viernes, 28 de julio de 2017

Jardín interiror manzana calle Còrsega

Hace ya tiempo que quería pasar a hacer fotos del nuevo jardín de patio interior del Eixample que, entrando por la calle Còrsega, está limitado también por la de Villaroel, París y Casanova. Ayer me puse a ello, pero salí algo frustrado: Un cochazo de esos tipo tanque que ahora la gente no se abochorna de poseer y conducir bloqueaba el pasadizo de acceso, precisamente una de sus piezas más interesantes, por su estructura, que corresponde a cuando, atravesando un sólido edificio muy peculiar, conducía a unos talleres.
Éste, como otros recientes, salió el otro día por el periódico que se identificaría por un nombre de mujer, ahora no recuerdo cuál. Aún sin sacarle punta al significado de la cosa (la rígida estructura del Eixample esconde en su interior delicados jardines), parece de justicia, para compensar que en toda la trama del barrio ni una sola calle tenga nombre de mujer.
Por lo demás, me sorprendió en éste su amplitud, y hasta su nutrida vegetación, así como los enormes paredones que lo circundan, difíciles de camuflar, sin ser en este caso muy interesantes por arquitectura o estructura.
Ésta iniciativa de la recuperación de patios interiores de manzana (ya deben haber una cincuentena por lo menos, lo que se dice rápido) es, sin duda, una de las mejores de los últimos años.


Se acabó, con ese coche ahí, la sensación de paso a un espacio abierto.

Tiene delito, la osadía de la gente. ¿Sería de una de las madres que llevaba a su hijo al parque? Sería el colmo, pero no creo. Como había otro -pequeño- al entrar en el jardín, que parecía ser de una empresa, podría tratarse del coche del (desaprensivo) técnico que va a controlar un trabajo.




En frente, cruzando la calle, anexos del Hospital Clínico.
 

martes, 25 de julio de 2017

Adiós a Xicranda


Parece una tontería, una más de esas que se dice que son “ley de vida”. Pero cada vez que pasa una cosa de éstas, siento como si me hicieran una pequeña estirpación. No creo que en este caso haya incidido ninguna presión inmobiliaria, ni nada así. Sencillamente, aunque no me parece que estuvieran aún en edad de jubilarse, habrán hecho números, se habrán dicho que ya no les compensaba, y habrán tomado la decisión.
Xicranda era, para mí, uno de esos comercios que dan consistencia a un barrio. Si queríamos enmarcar un cuadro, un dibujo, lo que fuera, sabíamos que ahí se pagaba seguramente más que en una de esas cadenas estandarizadas, pero te lo hacían a medida, y bien. Muy discretamente, si lo solicitabas, te asesoraban, con un montón de gusto, en cuanto al color del passe-partout, explicando sus razones. Se dedicaban a eso, y sabían.
De pequeña extirpación en pequeña extirpación, va llegando el día en que quieres hacer un regalo y no sabes a dónde acudir a buscarlo, no sabes a dónde ir a comprar un archivador como los que en su día te gustaron, o no sabes dónde llevar a enmarcar algo. Sí que hay muchos sitios donde en teoría, al dedicarse a eso, podrían ofrecerte su solución a tu problema. Pero son todos iguales y resuelven la cosa de forma muy justilla, si llega.

 

jueves, 20 de julio de 2017

El Sevillano




Es una de las fotografías que pone Montse Comerma en su blog "Racons de Barcelona que no semblen Barcelona". En este caso ha estado en un museo de la inmigración del que desconocía por completo su existencia. No está mal la recreación del "Sevillano", tren con un trayecto de casi 24h -le ganaba, creo, el Shanghai Exprés- al que los sevillanos llamaban "el Catalán".


 

miércoles, 19 de julio de 2017

Los jardines del Teatre Grec

Aunque soy de los que los he criticado de lo lindo, ahora reconozco que a algún pabellón y sobre todo a los jardines que diseñó Forestier en la montaña de Montjuic para la Exposición Universal del 29, se les saca ahora en algún caso muy buen provecho. Un ejemplo serían los Jardines del Teatre Grec, donde ofrecerse una cena antes del espectáculo puede resultar muy agradable.


La pérgola de la antigua rosaleda.

El pabellón de música, ahora utilizado como restaurante.

Con su terraza.

La terraza con vistas a toda esa parte de Montjuic y a Barcelona, aunque éstas últimas tienen unos cuantos obstáculos visuales.



 

lunes, 17 de julio de 2017

Tierra de Trufa


En mi búsqueda de menús de mediodía para ejercer de buen Rodríguez, he dado con el "Tierra de Trufa", que ha supuesto por el momento mi descubrimiento personal de la ratatouille.
(La foto buena -la de su entrada- la he pescado en la web del propio restaurante)


 

jueves, 13 de julio de 2017

Mercería Plaza Lesseps


Una joya escondida en medio de la Plaza Lesseps. Está a punto de salir de imprenta un hermoso libro que una amiga ha escrito fabulando a partir del ya en sí mismo fabuloso mundo que encierra esta -y otras cuantas resistentes- mercería.


 

Semproniana


Ejerciendo de buen Rodríguez, creo que me he aficionado a la honesta cocina local del menú de mediodía del Semproniana. 

Los jardines del baluarte de Santa Madrona

Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...