viernes, 29 de enero de 2021

Calles de Fresser y Concepcioó Alerenal

Google Maps sugiere que para ir hasta la biblioteca de Can Fabra, en Sant Andreu del Palomar, se tome la calle Freser y luego la de Concepcion Arenal, un eje de lo más recto, que podría muy bien haber sido una carretera de salida de Barcelona. Haciéndole caso, pies para que os quiero.
Siguiendo la primera se descubren viejas casas encajadas entre nuevas construcciones, así como antiguas fábricas. La segunda, con construcciones más nuevas y anodinas, muchas menos, pero guarda alguna sorpresa de la que ya hablaré en otro momento, al igual que de lo que ha deparado Sant Andreu.
Para regresar, con los pies y piernas hechos caldo, queríamos pasar por otro lado, pero comprobando que el Guinardó viene a ser una montañita, dándole la razón por una vez al Google Maps, hemos desandando todo lo andado, viéndolo todo desde el otro lado y deseando llegar a casa.



Digo yo que se debe sentir, la pobre, algo oprimida.

¿Quién debía ser el tal J. A. Que en 1911, culminando sus sueños, levantó esta casa en la calle Freser?

La entrada a la Biblioteca del Camp de l’Arpa, muy sofisticada, a explorar bien otro día, está ubicada en una antigua fábrica restaurada.

Esa casa de planta y piso, que claramente debía estar antes ahí, se adelanta unos seis metros al alineamiento de los edificios vecinos.

Otra fábrica, convertida ahora en parking. ¿Habrá sido eso la torre del agua en tiempos?

Al volver, la misma fábrica.
 

sábado, 23 de enero de 2021

Como si Christo hubiera envielto a Mossén Cinto


Sin gran oferta de actividades, que digamos, casi sólo queda acompañar a una lectora impenitente que tengo por aquí en sus largas caminatas hasta la biblioteca de las quimbambas en la que ha reservado éste o aquel libro.
El lunes, por el camino, siguiendo la Diagonal, una imagen me capta la atención y me paro a hacer unas fotos.
-¿Qué, para el Facebook? - Me pregunta, burlona.
-Homenaje a Christo y al búho de Uhu- Le contesto. Y reemprendemos la marcha, que queda un buen tramo, y luego el regreso.
A la mañana siguiente, al despertarme:
-En La Vanguardia se te han adelantado. Sacan unas fotos de lo mismo, hablando de Christo...
Me quedo, entonces, con lo que le dije cuando lo íbamos dejando atrás.
-Pues ya podrían dejarlo así. Quizás me gusta más con esas lonas blancas. Y, pese a ellas, sigue recordando a “La isla de los muertos” de Böcklin. Incluso más y todo.

 

viernes, 22 de enero de 2021

La Barcelona dormida


Noticias sobre la Barcelona dormida y a re-levantar.
1.- Los mosaicos de la gasolinera de la esquina de la Mutua Metalúrgica.
Veo que La Vanguardia ha seguido toda la historia. Todo es en este mismo año de la pandemia. Primero gran descubrimiento de unos divertidos mosaicos que estaban tapados (puede que desde los años 30), aparecidos al destruir la moderna gasolinera de la esquina de Diagonal. Luego, destrozo de buena parte de los mismos por las obras del nuevo edificio de pisos que ocupará el terreno. Consecuente campaña pública y compromiso del Ayuntamiento con la propiedad de salvaguarda de los mosaicos que se hayan salvado del destrozo. Última etapa, la de la fotografía que hice el otro día: algún artista descerebrado de esos -mejor pensar en esta posibilidad- ha estampado, para admiración de todo el mundo, su firma sobre lo que quedaba.
2.- Me llegan comentarios sobre el cierre del Agut de Cignàs. Estando por ahí, damos una pequeña vuelta para pasar a ver si en su emplazamiento se dice algo. Efectivamente está todo cerrado a cal y canto. Pero un papelito redentor contiene una despedida hasta septiembre. Ojalá sea cierto, porque si no sería una de las perdidas más lamentables de las que está habiendo por la ciudad.
3.- Subir por las Ramblas estos días es hacer una expedición de control de daños inaudita. Parece zona catastrófica. Todas las birriosas tiendas para turistas, cerradas, pero también los cafés. Si queda alguno dando señales de vida, como el de la Ópera, no se preocupa de extender las mesas de su terraza. Deben haber calculado que no les sale a cuenta por el limitado horario de mediodía disponible. De la sobresaturación hemos pasado de golpe al desierto. Arriba del local, una pancarta va contando los días de retraso de la prometida reforma integral de la avenida. Las últimas noticias hablaban del próximo inicio de las obras físicas (vamos: de la limitación a un carril para transporte público por banda y ampliación de las aceras), pero por el momento nada de todo lo del cambio de usos que comportaba el proyecto efectuado.



 

viernes, 15 de enero de 2021

Confinamiento


Fin de semana, día bueno, cierre de frontera municipal, sólo abiertos los comercios “esenciales”: Como consecuencia, las aceras amplias al sol y áreas similares estaban a rebosar. Luego, volviendo a casa, las mesas de las terrazas lucían el cartelito de “reservado” y, rozando las 13h, se veía a gente, aún de pie, encargando el aperitivo para cuando se abriera la veda y pudieran ocupar la codiciada mesa.
 

Medianera


Ya nos ves ahí, intentando leer lo escrito artísticamente en la medianera y luego buscando infructuosamente por pared y suelo la placa que aclare su autoría.
-Parece poner Miró, pero ha perdido la M
-Será de Brossa -nos decimos, recordando otras instaladas, con similares elementos y formas.
Luego, imperdonable, he perdido el enlace sobre fichas con detalles del patrimonio cultural de Barcelona que suele facilitar por aquí Carme Grandas y como se hace tarde, lo dejo.
Total, que finalmente por internet (dos primeros comentarios, en catalán y castellano) encuentro la solución, pero sólo parcial: ni Brossa ni nada. El escrito de un periodista, Carles Sindreu, a un portero, ante una gesta de éste.
Como estamos al lado del Camp Nou...

 

Carrer del Compte Güell


Llegó de nuevo el très famoso y muy difícil concurso. ¿Donde están las casas de la fotografía? Pista 1, enorme, que restringe mucho el campo de observación y posibilidades: son de Barcelona. Pista 2, de menos entidad, pero que aporta datos importantes: están una enfrente de la otra.


 

martes, 5 de enero de 2021

Librería Byron


Tenía en la agenda apuntadas un par de citas en este espacio, la librería Byron. A una finalmente no fui y la otra la pospusieron debido -¡por qué va a ser..!- a la pandemia. Pero tanta convocatoria de interés aguza la curiosidad...
Se ve que lleva tres meses abierta. Está en la calle Casanova, abajo de la Gran Vía. Por derecho propio se ha convertido de golpe, seguramente, en el local más atractivo de esa zona.
Está bien iluminada, invadiéndote una sensación muy agradable por su claridad, sumada además, el día que pasamos, a que te llegaba del fondo música en directo. Y es que en el fondo hay un bar-cafetería (a ver cuándo se podrá utilizar por completo...) y un espacio para actuaciones (como el dúo musical femenino del sábado, que me pareció francamente bueno), presentaciones y demás.
Quizás, como requiebro, decir que yo pondría más editoriales independientes, de esas que se juegan la piel en cada libro que sacan y que te sorprenden con sus novedades.
Con tanto cierre de comercios independientes surgen milagros como éste. Increíble, pero no es la primera librería que nace en estos tiempos. A ver si hay cabida y margen de prosperidad para todas. Sería un signo muy bueno, de esos que equilibran una balanza últimamente muy torcida.





 

Sombrerería Mill

La veterana sombrerería Mill, en contra de mis más negros augurios, ha vuelto a su sitio original en la calle Fontanella después de las obra...