Segunda entrada del paseo por Vallcarca. Dejando un poco de lado hablar, aunque es difícil, de cómo se ha arrasado todo el barrio, otro punto en que incidió David Castillo fue el de la densidad de escritores, intelectuales y gente famosa que vivió por la zona: Carles Riba y Clementina Arderiu, Perucho, Ingrid Bergman, Schoenberg,... Todo eso para introducir a Juan Eduardo Cirlot, cuyo poema en prosa sobre Vallcarca hizo de esqueleto del recorrido.
David Castillo -Hay que fijarse en su hermosa camiseta- delante de una antigua escalera ya en territorio Cirlot. Previamente, bajo el viaducto, en la fachada salvada y restaurada de una casa, un águila que también aparece.
La espectacular Bajada de la Gloria, con al fondo el Putget. Es perpendicular a la calle Verdi, que también asciende hasta Vallcarca. La cogimos por sus tramos de escalera mecánica, en vez de subir por Briz.
En la calle Briz, precisamente, estuvo viviendo ocho meses de 1932 Schönberg. Robert Gerhard lo frecuentó mucho.





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