domingo, 30 de septiembre de 2018

Vallcarca


Segunda entrada del paseo por Vallcarca. Dejando un poco de lado hablar, aunque es difícil, de cómo se ha arrasado todo el barrio, otro punto en que incidió David Castillo fue el de la densidad de escritores, intelectuales y gente famosa que vivió por la zona: Carles Riba y Clementina Arderiu, Perucho, Ingrid Bergman, Schoenberg,... Todo eso para introducir a Juan Eduardo Cirlot, cuyo poema en prosa sobre Vallcarca hizo de esqueleto del recorrido.

David Castillo -Hay que fijarse en su hermosa camiseta- delante de una antigua escalera ya en territorio Cirlot. Previamente, bajo el viaducto, en la fachada salvada y restaurada de una casa, un águila que también aparece.


La espectacular Bajada de la Gloria, con al fondo el Putget. Es perpendicular a la calle Verdi, que también asciende hasta Vallcarca. La cogimos por sus tramos de escalera mecánica, en vez de subir por Briz.

En la calle Briz, precisamente, estuvo viviendo ocho meses de 1932 Schönberg. Robert Gerhard lo frecuentó mucho. 

La Mamma y otrs pizzerias de su zona

Pasé anteayer por ahí y ofrecía este aspecto. Estaban en su interior con visitas de obras, discutiendo detalles. Puede ser sólo una reforma o bien el fin definitivo de una de las primeras pizzerías de Barcelona.
Las pizzas -o los platos de pasta, o todo lo demás- de La Mamma no creo que sean recordados como los mejores degustados nunca, pero en cambio sí que para muchos barceloneses las pizzas de La Mamma, comidas rodeados de esa cargada decoración de entorno italiano “típico”, debieron ser de sus primeras experiencias en la materia. La Mamma pasó a ser el nombre asociado a pizzería, creando toda una moda que se extendió y permanece, y llegó a crear en tiempos hasta el barrio de las pizzerías. Por ahí salió un pariente más puesto -el Comendatore- pero en la misma calle Villarroel había un par más ya hoy desaparecidas. En Urgell con Londres instaló la suya el futbolista Kocsis justo en frente, en Diagonal, a donde surgió hará unos diez años otra más estilo actual, no sé si de franquicia.
La foto de su fachada hasta hace muy poco, tras una reforma, la he sacado -como puede deducirse- de Google Maps y las dos de su aspecto anterior, monigote de la mamma incluido -aunque faltaría su inicial encalado blanco-, de Tripadvisor.






 

sábado, 29 de septiembre de 2018

Vallcarca


Hoy, un paseo agotador, pero muy interesante por lo que queda de Vallcarca, siguiendo el texto que Juan Eduardo Cirlot escribió. Con el valor añadido de haber sido conducido por David Castillo, novelista, poeta, historiador del barrio y de los movimientos alternativos, que lo ha contaminado de todos sus otros intereses, y que, de hecho, podría haber guiado como unos veinte diferentes paseos monográficos por la zona.
Como ha sido largo y variado, dividiré la cosa en varias entregas, con comentarios, si necesario, en cada foto.
Se iniciaba todo en una plaza descampado a la salida de la estación de metro de Vallcarca, hemos subido luego hacia el parque Güell, casi hemos alcanzado la cumbre de la Montanya Pelada y, volviendo por la zona habitada, tras rodear la iglesia de N. Sra del Coll y la Plaza Allende, hemos parado un tiempo, antes de regresar a la misma parada del metro, en el centro cívico que ocupa actualmente los talleres de la mítica Editorial Bruguera.

Una casa aislada, única sobreviviente de toda una operación de aniquilación del barrio, que se inició para edificar, en el terreno donde habían habido pequeñas casas de planta y piso, casas de pisos, iniciadas con un edificio de Núñez y Navarro. Las protestas, pero sobre todo la crisis, detuvieron la continuación del plan.

El descampado de delante de la aislada casa anterior, según David Castillo, tenía parcialmente una terraza muy frecuentada por taxistas.

En una “torre” de esa calle vivía, cuando yo era un crío, un amigo, del que ahora no recuerdo el nombre, al que presté la para mí elevadísima suma de 75 pesetas. Le perdí la pista sin que me las devolviera nunca, pero siempre lo recordaba al pasar por ahí.

Un barrio con mucha presencia de grupos anarquistas. Una excusa para derruir todo el barrio fue la numerosa presencia de okupas.


 

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Portal C/ Mallorca


Ya van unos días que este portal suele verse abierto de par en par, cuando al pasar por ahí yo diría que estaba siempre cerrado. Lo pongo aquí para señalar que no todo lo de los buenos tiempos del Eixample es siempre loable. Éste, a base de solemnidad, han conseguido que aparente de lo más lúgubre.
Está en la manzana de la calle Mallorca en la que también te encuentras con La Central.

 

domingo, 23 de septiembre de 2018

La Selecta

Sé que tiene algo, o mucho, de contradictoria, mi insatisfacción. Me paso el tiempo diciendo que deben protegerse los elementos característicos de los comercios. El Ayuntamiento cataloga la fachada de algún comercio tradicional, cierra éste y quienes diseñan el nuevo establecimiento que reemplaza al antiguo se ven obligados a integrar la decoración protegida en la nueva. Paso entonces por delante, me digo -por ejemplo- “Aquí estaba La Selecta”. Acto seguido miro el conjunto y me digo: ¿Qué hace ahí ese tablero con esos elementos y letrero antiguos? ¿Qué sentido tiene ese pastiche?




 

sábado, 8 de septiembre de 2018

Apartado de Correos

Recuerdo a gente que, al final del franquismo, tenía un apartado de correos. Toda su correspondencia le llegaba a un local que había en una esquina, junto a un ángulo de la gran sala, en la sede de Correos del final de Vía Laietana. De ese modo, decían, podían preservar mejor, fuera de miradas indiscretas, sus cartas. Otros que empleaban el apartado de correos eran los marinos que recalaban frecuentemente en el puerto. Su coste era muy reducido y, al atracar, iban de vez en cuando a ver qué noticias tendrían en las cartas que habían ido recibiendo durante su navegación. Aunque no sé si lo recuerdo mal y me lo estoy inventando. Antonio Aguilar habla de la existencia, hasta principio de los años 70 de una "Cartera de ls Marina" especifica.
El local de esa esquina se desmanteló, y es una lástima, porque lo recuerdo sumamente curioso. El servicio sigue existiendo, pero no acaba de ser lo mismo. Son ahora un conjunto de cajas metálicas, con un aspecto de entre buzones y cajas de seguridad de bancos. Está en el espacio diametralmente opuesto al previo. Antonio Aguilar nos invitó a curiosearlo en la visita del MUHBA y nos explicó, entre otras cosas, que hace poco perdió su función un número determinado de apartado de correos: por él pasaban todas las cartas de la Modelo.
Hay cosas curiosas que, después de hacérselo ver, habrá seguro analizado. Como se ve en las fotos, no existe el número 1, pues en su lugar aparece el 2163. De vez en cuando, salta el orden y hay números cambiados. El sitio no es lo misterioso que era, pero sigue teniendo sus pequeños misterios.





Seguro, no obstante, que el apartado de correos que más suena es el 1001. Fotograma de la película.
 

sábado, 1 de septiembre de 2018

La capilla de Correos

Es casi sólo eso. Deben caber unas veinte o treinta personas.

Por si no hubieran suficientes sorpresas en el itinerario que Antonio Aguilar ofrece para el MUHBA, al final nos introdujo en un sitio de la sede central de Correos en Barcelona que pocos deben conocer. Se trata de una capilla que, en planta entrando a mano derecha, tiene la que debe ser la primera (o casi) ventana a Vía Laietana, subiendo desde el mar.
No es que sea nada del otro mundo, pero cumple muy bien eso del descubrimiento de cosas nuevas, desconocidas, que buscas en una visita de estas características. A mí me gustó especialmente ver en ella pequeños detalles, casi naif, que habían introducido para denotar su pertenencia a la institución.



Antonio Aguilar escribiendo una dedicatoria para mi libro.

Éste... 

Ya parecen prácticamente terminados los templetes que el Ayuntamiento exigió a los propietarios de Can Llorens (Enric Granados / Còrsega)par...