Esperando la piqueta. Algún edificio, como se ve, ya está vacío y tapiado. En otros aún colea algún comercio, incluso algún habitante. Pero tienen todos los días contados. El procedimiento se ha repetido hasta la saciedad: Un promotor quiere el terreno para levantar y vender pisos. Donde había planta baja y piso se podrían levantar hasta ocho pisos, ofreciendo unos números muy atractivos. Como todo el barrio era así, “la operación puede ser buena para todos”. Los vecinos se reúnen, protestan y se asocian. El ayuntamiento, que quiere “la mejora” de la zona, presiona, ofreciendo soluciones alternativas para contentar a la mayoría. Pasado un tiempo, el barrio ha cambiado totalmente. Sus edificios son ahora modernos, de calidad, con ocho pisos. Uno de ellos acoge a una serie de servicios sociales y un local de la asociación de vecinos.
sábado, 15 de agosto de 2015
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Transbordo Verdaguer
A veces ciertas cosas te dejan perplejo. No sé si alguien había intentado, hace unos meses, intentar un transbordo entre las líneas azul y a...
-
Esta mañana, vía el MUHBA, visita (gratuita y muy recomendable para quien guste de estas cosas) conducida por conocedores locales al Barrio ...
-
Una de soluciones arquitectónicas. La foto me salió rana, pero creo que aún así puede servir. Me digo yo que uno de los problemas gordos que...

No hay comentarios:
Publicar un comentario