jueves, 31 de diciembre de 2020

Mirador Joan Sales

El de Joan Sales, uno de los mejores miradores de la ciudad. Ahora ya suele llenarse bastante, al igual que suele verse gente subiendo campo a través o ya encaramados a lo alto de la vecina “Muntanya Pelada”.
Son fotos del sábado pasado, antes de la llegada de nubes y viento.



Este punto, en especial, suele estar lleno de gente inmortalizándose para la posteridad.

Al ir recogiendo el panorama de izquierda a derecha y aparecer ese edificio en construcción, he tenido un momento de confusión: “Pero cómo -me he dicho- ¿han dejado a estas alturas construir un nuevo rascacielos?” No había caído en que era el monstruo ese de la Sagrada Familia.


Hay gente con piernas que llega subiendo costeando todo el muro del límite del Parque Güell.
 

miércoles, 30 de diciembre de 2020

El Corte Inglés Francesc Macià


Hoy me he despedido de El Corte Inglés. O al menos de éste. Nunca me gustó la cadena. Desde que apareció me resultó de dudoso gusto y no entendía la pasión que desataba, pero dado el bajón general de calidad y sobre todo diversidad de la competencia, pasé a frecuentar su supermercado en busca de cosas que no se encontraban por otros lados. Incluso en alguna ocasión, tras desesperar de encontrar un regalo de cualquier tipo adecuado, había comprado por algún otro de sus departamentos, aprovechando eso que tan bien divulgaron de que admitían todas las devoluciones.
Éste en particular, creo que obra de Josep Martorell, de Martorell/Bohigas/Mackay, es el único edificio de la marca que no me repatea el estómago. Parece ser que salió mucho más caro que los habituales búnkeres que lo caracterizan y nunca más repitieron la experiencia. Ahora dicen que después de Reyes, tras la venta efectuada hace un par de años, lo convertirán en oficinas. Extraño destino, ahora que el trabajo on line parece dibujarse como el futuro.
En el supermercado, para que los clientes no se vayan con la sensación de unas estanterías vacías y cunda el pánico en las ventas, están procediendo a quitar el estante superior de cada bloque. Así, van disminuyendo el género disponible, pero gracias a la concentración del resto, sigue dando la impresión de lleno.
Como no llevaba cámara, he tenido que buscar por la red, confirmando que no es verdad que ahí está todo lo que buscas. Yo habría hecho la foto desde el lado mar/Besós del chaflán Buenos Aires/Villarroel, pero me he tenido que conformar con ésta de la fachada de la Diagonal, es verdad que desde un ángulo no habitual, que aparece en la web de MBM Arquitectes.

 

domingo, 27 de diciembre de 2020

Cine Ars


El cine Ars, según vi ayer, ya no es un gimnasio.
 

Sant Gervasi desaparegut

Me pasé la tarde de ayer (después de una copiosa siesta reparadora) descubriendo, modificando y confirmando imágenes sobre cómo debió ser esto o aquello por Barcelona bastantes años atrás.
Fue gracias al oportuno regalo de uno de esos libritos de la colección “Catalunya desapareguda” (Efadós/Ajuntament de Barcelona). Como se trataba del dedicado a Sant Gervasi (Jesús Mestre Campi, 2020), además, pude rondar por muchos de los sitios constantemente recorridos en mi infancia y juventud, hasta que nos fuimos a vivir en el Eixample.
Cuelgo unas pocas fotos que se han dejado -no sin esfuerzo- escanear. He intentado conservar la indicación de su autoría, pero veo que ha quedado en general recortada. No hay mucho problema: suelen ser de autor desconocido y estar depositadas en el AFB.


El otro día hablábamos de la Clínica Platón y de su frondoso bosque delantero, ahora desaparecido. Años 30.

La plaza Molina en los años 20. Se ve la estación de San Gervasio en "el carril" hundido.

El apeadero de Muntaner en los años 20.

Por 1910: Can Galvany, que parceló sus terrenos dando origen al barrio. Al fondo, la torre de los Condes de Figols, que con el tiempo fueron las Escoles Virtelia.

1929. "Tuset street", con el temible Asilo Durán.

Calle Julio Verne, con las casas de Josep Amat y Llorens Artigas.

Es triste, pero en el librito (y casi que en ningún lado) apenas si hay fotografías de lo que fue mi barrio de infancia, al que ahora llaman El Farró. En las fotografías, la calle Zaragoza por 1895 (que veo se llamaba entonces Sant Felip: de ahí el nombre del famoso pasaje), con las vías del tranvía que, gracias al texto he sabido ahora que era de vapor.


 

lunes, 21 de diciembre de 2020

Casa Rocamora

Hice estas fotos de unas cuantas vistas y mapas antiguos sobre Barcelona que están expuestos en la escalera y zonas aledañas, en la casa de la Fundación Rocamora.
Entre que están hechas aquí te pillo, aquí te mato y que estaban enmarcados con vidrio reflectante, no se ven muy bien. Para subsanarlo, he intentado encontrar de qué piezas se trata, a partir de lo cual si alguien quiere una aproximación mejor, puede dar con ella. En los pies de fotos hago las correspondientes explicaciones.


Llegada de Doña Isabel II al puerto de Barcelona, en 1860. No he dado con el autor, pero pueden encontrarse fácilmente vistas similares.

El jardín de la Explanada.

Matthäus Seutter, 1741-45

Daumon, 1767. Y casi un autorretrato de mi tableta...
 

Passatge Camil Oliveras

Volviendo de una de esas bibliotecas de barrios, encontrarse con un pasaje con casas de una o dos plantas y jardincito delante, hasta entonces desconocido para mí. Lo escribo y me suena que ya hablé de él, o hasta hice un concurso de esos al respecto, pero como no me aparece, pues insisto.


Bajando hacia el mar.







De regreso, subiendo.


 

viernes, 18 de diciembre de 2020

L Barcelona dels anys 70

La portada del libro, que más bien tira para atrás.


Lo vi por una biblioteca y me lo traje a casa para al menos, hojeándolo, ojearlo un poco. Tiene artículos y fotografías muy curiosos.
Se llama “Guia informal de la Barcelona dels Anys 70” y, publicado por el ayuntamiento de Barcelona el 2012 como homenaje a Josep María Huertas Clavería al cumplirse cinco años de su muerte, recopila los artículos que con ese nombre hizo con José Martí Gómez, que publicaron inicialmente en El Correo Catalán al final del franquismo, para luego seguir en otras publicaciones.
La idea que tuvieron y desarrollaron era dar un paseo por Barcelona con un personaje de la ciudad que les hablase específicamente de un tema. Así, con Candel se patearon a conciencia el cementerio de Montjuic, con Oriol Bohigas una buena parte del Eixample barcelonés en pos de las muestras de modernismo (pudiendo descubrir gracias al paseo, por ejemplo, que la casa de la Diagonal de Jujol había sido un prostíbulo) o con Estanislau Torres se calzaron las botas y recorrieron los montes de Barcelona.
He sonreído viendo cosas como que el paseo, en el caso de Néstor Luján, se trocó por una comida en el Agut d’Avinyó. Y visto con pesar la cantidad de bares (en el artículo original, acompañados de Quico Pidelaserra, se hablaba de “tascas”: ¿quién habla hoy de tascas?), restaurantes, ambientes de calles y otras hierbas que infundían todo un carácter a la ciudad en los primeros setenta, pero que han desaparecido totalmente.
Muy interesantes también las introducciones de Martí Gómez y del mismo Huertas, hablando de El Correo Catalán y quienes lo hacían.
Comentarios en cada pie de foto.

En las fotografías de los 70 de la ciudad se constata la brutal invasión de los coches. Se (mal)convivía con ellos. En ese sentido, la mejora ha sido brutal.

Una fotografía espectacular de Can Tunis, a los pies del cementerio de Montjuic.

Las estatuas de los almacenes del ayuntamiento, que ayudaron a monumentalizar la Barcelona de Maragall.

En el Passeig del Born, el local de Jaime Camino, que en el libro indican era una antigua tienda de venta de bacalao.

Cuando voy a ver, ahora, el Fossar de la Pedrera, siempre me imagino, en la parte honda, unas barracas cerrando, arriba, el perfil de la cantera. Debía tener interiorizada esta imagen.

Me gusta el lenguaje del cartel. Me imagino a una señora del barrio diciéndolo a viva voz.

Los coches ocupando la plaça de Sant Just.

Los coches ocupando la Zplaça de Sant Just.

He buscado mucho tiempo una imagen de estas cabinas de la gente que se dedicaba a escribir cartas a quienes no sabían. Cuando decía que era un paisaje y paisanaje vecino a la Biblioteca entonces Central, nadie me creía. No son casi recordados.

El carrer de Sant Pau es la vía más frecuentada de la Filmoteca. No han pasado 50 años, pero tanto el paisaje comercial como el humano han cambiado por completo. 

martes, 15 de diciembre de 2020

Casa Rocamora

La biblioteca, desde la actual entrada de la casa.

Unas fotos de la biblioteca de la casa de Manuel Rocamora, gestionada por la Fundación de su nombre.
No creo que necesite consultar alguno de sus libros en alguna ocasión. Se ve que sí que lo deberían hacer los muy aficionados a alguno de lo temas en que era aficionado su creador. Alguno, como los gatos o los artilugios voladores, son bastante sorprendentes.

Ahora no recuerdo en absoluto como caracterizaban estos gatos a la biblioteca.

Sé, eso sí, que tenía que mirarse también por detrás, pues también estaban por ahí pintados. ¿Seis ojos?



Más detalles relativos a la afición por los aparatos aerostáticos.




 

Las Casas-Fábrica


Ahora quien más quien menos muestra interés y quiere saber sobre su ciudad, pero no hace mucho no solo había un desinterés enorme por la historia de Barcelona, sino que si se trataba de sus huellas industriales el sentimiento predominante era el de quererlas ver desaparecer cuanto antes.
Uno de los últimos aspectos de la apariencia actual de la ciudad y sus orígenes que se ha ido desvelando es éste que ayer puso sobre el tapete el arquitecto Jaume Artigues en una conferencia del MUHBA visible por YouTube (ver abajo su enlace): la importancia que tuvieron en Barcelona las Casas-Fábrica, un nuevo modelo de edificación de la ciudad.
El conferenciante, tras larga introducción, presentó unas cantas fichas de las creo que más de cien casas-fábrica que han conseguido registrar y documentar lo que empezó siendo un grupo de activistas de la ciudad, que trabajaron por conocer y conservar, entre otros, ese entonces menospreciado patrimonio de Barcelona.
El ámbito temporal estudiado en la charla era del 1738 al 1856, año en que se expulsaron de la ciudad las últimas fábricas de vapor. A efectos prácticos ese largo periodo quedó dividido en dos, separados por la zanja que supuso la guerra de la Independencia.
Resumo lo más significativo que se me quedó: Antes de la guerra de Independencia la mayor parte de casas-fábrica (es decir: las que habían abandonado el esquema de la casa familiar o gremial para la dedicación al trabajo) localizadas son las famosas indianas. Se localizaban sobre todo en el Quarter de Sant Pere (teniendo sus prados de indianas por lo que ahora es el Poble Nou) y en la parte sur y poniente del Raval (usando como prados de indianas las faldas de Montjuic). Eran indianas de seda o de algodón, pero acabaron imponiéndose éstas.
Después de la guerra de Independencia, pero con mucho más retraso que en otros países europeos, fue implantándose como energía el vapor. Algún vapor partió de la estructura previa de las indianas, pero por sus características -precisaban de mucho espacio- invadieron nuevos terrenos que, en la Barcelona amurallada, se encontraban solo en la parte de poniente del Raval, muchas aprovechando las “Huertas de Sant Pau” y, después, los terrenos procedentes de conventos desamortizados.
En todo ese proceso se fue pasando de la parcela medieval, de la casa gremial, que sólo tenía seis metros de ancho, lo que permitía la estructura de madera, a una parcela mucho más extensa, donde ya tenía cabida la casa colectiva que impera en nuestros días.
Total: que paseando por el casco viejo de la ciudad, si vemos edificios que no correspondan a finales del XIX, principios del XX y que presenten un frente en la calle superior a esos seis metros, podemos empezar a sospechar que se trató en su día de una fábrica o de las viviendas de los trabajadores de la fábrica interior de la parcela, construida alrededor de un patio de trabajo.
Enlace a la conferencia: https://youtu.be/ntSHrI8ErRE

Las casas fábricas que han localizado en la ciudad. En el plano de la derecha, marcadas en azul, la situación de las instaladas previamente a la guerra de la independencia, principalmente Indianas, sobre todo en el Quarter de Sant Pere. En rojo, las de después de la Guerra de la Independencia, casi todas ya Casas Fábrica de otro tipo.

Se pasó de la parcela medieval, de unos seis metros de ancho (el que llegaba a aguantar la estructura de madera) a otra tipologia de parcela, mucho mayor. Normalmente las edificaciones para el hilado (si era una fábrica textil), acabado y comercialización se ubicaban alrededor de un patio de trabajo, a donde llegaban las caballerías, razón por la que la finca debía tener una puerta de buenas dimensiones.

Un sistema edificativo a base de arcos de sostén, con mucha de la experiencia militar existente. Abajo a la izquierda, la puerta de la Fábrica Magarola, en la calle Tallers.

En el proceso se pasó de la casa estrecha previa, con origen familiar (arriba a la derecha) a la casa colectiva. Abajo, Els Porxos d’en Xifré.

Las casas fábrica que el grupo ha registrado, estableciendo un catálogo con ellas. A partir de ahora, alguna de las registradas.

Casa Sala Nadal.

Casa Magarola, en la calle Tallers. Ahora de apartamentos.

Casa Canet, que fue de Indianas, por el barrio de Sant Pere.

Casa Castanyer, otra de indianas por el barrio de Sant Pere.

Casa Vermell, también de indianas, en calle Jonqueras.

Unos almacenes en la calle de las Tapies, que aún conservan algún elemento original.

La Casa Fábrica Bonaplata, en Sant Pere Mitjà. Antiguas Indianas que tenían su prado de indianas en Poble Nou.

Restos de la antigua Fundición La Barcelonesa, en la parte de la ciudad más cercana a las Atarazanas.

Casa Fábrica Ribas, en el carrer Nou de Ramblas, con su impresionante entrada para caballerías.



Can 60, ahora del Ayuntamiento, en espera de asignación usos.

En la calle Aurora 11bis, la que fuera Centro Internacional de Fotografía.


 

Los jardines del baluarte de Santa Madrona

Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...