Volviendo anoche a cenar a casa (ya se acortan los días), me hizo gracia dar con esta nueva propuesta. No deja de ser una hamburguesería, pero pasada por el tamiz de lo autóctono (y dentro de lo autóctono catalán, la butifarra, y mucho más si es “amb seques”, reina). Vi que no había nadie. Quizás los autóctonos se han ido fuera, de vacaciones, y a los turistas que han mostrado la heroicidad de subir hasta ahí aún no les debe aparecer en sus guías, o les asusta lo que puede encontrarse detrás de esas butikfarras.
jueves, 7 de agosto de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Las concentraciones en Canaletas.
No estoy satisfecho del curso en que me apunté, que me imaginaba de otra forma, pero de vez en cuando salen en él unas fotografías que están...
-
Un paseo por mis antiguos barrios. 1.- Quedan aún muchos elementos ajenos a lo standard. Este agujero parece de sitio religioso, o así. 2.- ...
-
Al principio creí que era una más de esas tan frecuentes, dirigidas a no se sabe quién, que dicen “simpática e informalmente” que está muy m...
-
Una constatación: las fotos que saca la tableta por la noche, con poca luz, no son un mero reflejo de lo que ves. Pero, quitando algún aspec...

No hay comentarios:
Publicar un comentario