Y ya que estábamos en la calle Elisabeths de Barcelona, esta foto husmea un poco el interior de la Herboristería Llansà. No tiene la solera de la Herboristería del Rei, de la calle Vidrà, junto a la plaza Real, pero en cambio a su favor tiene que es muy popular y está abierta todos los días laborables.
Vas allí aquejado de algún mal, se lo sueltas y al acto te confeccionan una mezcla de cinco o seis hierbas, que pesan en esa balanza. Y más o menos, no sé si por el efecto placebo o por lo que sea, funciona. Una prueba de su seriedad, aunque todo funciones así, a bulto, aproximado, sin recetas y de memoria, es que si vuelves otra vez solicitando de nuevo un remedio o atenuante para el mismo mal, van lentamente, pero sin flaquear, recordando y constituyendo una mezcla con los mismos componetes.

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