La gran decepción, que no se ve la azotea, ni ningún piso. Tan sólo el vestíbulo. En compensación, que también se visita el vestíbulo de la vecina Casa Montserrat, también construida, unos años después, por Manuel Sayrach, un arquitecto modernista…cuando ya el estilo que dominaba era el noucentista. El chico voluntario del 48h Open House Barcelona, que lo ha hecho muy bien, ha hablado de una persona algo iluminada, como Gaudí extremadamente religiosa.
Las olas del mar, el huevo como forma básica en la verja del ascensor original.
La cabina del portero
El esqueleto de ballena










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