Hay detalles que enternecen. En la calle Aribau hay una muy seria empresa dedicada al conspicuo mundo de los cojinetes. Desde fuera se ve una oficina más bien tristona, con unas cuantas mesas en las que unos empleados parecen llevar a cabo toda una serie de trabajos administrativos y comerciales. La repisa baja exterior, a modo de mostrador, deja ver, junto a varios elementos propios del negocio, estos objetos. ¿Quién de la oficina habrá decidido que fueran éstos, y no otros?
viernes, 20 de enero de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Los jardines del baluarte de Santa Madrona
Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...
-
Un paseo por mis antiguos barrios. 1.- Quedan aún muchos elementos ajenos a lo standard. Este agujero parece de sitio religioso, o así. 2.- ...
-
Al principio creí que era una más de esas tan frecuentes, dirigidas a no se sabe quién, que dicen “simpática e informalmente” que está muy m...
-
Nunca me ha gustado demasiado esa obra de Brossa (Quizás porque no es de Brossa: es La lluna de Kiku MIstu) . Pero aún así no veo bien que l...

No hay comentarios:
Publicar un comentario