A esta relojería yo le daría unos cuantos puntos para el concurso a la mejor tienda del barrio.
Hoy he pasado porque se me había parado el reloj. Lo ha abierto. Ha visto en seguida que no se trataba de la pila, porque cuando la pone nueva le escribe la fecha y no hacía demasiado. Le ha aplicado desengranante por varios lados, lo ha puesto en hora y me lo ha devuelto funcionando, diciéndome que si le veo hacer tonterías se lo lleve y le hará una revisión a fondo. No me ha querido cobrar nada.
Mientras estaba trajinando en él he aprovechado para observar los elementos de la organización del negocio: que si los archivadores, que si los contenedores de los sobres con relojes ya arreglados esperando a sus dueños, etc. También los relojes de todas las épocas y condiciones, colocados por todas las paredes, cada uno indicando una hora diferente.

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