Hay detalles que enternecen. En la calle Aribau hay una muy seria empresa dedicada al conspicuo mundo de los cojinetes. Desde fuera se ve una oficina más bien tristona, con unas cuantas mesas en las que unos empleados parecen llevar a cabo toda una serie de trabajos administrativos y comerciales. La repisa baja exterior, a modo de mostrador, deja ver, junto a varios elementos propios del negocio, estos objetos. ¿Quién de la oficina habrá decidido que fueran éstos, y no otros?
viernes, 20 de enero de 2017
miércoles, 18 de enero de 2017
La fábrica del David
Siempre que paso por el tramo de la calle Aribau entre la Diagonal y Travesera de Gracia me pregunto qué fábrica debía haber en ese enorme edificio de grandes ventanales y simuladas columnas clásicas en su fachada. Hasta que el otro día crucé por el medio, viendo las fotografías que exponen en el gran pasillo: De ahí salía el coche David. De paso supe el por qué al Drugstore que había por el extremo de Tuset se le llamaba así.
Junto a Gala Placidia
En una calle que desemboca en Gala Placidia en la que antes había varias zapaterías, un escaparate de la superviviente.
miércoles, 4 de enero de 2017
Malpaso
Unos diez metros más arriba de la librería Malpaso, el Bar y restaurante. Como la música es uno de los temas principales de la editorial, mucha referencia musical domina.
martes, 3 de enero de 2017
Librería Malpasdo
Casi se han ofendido cuando les hemos preguntado si era nueva. "Ya lleva tres meses", ha sido la respuesta. Me ha alegrado el día, y ojalá que se consolide y siga con las ideas y criterios que se le perciben: Agenda de actos, pocas editoriales (la propia, Malpaso, y otras cuantas bien escogidas), recomendaciones de temas escogidos, y un diseño y circulación muy cuidado. Y que la gente le siga y compre, claro.
Fachada con mostrador estudiado y puerta muy clara, con espacio interior alto, luminoso y acogedor.
Contraplano. Desde el balconcillo del piso superior.
El espacio tranquilo de arriba.
Mesa con libros de "Barcelona antes de Cobi".
Los desplegables de Ediciones Poncianas y uno de los accesos a la sala posterior y a la parte superior.
La sección infantil. ¡Con Babar!
La sala posterior, con libros de bolsillo y otros.
Sala de exposiciones en el balcón.
Bajando ya la escalera.
lunes, 2 de enero de 2017
Calle Asturias
La calle Asturias era en los años 60 y 70 algo así como el conducto de escape de buena parte del tráfico rodado del barrio de Gracia. En consecuencia era una calle negra, llena de humos y ruido, y por la que sólo pasabas si ibas en coche.
No la cogíamos nunca, pues, cuando acompañaba a mi madre en alguna de sus expediciones por el barrio, en busca de extraños tesoros como una lágrima de la lámpara del comedor (aunque creo que eso lo reservaba para los Encantes) o un pequeño mosaico que colocaba, formando juego con otros tres, pegándolo sobre un artilugio cuadrado (debía ser horrible, ahora que lo pienso) que escondía entre mosaicos y su base cuatro cajas de cerillas de las corrientes, pero que apenas si se dejaban ver. Lo más interesante de esas excursiones era descubrir los pequeños talleres que había por todos lados. Entrábamos en sitios rarísimos y mientras dejaba que el poder explicativo de mi madre venciera toda resistencia del pobre hombre que atendía a sus extraños requerimientos, yo me preguntaba qué serían esos sitios tan sucios, llenos de cosas rarísimas, y cómo esa gente se dedicaba a actividades tan misteriosas.
El otro día, pasando por la calle Asturias, me acordé de todo eso. Ahora es una calle peatonal, con lo que tiene esa ventaja de destructora de la vida previa. Pero aún se pueden encontrar en ella huellas de lo que fue en su conjunto Gracia.
Al final de una tienda de puñetes varias (creo que básicamente de ropa) convenientemente decorada para la cosa navideña, una vidriera deja intuir otro mundo.
Pegado al cristal, a contraluz, el descubrimiento de un antiguo taller.
Más o menos enfrente, el bello letrero de una tienda aún no normalizada.
Y más al interior del barrio, una casa ("Torre", las llamamos por aquí) ya ocupada como tienda de regalos desde hace mucho, pero que deja intuir la estructura de ese tipo de casas, con el pequeño patio trasero.
domingo, 1 de enero de 2017
Galerías Maldá
Ayer. Adentrándome en las Galerías Maldá, que en su estado actual invitan a preguntarse en qué va a acabar todo esto.
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