Y acabo las fotos del recorrido por el centro de Horta, como no podía ser de otra manera, en la calle Aiguafreda, la de los lavaderos.
Hacia mucho que no pasaba por ahí y la primera sorpresa es, precisamente, que ya no se puede pasar por ahí. Se accede a tener un punto de vista desde su centro, a lado y lado, desde la calle paralela, Granollers.
Bajando unos metros te encuentras con una valla de madera a ambos lados que reservan el paso para sus habitantes.
En un extremo, al que acceder por detrás, han restaurado un pozo. No sé si también el precioso umbral en el que me fijé y fotografié.
Calle Granollers
A un lado…
Y al otro de la calle de los lavaderos (aquí a la izquierda)
El pozo restaurado.
El umbral del que hablo.
Y otra vez la calle Granollers.






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