Hace cuestión de un par de años, parecía que estaba cercano el fin. Alibri la librería de la parte baja de Balmes, que antes lucía el nombre de Herder (la durante muchos años especializada en filosofia y libro alemàn) , estaba en venta y no parecía haber quien la comprase.
Cercano el límite de tiempo, como en las películas, llegó el comprador, que no parecía ser del entorno del libro, lo que no hacía prever nada halagüeño.
Pero ha pasado un tiempo y la verdad es que no aprecio cambios de relieve. Continúan sus mesas de la planta de entrada que dejan ver novedades de editoriales que no suelen dejarse ver con tanta facilidad en otros sitios, por ejemplo.
El otro día, pasando por ahí, vi el cartel que anuncia los 100 años de la librería y fotos antiguas de la misma, que asumen el pasado como Librería Herder como propia.
A por otros cien, pues.






