miércoles, 2 de octubre de 2013

La Escuela de Ingenieros


Viene esto a cuento de que hoy he ido a una conferencia de Guillermo Lusa en la Vía Laietana... y resulta que era en la otra punta de Barcelona, en la Escuela. Me he hundido anímicamente, y con la asquerosa humedad que había hoy por el ambiente en Barcelona, me he quedado sin ganas de ir a ninguno de los otros tres actos que tenía apuntados en la agenda. Al llegar a casa, me he dicho que yo podía seguir en mis trece, y hablar de Guillermo Lusa y de lo que iba la conferencia a la que, por ese error, no he llegado. Y he recuperado este texto que publiqué en el "Fulls dels Enginyers", en catalán, en 1997.

El título, que ha salido cortado (no me convence esto de las notas) era "2001: Algo más que los catedráticos correspondientes, cuatro ayudantes, un oficial de secretarla, un escribiente, un conserje, un portero y dos mozos", y hacía mención a lo que había en el inventario de la primera escuela de ingenieros... 

2001: Algo más que los catedráticos correspondientes, cuatro ayudantes, un oficial de secretarla, un escribiente, un conserje, u

Cuando estudiaba en la Escuela de Ingenieros, en la primera mitad de la década de los 70, te debías imbuir de toda una serie de leyes y principios científicos y de métodos técnicos. Pero para saber como se había llegado hasta ellos no había más remedio que irse a matricular en la Facultad de Geografía e Historia, en donde sí que se cursaba la correspondiente asignatura de "Historia de la Ciencia y la Técnica".

Como se pudo apreciar en la visita que la Associació d'Enginyers efectuó el sábado 5 de marzo a la Escola d'Enginyers de Pedralbes, las cosas han cambiado un montón desde entonces. No es solo que entre las materias que se pueden estudiar ahora destaque la Historia de la Ciencia. La visita, que recomiendo a quienes lean estas líneas, permitió ver el resultadode unas aprovechadas inversiones (una estupenda y cálida sala de actos; unas nuevas aulas diseñadas con un gusto que se temía perdido entre los ingenieros; una modernísima, funcional y acogedora biblioteca; y unos cuantos laboratorios que,a parte de mostrar el entusiasmo de sus responsables y personal, han sabido adaptarse a las nuevas necesidades, haciendo muestra de la etimología de la ingeniería: el ingenio). Pero la visita también dio a conocer el interés existente por las raíces.

A este respecto, una aplicada explotación del rico fondo de libros antiguos de la biblioteca de la Escuela ha permitido ir constituyendo una cada vez más voluminosa publicación, editada para lassucesivas inauguraciones de los cursos académicos, y que rastrea en los orígenesde la Escuela Industrial barcelonesa.

Guillermo Lusa, que consta como responsable de la edición de al menos los más recientes opúsculos, nos hizo notar que el año 2001 se cumplirán ya 150 años de la creación de la Escuela, ubicada inicialmente en el antiguo convento de San Sebastián, un edificio derruido por la apertura de la Vía Layetana. Para celebrar como se debe ese aniversario, hace una llamada para la recuperación de ese pasado. Un proceso de recuperación del que es un ejemplo su publicación, por la que te puedes enterar de una serie de cosas sabrosas, como las siguientes:

* Que el Reglamento de 1852 señalaba que "habrá en la Escuela el número de Catedráticos correspondiente a las asignaturas establecidas o que se establezcan; cuatro Ayudantes, un oficial de secretaría, un escribiente, un conserje, un portero y dos mozos." Que "no se suspenderán las lecciones sino los domingos y fiestas enteras de precepto; los días y cumpleaños de SS.MM;(...)." O que "los alumnos concurrirán a la Escuela con traje decente, estándoles prohibido el uso de palos y bastones, y guardarán dentro de las clases el mayor silencio, moderación y compostura." O que, felizmente, "se prohíbe toda pena de golpes y malos tratamientos"

* Lo que explica, antes de arrojarse a los pies de su majestad, el responsable del Ministerio de Comercio, Instrucción y Obras Públicas, introduciendo el Real Decreto del 4/9/1850 creando la carrera de Ingenieros Industriales, como razones para ello, a saber: Crear "nuevos caminos a lajuventud ansiosa de enseñanza" (que) "se dedicarán a las ciencias de aplicación y a profesiones para las cuales hay que buscar en las naciones extranjeras personas que sepan ejercerlas con todo el lleno de conocimientos que exigen". Como comenta, "la importancia de estas escuelas es conocida: nadie niega la grande influencia que habrán de ejercer en nuestra prosperidad y riqueza; detenerse en demostrarlo sería ofender la altailustración de V.M."

* Quienes constituyan el primer equipo de personal de la Escuela, desde su primer director, el catedrático J. Roura hasta "D.Pedro Sanllehí, portero".

* Cuál fue el prolijo inventario de material entregado en 1851, desde "dos aparatos de Morbeau de hierro y latón" (de los que ni la Espasa aclara su cometido) hasta "una (triste) percha" de un perdido departamento, pasando por el "un plumero y un cepillo" de otro privilegiado.

* O saber que luchas por conseguir recursos han habido siempre, como atestigua el "copiador" de oficios de salida que transcribe Lusa, y de entre cuyas notas tan significativas entresacaría aquella que decía que "el caballo de la clase de agricultura va a perecer de hambre".

·      O, por último, quedar algo melancólico conociendo, gracias al discurso inaugural del acto de apertura (1/10/1851) de la Escuela Industrial barcelonesa, "leído por Don Jaime LLansá, catedrático de agricultura en dicha escuela", las razones positivas por las que se debía abordar los estudios de Ingeniería: "Acordemos que el estudio de la naturaleza perfecciona luego el entendimiento, ilustra la razón, y las ilusiones desaparecen, porque la experiencia se ejercita, conteniendo con freno rígido el ejercicio de la imaginación".



                                            J.M. García Ferrer 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los jardines del baluarte de Santa Madrona

Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...