La selva que rodeaba y tapaba la casa de la calle Alfonso XII, dándole un aire misterioso, ya ha desaparecido. Adiós a las palmeras tronchadas y adiós a la demás vegetación, arrasada supongo que para que puedan acceder los camiones a las obras que deberán emprenderse en el edificio. Ha cambiado un paisaje, ha cambiado un barrio, hemos cambiado un poco todos los que pasábamos por ahí. A ver si es para bien.
lunes, 12 de diciembre de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Las concentraciones en Canaletas.
No estoy satisfecho del curso en que me apunté, que me imaginaba de otra forma, pero de vez en cuando salen en él unas fotografías que están...
-
Un paseo por mis antiguos barrios. 1.- Quedan aún muchos elementos ajenos a lo standard. Este agujero parece de sitio religioso, o así. 2.- ...
-
Al principio creí que era una más de esas tan frecuentes, dirigidas a no se sabe quién, que dicen “simpática e informalmente” que está muy m...
-
Una constatación: las fotos que saca la tableta por la noche, con poca luz, no son un mero reflejo de lo que ves. Pero, quitando algún aspec...





No hay comentarios:
Publicar un comentario