Encontré en la droguería Gomara, como me señaló Lluis C. Pericó, las pinturas de agua mate. Una ocasión aprovechada al máximo para curiosear a fondo, y salir satisfecho de la experiencia. Por muchos años pueda seguir teniéndose, porque da gusto.
domingo, 14 de diciembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Los jardines del baluarte de Santa Madrona
Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...
-
Un paseo por mis antiguos barrios. 1.- Quedan aún muchos elementos ajenos a lo standard. Este agujero parece de sitio religioso, o así. 2.- ...
-
Al principio creí que era una más de esas tan frecuentes, dirigidas a no se sabe quién, que dicen “simpática e informalmente” que está muy m...
-
Nunca me ha gustado demasiado esa obra de Brossa (Quizás porque no es de Brossa: es La lluna de Kiku MIstu) . Pero aún así no veo bien que l...

No hay comentarios:
Publicar un comentario