La Sombrerería Obach, por lo menos, no corre peligro. Ya es algo. El padre de sus responsables actuales compró el local hace años, y así no le subirán alocadamente el alquiler hasta estrangularla económicamente.
No dejan hacer fotos, pero como su autora, Cinthia Rajschmir, se mercó en el establecimiento, hicieron la vista gorda. En los comentarios, foto de las antiguas cajas de sombreros de toda una banda interior.
El mueble para sombreros, también en foto de Cinthia Rajschmir:
La fachada, magnífica, en foto de Bach Quatre, en Panoramio:



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