viernes, 31 de octubre de 2014

La llibreria Pròleg

Es en cierta forma heredera de la primera librería feminista de Barcelona, la de Edicions La Sal, creada en 1977 en la calle Aurora, muy cerca del por entonces también creado Centro Internacional de Fotografía (el de los dibujos de Arranz Bravo y Bartolozzi sobre grandes fotógrafos en su fachada). Hace cuatro años que se trasladó a la calle Sant Pere més Alt desde su ubicación de origen, en la calle Dagueria, cercana a la plaza de Sant Jaume.
La transformación que se nota que está sufriendo el barrio de Sant Pere (por un lado, desaparición de todo el comercio y actividad tradicional pero, por otro, ocupación de los locales, además de por los consabidos bares, por alguna pequeña tienda artesanal) puede hacer que, antes de que la especulación acabe con ella, sea más frecuentada.


No se ve ni torta, porque era muy oscuro, pero el balcón de la fachada de su edificio, con sus mosaicos de decoración floral, nos indica que es de los primeros balcones que se pusieron en Barcelona.

Con un poco de paciencia y si no se dispone de reflejos, se podrá apreciar el típico balcón de estructura de hierro de las casonas de esta época.

Para más INRI esta visión de la fachada desde la calle me salió algo movida, y por tanto borrosa, pero la pongo para que se vea la fecha de construcción del edificio: 1699.

Jaume de Bargas entrando en la librería. No es que esté especializada (como todas las librerías de obra literaria...) en autores, sino en escritoras (o libros sobre mujeres).


Visión de conjunto del interior. Aún, detrás mío, hay una pequeña sala para presentaciones y otros actos.


Detalle del espacio previo.

El típico enlosado de la en su día entrada de carruajes.
 

jueves, 30 de octubre de 2014

El quarter de Sant Pere

La portada del libro, aparecido este año 2014. Permite entender de donde viene el nombre francés de barrio: "quartier". El "quartier", quarter en catalán, era una de las cuatro partes en que se dividía la ciudad.


Tiene razón el subtítulo del libro que me he mercado. Si hay un barrio céntrico en Barcelona y sin embargo bastante desconocido, ese es el de Sant Pere. Hoy he asistido a una presentación del libro que abre el álbum, seguida de un paseo.
El despropósito ha sido que, tras el cambio horario, a las seis ya es oscuro, y poco se pueden ver los detalles de balcones y mosaicos, hierros de fundición o modernistas, esgrafiados, decoración de una obra modernista como el Palau de la Musica o farmacias y otros lugares que se reparten por el barrio. Y mis fotos han salido, digamos, en proporción a la luz…
Desgajo las fotos de una librería, y del Passatge Sert, que colocaré en sendos álbumes específicos, y voy comentando cada una de las fotos que incluyo. Fuera quedan cosas muy características del barrio: El Palau de la Música, el edificio del Gremi de l’Art Major de la Seda, el Mercado de Santa caterina, Sant Pere de les Puelles,… Dentro, un barrio en enorme proceso de cambio, que ya previamente pasó por otras épocas y actividades (molinos del Rec Comptal, industria textil y de estampados, pequeños talleres que suministraban instrumental a esas industrias, comercios de la comunidad china –ahora disminuyendo en número y, quizás, impregnación de las pequeñas tiendas artesanales que van huyendo del barrio de la Ribera).

Si he roto mi decisión de no comprar más libros es, entre otras cosas (el vistazo que le he hachado habla muy positivamente de és) porque el señor de la izquierda, Jaume de Bargas, uno de los autores que nos ha acompañado, vecino y buen conocedor del barrio, es nada menos que cerrajero, de una saga familiar que se remonta a la antigüedad. La chica es Fàtima López, y el de la derecha, el fotógrafo Gabriele Merolli. A los tres los presenta una responsable de la editorial Viena, que ha co-editado con el Ayuntamiento.

Las casas de Barcelona no tenían balcones hasta finales del siglo XVII, consolidándose en la segunda mitad del s. XVIII (lo dicen en el libro). Al principio las soleras de los balcones eran de estructura de hierro, con la típica solera de mosaico. Las iniciales, antes de cambiar a las adamascadas blancas y negro o verde oscuro, eran con dibujos de flores, como ésta de la Bonnemaison.

La casa esgrafiada (aunque de noche no se ve ni torta) de Jujol. Fijándose, su firma.

La farmacia que presume de ser la más antigua de Barcelona, aunque su primer emplazamiento (en el siglo XVII) era por donde se puso la Ciudadela.

Antes en esta casa de la calle Sant Pere més Baix, había una placa que confirmaba lo que decían los del barrio: que ahí nació el pintor Isidre Nonell. Pero en mayo 2014 apareció una nueva placa con esa leyenda en un edificio rehabilitado de un par de edificios más allá. De barbas dice que el sabía que nació aquí, pero estaba mucho en la tienda de sus padres, en el edificio la de la placa actual.

La Fábrica Vilumara, hoy ocupada en parte por el estudio del pintor Artigau.

Masacrados por los sprays, en ésta y la siguiente foto, detalles de la puerta de la Fábrica Vilumara.


La iglesia de los Camilos, orden dedicada al cuidado de moribundos.

Frutería cercana al Mercado de Santa Caterina.

La capilla de marcús, última parada antes de la partida por la vía que llevaba a Roma. Se sabía cuándo se salía, pero no cuándo se llegaba, si se llegaba.

La font del Gat. En la calle vecina vivía la Marieta de l'ull viu, la de la canción.

Detalle de un caño de la fuente, que sustituyó al previo abrevadero.

El claustro de Sant Agustí.

Otra visión de Sant Agustí, durante mucho tiempo ocupado militarmente...
 

domingo, 26 de octubre de 2014

Casa Montserrat

Tras las ondeadas pero regulares superficies de la Casa Sayrach, su vecina, la Casa Montserrat, que no sabía que estaba hecha por el mismo arquitecto, parece una casa “normal” de los años 20. En todo caso, uno se detiene delante suyo a curiosear la farmacia que ocupa uno de sus bajos, o, si es más osado que yo, busca cualquier pretexto para entrar en su rarísimo vestíbulo (inicialmente entrada/cochera), al que gracias al 48h Open House BCN pudimos acceder impunemente ayer.

Potentes columnas, como enormes patas de elefante, que sostienen la fachada.

La M que más o menos se distingue en los hierros de la parte superior de la puerta dicen que corresponde al nombre de Montserrat, a quien Sayrach dedicó la csa. Nos contaron que era su mujer, muerta a los seis años de su matrimonio.

Estas dos niñas parecen estar en un espacio onírico, una especie de cueva submarina, extrañamente iluminada.

Adornos tipo óseo similares a los de la Casa Sayrach.

Ascensor original, aún en funcionamiento.




Las dos banquetas estilo chapa de cerveza, junto al ascensor, al pie de la escalera.

A mi me recuerda los esqueletos del monstruo de Alien II. Este Sayrach, entre nosotros, parecía algo trastornado, entre sus fervorosas ideas religiosas y la muerte de su mujer, que le debía seguir la cuerda.

Los pisos, salvo unos balcones a mi juicio no muy afortunados, reproducen la estructura de los balcones de bastantes casas de la época. 

sábado, 25 de octubre de 2014

La Casa SAyrach en 48 Open House BCN


La gran decepción, que no se ve la azotea, ni ningún piso. Tan sólo el vestíbulo. En compensación, que también se visita el vestíbulo de la vecina Casa Montserrat, también construida, unos años después, por Manuel Sayrach, un arquitecto modernista…cuando ya el estilo que dominaba era el noucentista. El chico voluntario del 48h Open House Barcelona, que lo ha hecho muy bien, ha hablado de una persona algo iluminada, como Gaudí extremadamente religiosa.
Esta tarde, de 16 a 19h, más visitas. A media mañana había una espera de unos 20/30 min.


Las olas del mar, el huevo como forma básica en la verja del ascensor original.

La cabina del portero

El esqueleto de ballena






 

Barbería


En medio de la zona más turística de Barcelona sigue, curiosa y sorprendentemente, esta barbería, con el aire de haber sido renovada hace unos cuantos años. Para adaptarse a sus posibles nuevos clientes luce fuera un llamativo y dorado letrero en su amplia vidriera exterior: “Barber Shop”.
 

miércoles, 22 de octubre de 2014

Documenta


El otro día pasé junto a la nueva Documenta, expulsada de su emplazamiento original, cerca de la Iglesia del Pi, por la subida de precios de alquiler debido a la afluencia turística. No tenía tiempo para entrar, pero hice esta foto de su escaparate, y vi que dentro había bastante gente. Ojalá fructifique, y consolide esa nueva zona en la que también están la veterana Audenis (música), o bien otra desplazada –en este caso del Paseo de Gràcia-, Jaimes.
 

jueves, 16 de octubre de 2014

Grill Bar


Veo que la calle Escudillers está a medio camino entre su hasta hace poco sórdido pasado y la rehabilitación de sus históricos, míticos locales, para acoger a la avalancha turística. Del Grill Bar hay imágenes repleto de marines de la sexta flota (ésta, de Català Roca) que ahora hace gracia recordar y comparar.


 

Los jardines del baluarte de Santa Madrona

Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...