miércoles, 31 de enero de 2018

La Mina

Para acabar con el paseíllo ese por La Mina, conducidos por Josep Maria Monferrer, ya sólo faltaba el mini-recorrido por la Mina Vella, las primeras construcciones del acelerado periodo constructivo (1969-1973) del polígono.
Se trata también de bloques muy largos, pero con sólo 5 pisos. Estaban dispuestos de una forma que sólo tenían salida hacia Barcelona, y entrecruzados entre sí. También con patios exteriores a los que se ha de pasar por túneles practicados en la planta baja, en unos cul de sac que acentúan la inseguridad. Como en otros sitios de La Mina, cada zona está habitada por un grupo diferente.
Se construyeron sin ascensor, pero ahora les han hecho ascensores exteriores. En el paseo nos comentaron que todo el mobiliario urbano que habían puesto desaparecía enseguida, hasta el punto de que vieron que se habían llevado de cuajo un parquecito infantil. El único que subsiste está en una zona junto a un hogar de ancianos, que respetan, como respetan también más o menos las fundas de ganchillo que los residentes elaboran para forrar los árboles, y los bancos donde se sientan.


El bar Occidente.

Un bloque con sus nuevos ascensores exteriores.

Estos mamotretos no sé si corresponden a construcciones posteriores, pero están ahí mismo.

Un bloque prolongado, de los característicos de este sector. Por alguna de esas puertas de la planta baja se accede al patio posterior.

El Bar Morales.

Josep Maria Monferrer abriendo el local del Arxiu Històric de la Mina. Está muy orgulloso de esa frase: "Luchamos por nuestra dignidad".
 

lunes, 29 de enero de 2018

Fossar de la Pedrera

Ya colgué fotos por aquí del Fossar de la Pedrera, pero como fui de nuevo el otro día y es un sitio que sobrecoge y mueve a las reflexiones, reincido en el tema. Comentarios en cada una de las fotos.

Hice ésta para recoger la frase de esta primera lápida negra, en el centro, sujetada por tres modestos pedruscos: me llega mucho más esto que toda la parafernalia funeral. El texto: "El oscurantismo, la ignorancia y la pobreza impidieron que te enterráramos como merecías. No te olvido y siempre estarás en mí." Le escribe un hijo a su padre, fusilado en 1948.

Comorera, al final de su vida un apestado para los de su propio partido. Hasta se dice que su detención no fue, en este sentido, casual.

Visto general de las placas y memoriales dedicadas a los republicanos fallecidos. Merecen ser observadas una a una.

El trozo de la antigua cantera dedicada a los judíos muertos en los diferentes campos de exterminio.

Una de las columnas que Beth Galí diseñó para poner en ellas los nombres de los fusilados en la postguerra en el Camp de la Bota. Hay nombres hasta en los primeros 50.
 

jueves, 25 de enero de 2018

La Mina

A la izquierda, la Mina vieja, con edificios de pocas plantas, entrecruzados, sólo abiertos los bloques con calles hacia Barcelona. A la derecha, las largas "butifarras" sin salida de bloques dobles, de muchos pisos: Ghettos.

Se dice que lo primero para revertir una penosa situación social en un barrio es actuar sobre sus elementos urbanísticos. Si se mejoran éstos, dice la norma, la paz social irá llegando por sí misma. Pues bien: En El Barrio de La Mina (es verdad que en parte por la presión de los inversores que buscaban la revalorización de su dinero en los planes para los terrenos más cercanos al mar) se ha invertido mucho (sin llegar a completar lo previsto) en ese extremo, pero la lacra sigue. Oculta bajo la Mina nueva permanece.
¿Qué es lo que corroe al barrio de La Mina por dentro y supone el fracaso social del Plan de La Mina? Todo el mundo lo sabe. Cuatro mafias, conocidas por todos los vecinos, dominan el negocio de la droga, que tienen ahí su principal centro de distribución. Si alguien está muy apurado lo tiene fácil y un novísimo tranvía -línea T5- a su servicio, que le puede llevar de La Mina a Sant Roc para buscar o encontrar lo que busca en uno u otro lado. Si todo el mundo lo sabe, la policía -y los Mossos tienen, por cierto, un gran cuartel en el barrio- también. ¿Por qué, entonces no actúan y no acaban con ello? Josep Maria Monferrer nos ofreció una posible respuesta: No pueden, o ya les va bien tener concentrado ahí el problema que, de otra manera, cómo pasó tras las actuaciones en Can Tunis, se iría a otro lado.
También es bueno conocer el origen del barrio de La Mina, que es muy reciente: 1969. Se construyó para acoger en él a las familias -muchas gitanas- que vivían en el cercano Camp de la Bota y otros poblados de barracas de toda Barcelona, como La Perona. De hecho, cada grupo fue a parar a un sitio del barrio, poco comunicado con los vecinos. Con el tiempo se ha ido haciendo con la voluntad de los vecinos "el culto", pero lo curioso es que eso no comporta una unificación: Cada comunidad tiene su propia iglesia evangelista.
En el periodo constructivo (hasta 1973) se crearon en realidad dos grandes barrios (La Mina vieja y la nueva), para albergar unas 90.000 personas en pisos de unos 60 metros cuadrados, con dos o tres habitaciones. Sin comercios, escuela, ni mercado. Sí se construyó un dispensario y una comisaría de policía. El número de habitantes que estudiaba una carrera de enseñanza era casi nulo. Alguno de ellos fueron empleados para la Macosa u otras empresas de la zona, pero el padre de familia medio era el típico que iba diariamente al mercado de jornaleros de la Plaza Urquinaona.
La Mina Vieja estaba -y en parte está- separada de la nueva. Formada por bloques de poca altura es un conjunto de ghettos encerrados sobre sí mismos. La Mina Nueva se hizo a base de enormes bloques en altura y -sobre todo- longitud. Ambas disponían de unas plazas interiores muy aisladas, de difícil comunicación.
Todo eso conducía a una evidente gran inseguridad en el barrio, que persiste en la actualidad. El plan de mejora de La Mina, iniciado en el 2000 como respuesta a las exigencias de los inversores inmobiliarios, ha intentado principalmente airear y mejorar la incomunicación, abriendo, incluso partiendo los grandes edificios de la Mina Nueva por varios sitios (hasta el momento sólo en uno) para dar paso a calles paralelas a la orilla del mar.
Hoy cuelgo las imágenes que nos proyectó Monferrer y en otra entrada colgaré las que hice en la visita por la zona.




Foto reciente. Así está el interior del bloque Venus, a donde Monferrer no se atrevió a llevarnos.

Los consumidores de droga llegan, principalmente, de Barcelona. De hecho, a los adscritos al culto los patriarcas no les dicen nada sobre que comercien con la droga, pero sí les insisten para que no consuman ellos mismos ni vendan a los de su comunidad.
 

miércoles, 24 de enero de 2018

La Modelo

Hoy había la primera conferencia del Memorial de La Modelo, de la que hablaré mañana. Hemos podido entrar hasta la sala (el teatro de la prisión), pasando por el largo pasillo hasta la rotonda central y uno de los patios, en grupos de diez acompañados, sin apenas posibilidad de despiste. Pero al salir te podías colar por todos lados.
Hemos podido gozar entonces, pues, como si de una visita libre se tratara, aunque éstas están reservadas ahora para los viernes de 15 a 18h y sábados de 10 a 18h (sin que sea necesaria inscripción, en grupos de hasta 30 personas cada 15 minutos).


El patio está abierto de lunes a sábado de 10 a 19h.

En el patio de acceso, el reloj, que dicen estaba puesto para hacer notar el paso del tiempo.

El largo pasillo hasta la rotonda central, con el panóptico.





El puesto de vigilancia del panóptico central.

La planta baja de esta galería estaba dedicada a diferentes servicios: Paquetería, duchas, despachos,...


Una hojeada a la pequeña sala de duchas provocaba un pequeño escalofrío.

Acceso desde la galería a la rotonda central.

La sala para las comunicaciones.

Una de las cabinas. Asiento para el visitante.



Puerta de salida a la calle Entença.
 

martes, 23 de enero de 2018

La Mina pija

El sector rojo sería estrictamente el barrio de La Mina. En amarillo, en lo que eran terrenos de fábricas, "La Mina pija". Al otro lado de la Avenida, la UPC. Josep Maria Montferrat nos lo explica.

Cuando se pregunta a un barcelonés cuál es El Barrio más peligroso de su ciudad suele responder que La Mina. Resulta, en primer lugar, que La Mina no está en Barcelona, sino en el municipio de Sant Adrià del Besós, y sólo estuvo integrado a Barcelona su territorio (el del lado sur Del Río Besós) desde final de los años 20 a mitad de los 50. De hecho, La Mina no existía entonces como barrio y debía su nombre a un antiguo merendero junto a una mina (manantial) seca.
También se da la circunstancia que justo al lado del denostado barrio (iniciado en 1969 para acoger a los barraquistas del Camp de la Bota y del resto de la ciudad), existe lo que Josep Maria Montferret dice que llaman "la Mina pija": Una barrera de casas de lujo, a precios de los barrios más caros de la ciudad de Barcelona, surgidas en los terrenos industriales que la separaban de la barrera del ferrocarril.
Hubo una política constructora / especulativa que acabó con todos los promotores y responsables urbanísticos de Sant Cugat imputados o perseguidos por la ley, y que no era sino una continuidad de la del mismo tramo de Barcelona, donde unos inversores americanos (que también acabaron mal) convencieron a un Ayuntamiento de la ciudad asustado por la terrible deuda que dejaron los Juegos Olímpicos y la depresión económica que campaba entonces por Europa, de saltarse unas cuantas normas urbanísticas (alturas edificios, falta de continuidad entre ellos, hasta construcción de bloques en parques públicos) para construir lo que llamaron Diagonal Mar, a cambio, eso sí, de meter mano con La Mina y, si no acabar con ella (que así se acabará con el tiempo), al menos apartarla y maquillarla.
Para completar el pastel, al otro lado de lo que fueron las vías del tren, por donde pasa el tranvía, en el término de Sant Adrià, ya hay construidos dos bloques de los siete que constituirá lo previsto de la Universidad Politécnica de Barcelona.
Unas fotos de este sector barrera entre la Mina (que permanece bien oculta) y el mar:

Este ciclista no lo sabe y ningún cartel lo advierte. Está cruzando el antiguo lecho del Besós y por tanto abandonando el municipio de Sant Adrià del Besós, para entrar en Barcelona. Vemos a la izquierda los edificios de lujo de "La Mina pija" y a la derecha la Politécnica.

Pisos tan caros como en los barrios "mejores" de Barcelona. Atrás, sin que se vea, escondida, La Mina.

A la izquierda, los edificios construidos de la Politécnica, que enfadan a los propietarios de los pisos de la derecha, porque les tapan el mar, con lo que se deprecian.

Ésta es la Rambla de La Mina, desde La Mina pija y la intermedia. Aún no se ve ni un poco de los polígonos de La Mina.

Desde la Rambla de La Mina, el edificio de La Caixa a la izquierda. A la derecha, blanco, el edificio sanitario del barrio completa una serie de servicios instalados (otro es una impresionante biblioteca). En su planta baja el servicio de venopunción...

En el sector de Barcelona, vista desde el Fórum, el inicio de la Rambla Prim. A la izquierda, el hotel que hizo Tusquets, en el número 1 de la Diagonal. A la derecha, otro edificio pantalla, que creo que tiene ahora su construcción parada, no sé por qué motivos.
 

lunes, 22 de enero de 2018

Camp de la Bota

El famoso (aunque pasaron muchos años recientes en que estuvo oficialmente olvidado) castillo del Camp de la Bota. Delante, Guardia Civil a caballo, en traje de gala.

Llegamos al Camp de la Bota, junto al mar, donde ahora hay los terrenos del Fórum. Josep M. Montferrer nos explicó el sábado que fue en 1848 cuando se erigió -donde ahora la entrada al Museo Azul- el castillo del Camp de la Bota. La Guardia Civil lo acabó ocupando (foto). En los años 50 lo abandonó y a principios de los 60 fue abandonado. En su emplazamiento había estado antes el antiguo pueblecito de Sant Pere Pescador.
Con el tiempo, el Camp de la Bota, como toda la playa de Barcelona hasta llegar al Somorrostro (del actual puerto olímpico hasta algo más al sur), se fue llenando de barracas, en las que llegó a vivir mucha gente inmigrada. Previamente, los restos de Sant Pere Pescador recibieron el curioso nombre de Pequín, que luego quedó también para esa zona de barracas. Montferrer ha dado esta explicación al nombre:
En 1898 España pierde los restos de su imperio. Con la retirada de las tropas de Filipinas, regresan a la Península un buen contingente de nativos, cuya vida peligraba allá, por haber colaborado con los militares españoles. Pero al llegar fueron dejados a su suerte. Muchos se cobijaron por ahí. La gente, no acostumbrada a los rostros orientales, empezó a llamar a la zona Pequín. Se non è vero, è ben trovato.
Pero si del Camp de la Bota queda una memoria siniestra es porque durante el franquismo fue el lugar escogido para los fusilamientos. Montferrer da la escalofriante cifra de 1737. Éstos no se ejecutaron en el castillo o junto a sus muros, sino un poco más al norte, en los llamados "parapetos" (ver dibujo situación).
A partir de los años 50 el castillo y toda la zona vio incrementarse de forma brutal el barraquismo. La escasez de vivienda social con el que se encontraba el brutal incremento de la inmigración, atraída por el desarrollismo, obligaba a la gente a construirse por sus medios dónde vivir.

La disposición de los parapetos en los que tenían lugar los fusilamientos

Los barrios de barracas de Pequín y Camp de la Bota. Aún se ve el castillo.

A la entrada del Museu Blau (más a la derecha) estaba el castillo del Camp de la Bota. Aproximadamente por el edificio blanco del Fórum entre el Museu Blau y el edificio de la Telefónica, al fondo, se encontraban los parapetos de los fusilamientos.
 

sábado, 20 de enero de 2018

Besós y la Mina

El mercadillo, a la salida del metro de Besós Mar.

Un sábado por la mañana dedicado a conocer mejor los barrios del Besós y de la Mina. Ésta era la propuesta de la Societat Catalana de Geografia. Estábamos citados en la estación de metro de Besós Mar (que se tenía que llamar La Mina, pero alguien pensó que no era un buen nombre y que el que quedó dejaba la cosa más interesante). Allí nos esperaba un mercadillo matinal, con paradas de ropa muy barata, principalmente de gente gitana. Nos hemos dirigido al Instituto Besós, donde un profesor, Jordi Royo, nos ha presentado a quien nos ha hecho una introducción previa que ha ido muy bien para situar más tarde todas las piezas y luego nos ha guiado por el terreno, Josep M. Montferrer, así como a algún otro histórico de luchas vecinales.
Como hay muchos temas y fotos, pondré aquí sólo unas cuantas imágenes hoy en plan amalgama, de aquí y de allí, y en otras entradas iré dedicándome a cosas específicas (que si el Camp de la Bota, que si el surgimiento del polígono social del Besós y más tarde de la Mina, que si las franjas de barrera especulativa entre la Mina y el mar, que si la Mina Nova y la Mina Vella,...).
He aprendido un montón de cosas, porque ha estado bien la exposición y porque yo partía de una gran ignorancia. Unas cuantas, que iré detallando:
- El Barrio del Besós no da al río... porque éste tenía su lecho y desembocadura más al sur que actualmente.
- Lo relacionado con el Camp de la Bota: el famoso castillo, los lugares donde tenían lugar los fusilamientos,...
- La razón por la que se llamaba Pequín el barrio de barracas.
- El origen del nombre (reciente) del barrio de La Mina.
- Lo que corroe al barrio de La Mina por dentro y supone el fracaso social del Plan de La Mina.
Vamos a ello.

Un dibujo sobre zonas históricas que va muy bien para situar las diferentes zonas.

El Fórum y el edificio de la Telefónica, que parece una pared para tapar la vista al mar de los hoteles y pisos de lujo que tapan totalmente La Mina.

Una de las "butifarras" (en el lenguaje de Josep Maria Montferrer) de la Mina Nova. Esto es concretamente Marte, en la Rambla del Camarón.

Venus, quizás el sitio más conflictivo de La Mina, visto desde un extrema, sin entrar por prudencia.
 

Sombrerería Mill

La veterana sombrerería Mill, en contra de mis más negros augurios, ha vuelto a su sitio original en la calle Fontanella después de las obra...