Si yo tuviera poder, cómo me gustaría ayudar a tantos que últimamente se han lanzado con ilusión a poner en marcha una librería en Barcelona, culminando un proyecto personal largo tiempo rumiado. Desde el Ayuntamiento no sé si se materializó esa idea de considerarlas dinamizadoras culturales del barrio, abriendo la vía a una serie de ahorros fiscales. Pero me da que, hecho o no eso, faltaría aún una respuesta principal: la de los vecinos. Está muy bien que acudan a la nueva oferta de cafés y sitios de vino, pero ¿qué mejor que hablar en ellos del libro que están leyendo en ese momento? Me gustaría ver en las nuevas y alguna no tan nueva librerías de barrio de Barcelona el ajetreo que he percibido este pasado mes de diciembre en unas cuantas parisinas.
Esta mañana hemos ido a echar una ojeada a la nueva librería Barataria. Puede recoger un poco el auge del barrio de Sant Antoni, con su meollo a unas manzanas. Y está enfrente del famoso "Tickets", el local de tapas de los Adrià. Tiene libros de su editorial en un extremo, pero también la que me ha parecido una muy extensa muestra de editoriales muy variadas, con unas estanterías perfectamente ordenadas por autor. Una zona para libros infantiles, una zona de cafetería y un extenso patio que esperan utilizar con el buen tiempo para presentaciones y otras actividades completan su bastante extensa superficie, que respira entusiasmo por todos lados.
¡Mucha suerte y larga y activa vida!
La puerta de acceso, en la calle Tamarit.
La zona infantil, vista desde la de la cafetería.
Vistazo, desde la cafetería, al patio exterior.
Mirando hacia la calle.
Y desde la puerta de entrada.





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