntas ante fotos como esa: ¿De modo que Pasolini estuvo en Barcelona? ¿Y qué hizo por aquí? ¿A quién vio en sus visitas? ¿Por qué cosas se interesó? ¿Quedó reflejado en su obra algo de lo que vio o sintió por aquí?
Intentar responder medianamente alguna de estas preguntas sé que ha supuesto momentos de auténtica novela policiaca. Y la confirmación, por si no estaba claro, de lo débil y caprichosa que se vuelve la memoria. Entre otras cosas.
(No se ha llegado a saber quién hizo la fotografía, que pertenece al archivo de la familia de Asunción Carandell.)

 

lunes, 26 de octubre de 2015

Ciudad de fábricas

A la derecha, Mercè Tatjer. Proyectándose, la ilustración de la tapa del libro. Se trata de la primera Fábrica de Cervezas Damm, que estaba en c/ Urgell con Diputació, donde después estuvo El Periódico y ahora un hotel.

Hasta este fin de semana, en que me llevaron, no había puesto nunca los pies en Nuria. Seguramente por falta de fe y por aborrecimiento de los lugares turísticos y comerciales de masas. Ayer domingo, con un día espléndido, en un grupo nada estajoviano conducido por Miquel Sitjar, un lujo del que previamente habíamos disfrutado en Ribes de Freser, tuvimos la oportunidad de conocer el valle de Nuria, su historia y leyendas.
En los orígenes de la leyenda religiosa, San Gil, un ermitaño huido al valle desde el mundanal ruido, que dio tres símbolos al lugar: la cruz, la olla donde cocinaba la comida que repartía entre los pastores y la campana con la que llamaba a comer y rezar. Las tres habría enterrado, precisamente, junto a la talla de la virgen de Nuria descubierta muchos años más tarde.
Los tres símbolos aparecen en ese extraño artilugio donde una mujer coloca su cabeza y parece que vaya a ser guillotinada. Parece que aún es utilizado, y no sólo turísticamente. La mujer que quiere tener hijos coloca su cabeza en ese hueco -la olla-, el marido da tantos toques de campana como hijos desea tener la pareja y, al poco tiempo, aparece el primero de los retoños. Sitjar, siempre atento al detalle, explica que en origen la cosa funcionaba un pelo diferente: El ritual de las parejas peregrinas era el mismo, pero lo ejecutaban aquellas que, teniendo hijas, quisieran tener, ya de una vez, hijos varones.

No sé si se distinguirá. Los puntos rojos indican la situación de las fábricas barcelonesas que en1906 pagaban una tasa de más de 1000 pesetas. Es verdad que hay una concentración muy alta de Fábricas por el Poble Nou. También se ven por Gracia, siguiendo la ruta hasta la Sagrera y por el Poble Sec. Pero lo interesante es que también se ven bastantes por el Eixample, rompiendo la idea esa de que era una zona sólo de viviendas.

La Fábrica de Cerveza Camps, por la Casa de les Aigües, junto al Besós. Luego fue a c/ Viladomat.


Fachada de 1878 (C/ Nàpols / Ausias March) de la fábrica de cintas del “fabricante poeta”.

Fábrica de los calcetines Piscis, por Sants.

La Fábrica Rocamora primero se dedicó a producir cera, luego jabones. Estaba en la Avda. Icaria. Pasó a albergar la primera Ford. Es el Rocamora que, a partir de vestidos de su familia, creó el Museo del Vestido y el Calzado.



Así empezó el Puig que hoy fabrica la mitad de los perfumes que se venden en España.

Monumento hecho con piezas tabletas de chocolate Juncosa, con el emplema de la casa, la chocolatera, en la cima. La fábrica estaba en la Rambla Catalunya, donde ahora están las Alfombras Turquestán.

Arriba, la Editorial Sopena, que se conservó hasta hace poco. Sólo se han recuperado –parece una burla- unos pocos elementos que decoran el patio interior del Eixample de la parte de atrás del colegio IPSI.


De esta impresionante fábrica de los años 50 de La Lactaria Española, la fabricante de RAM, sólo se conserva la chimenea.


Ana María Matute, la escritora, era de la familia vasca asentada en Barcelona que se dedicaba a la fabricación de paraguas.

El Cine NIC, una iniciativa de postguerra, como la de Nenuco, obra de un ingeniero de la Generalitat que tuvo que buscarse la vida.

Frigo surgió en c/ Casanova/ Aragó, en el edificio de Mitjans para la Telefónica que ahora se está remodelando para apartamentos. Era una obra de cubanos. Luego pasó al Poble nou, donde ahora se hacen los Helados Fargui.

Sarrá era obra de una familia catalana que hizo dinero en Cuba. La actual perfumería, que le compró el local, se ha puesto a fabricar la marca Florida, la que la hizo famosa.


Fábrica de las máquinas de coser Wertheim.

Danone surgió en Barcelona cuando ya existían pequeños fabricantes de yogur, pero tuvo una idea que le funcionó: pensar en una distribución por tranvías a las farmacias.

El reloj de los Sifones Puértolas, en c/ València (avda Roma). Una fabricación que parece tener ahora continuidad.
 

miércoles, 21 de octubre de 2015

El Marsella


En la Casa Usher tienen, en la sala con las paredes forradas de mosaicos, una foto muy atractiva del Marsella. El ayuntamiento se hizo con todo su edificio, que yendo a la Filmoteca se ve vacío, ya rehabilitado. A ver qué resultará finalmente, quién lo poblará tras su reapertura, todas estas cosas.
 

jueves, 15 de octubre de 2015

Diagonal y La Puñalada


No sé si Joselure dará con alguna. Buscaba fotos del desfile de despedida de las Brigadas Internacionales por la Diagonal y voy y encuentro nada menos que la foto del ABC sobre el primer desfile "de la Victotia". Buscaba una de las primeras para ratificar, por si quedaba alguna duda, lo característico de la silueta del edificio que, pasando por ahí, vi con una luz especial y fotografié.
Leí que en el local de su planta baja, donde se instaló una oficina de La Caixa, estuvo originalmente La Puñalada, el de la famosa terraza, antes de trasladarse al edificio de la farmacia Esteva del Paseo de Gracia.


 

miércoles, 14 de octubre de 2015

Timbre


Ayer, pasando por ahí, vi esta joya que, por su estructura de pisos tan curiosa, debió hacerse especialmente para ese edificio. 

domingo, 11 de octubre de 2015

Observatorio Fabra de Barcelona


Cronómetros del pequeño museo del Observatorio Fabra de Barcelona. Luchando, para retratarlos con nitidez, contra los reflejos y con la sombra de la propia tableta. Aunque, a lo mejor, la sombra les infiere un cierto misterio que les sienta bastante bien...
Ahora todo el mundo va con la hora exacta en su bolsillo, pero al principio del s.XX un cronómetro era un (raro) aparato científico.





 

viernes, 9 de octubre de 2015

Sopar amb estrelles

El compromiso familiar que me impidió ayer acudir a los otros compromisos que tenía resultó liviano, y hasta, por el contrario, muy interesante. Era el de hacer de consorte en una salida nocturna a uno de esos "Sopars amb estrelles" ("Cenas con estrellas") del Observatorio Fabra de Barcelona.
Desde que surgió la idea (cena al aire libre, con la vista de Barcelona a tus pies, con charla astronómica en el café, y visita al observatorio posterior) he estado tentado en ir, fan de "La estrella misteriosa" que soy, pensando que ese observatorio de principios del s.XX seguro que debía tener mucho del que aparece en las primeras páginas de ese álbum de Tintín, y ayer el compromiso surgido se convirtió en una oportunidad.
Hice un montón de fotos. Unas cuantas, deslumbrado por las luces nocturnas de Barcelona allá al fondo, han salido -como era de esperar- hechas un asco. Ya se sabe que, para ese tipo de fotografías es necesario controlar la emoción, además de un trípode y una buena óptica. Y ya sólo lo primero, controlar la emoción, resultó totalmente fracasado.
Cuelgo por ahora fotos de la terraza donde se hace la cena, con un manto luminoso a sus pies, aunque aparezca como unos brochazos negros salpicado de unas lucecillas borrosas.


De espaldas a la ciudad, la pantalla que luego servirá para la explicación divulgadora del astrónomo, situando la estrella (doble) que veremos con el telescopio.

Al llegar a la plataforma, abres la boca, viendo el emplazamiento.



Está prefigurado para cenas íntimas o "diferentes", aunque todo el mundo se lance a eso tan típico ahora de mirar el móvil a ver si han llegado mensajes. O quien sabe si a comunicar con alguien diciéndole "Estoy a punto de empezar la cena, con Barcelona y sus luces a mis pies".





El astrónomo colombiano habla de los que midieron las distancias y descubrieron, en el s.XIX, las coordenadas de los planetas.

Tras vivir cómo fue la pérdida paulatina de importancia de Plutón entre los astrónomos, hasta su reciente defenestración como planeta, el astrónomo nos sitúa, en "la cruz del verano", las estrellas que veremos por el telescopio.


Ya la cena y la "charla científica" ha finalizado. La gente abandona sus mantas, los camareros recogen las mesas, y todos entran en el edificio a hacer la visita.
 

miércoles, 7 de octubre de 2015

El solar que dejaron los bomberos


Las obras de ajardinamiento provisional del solar vecino al Mercat del Ninot se han paralizado al descubrir unos restos arqueológicos que podrían corresponder, según los estudiosos, a un antiguo parque de bomberos, estilo americano, que constituía una de las pocas muestras de valor arquitectónico del barrio, pero que fue rápida y salvajemente derribado para construir en él el nuevo centro de urgencias del también vecino Hospital Clínic.
Se ignora si, tal como ocurrió en el caso de los hallazgos bajo el antiguo Mercat del Born, el clamor popular exigirá unas obras que preserven el interés histórico de lo ahora descubierto.


 

domingo, 4 de octubre de 2015

Farmacia


El otro día, yendo a la inauguración de la galería Alejandro Sales, la visión de esta farmacia, con esta luz. 

jueves, 1 de octubre de 2015

Can Ferrer

"Can Ferrer", alias la casa abandonada de la calle Alfonso XII (hasta que no le cambien el nombre -lo que creo una tontería, pero eso es para otra ocasión-), está semana.

Pasé el otro día, como hago periódicamente, por delante de la torre con jardín (en Cataluña llamamos "torre" a lo que por otras partes se suele llamar Villa, u hotelito) de la calle Alfons XII y, como casi siempre, le hice un par de fotos, porque siempre me atrae esa casa y jardín abandonados, ahora sólo habitada por gatos (alimentados periódicamente por unas señoras con llave del candado que cierra la verja), y que constituye el único respiro verde de la calle.
Ahora iba a colgar las fotos, explicando que había llegado a pensar, falsamente, que era la finca que el anterior Ayuntamiento había pensado cambiar, junto a otra, con Núñez y Navarro, para evitar la edificabilidad de una parte de Can Caralleu. Pero, cuando he ido a verificar los datos me he encontrado con otra noticia (ver el comentario 1), que emparentaría a esta finca con la de Villa Urania, de la que hablé el otro día.
Resulta que "Can Ferrer" (siempre, cuando pasan estas cosas, aparece un nombre hasta entonces desconocido) será remodelada por el Ayuntamiento, que constituirá en ella una serie de equipamientos para los vecinos, porque pasará a su propiedad gracias a permitir a sus propietarios aumentar la edificabilidad de la finca del lado, también de su propiedad.
Es una buena noticia, pero tiene dos lados tristes. Por un lado, aunque al principio pensé que sólo se trataba de problemas y peleas entre herederos, ya vi que eso de dejar arruinarse por completo la casa entraba dentro de una estrategia. Lamentablemente se ha esperado demasiado, y lo que es la casa, ya sin techo, está hecha unos zorros, con lo que nos veremos en un caso de "restauración", si se restaura, hasta peor que el de Villa Urania. Por otro lado, le ha tocado el pato al vecino e impresionante garaje, del que también hago fotos, satisfecho (no de las fotos, sino del espacio) casi siempre.

Levantando la tableta, pude hacer por primera vez esta foto de un trozo de su interior.

Foto hecha en otra época del año. "Can Ferrer" es la que se esconde tras la valla de la derecha, con su vegetación rebosante, invadiendo la calle. Can Ripoll, una antigua clínica ahora tapiada, más al fondo, a la izquierda.

Ahora, con prisas, no he encontrado a mano más que está triste foto de la fachada del majestuoso garaje que paga el pato. Las he hecho mejores...

Interior (y digo lo mismo, aunque nunca ha hecho una que le haga justicia, porque las hago clandestinamente, a escondidas del encargado.

Hoy (un año después), al pasar, había una rendija en la verja exterior:

Y por la rendija se vislumbraba esto. Al fondo, la casa en ruinas:

ambién he hecho foto de la finca del garaje, que es la que quedará afectada por el cambio de permisos de edificación. Por aquello del documento histórico...
 

Los jardines del baluarte de Santa Madrona

Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...