La comparación de la sede del Archivo de la Corona de Aragón con el resto de la Plaça del Rei de Barcelona es enorme. Frente por frente de la capilla de Santa Àgueda y junto al Saló del Tinell, se nota, con sus líneas cuadradas y austeras, que ya estaba edificado en otra época, y hasta cuando sabes que fue durante un prolongado tiempo sede de la Inquisición, llegas a entenderlo. Pero su delicado patio interior y las ménsulas y gárgolas que, sin hacerse notar mucho, la adornan, dulcifican el efecto.
La parra que sube hasta el último piso del patio le da un carácter pueblerino muy curioso. Al fondo, la torre de la catedral.
La figura más extraña de todas las del patio. Aún no sé si está el personaje en sí atenazado, si está trabajando con unas grandes tenazas,...
No he leído nada al respecto, pero unas cuantas gárgolas de la fachada exterior dan la impresión de ser formas completamente nuevas.










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