El de Joan Sales, uno de los mejores miradores de la ciudad. Ahora ya suele llenarse bastante, al igual que suele verse gente subiendo campo a través o ya encaramados a lo alto de la vecina “Muntanya Pelada”.
Son fotos del sábado pasado, antes de la llegada de nubes y viento.
Este punto, en especial, suele estar lleno de gente inmortalizándose para la posteridad.
Al ir recogiendo el panorama de izquierda a derecha y aparecer ese edificio en construcción, he tenido un momento de confusión: “Pero cómo -me he dicho- ¿han dejado a estas alturas construir un nuevo rascacielos?” No había caído en que era el monstruo ese de la Sagrada Familia.
Hay gente con piernas que llega subiendo costeando todo el muro del límite del Parque Güell.




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