sábado, 22 de octubre de 2016

Diagonal esquina Tuset y el 48 Open House

El edificio en cuestión. Explican que se construyó para hotel, aunque nunca tuvo esa función.

Esto del 48 Open House Barcelona me temo que ha muerto de éxito. Cansado de dos días por aquí y por allá, queríamos ir a un sólo edificio de no demasiado relieve, para no pasarnos la mañana en una cola. Hemos escogido este edificio de Diagonal esquina Tuset, más por curiosidad que por otra cosa. Curiosidad porque en un piso de arriba del todo vivió de alquiler un primo mío, y nos avisaron por si queríamos ir ahí cuando buscábamos dónde vivir. No dimos un paso más, porque saqué la idea de que debía ser sólo una pequeña "chambre de bonne", y además carísima. Curiosidad también porque, vista la foto de la web de los organizadores, daba la impresión de que al menos se podría ver su patio central, que en un edificio grande, alto, puede ser eso, curioso.
Hemos llegado un cuarto de hora o diez minutos antes de que abrieran, pero ya había la cola de la foto que cuelgo. Tras media hora, ya habían entrado dos tandas de visitas, pero he calculado que a ese ritmo deberíamos esperar veinte minutos o media hora más. Harto y cansado de estar de pie en la cola, ahí lo hemos dejado. Poco después llegaba mi hija al final de esa misma cola, e iba a dejarlo cuando le han dicho que multiplicarían el número de gente de cada grupo, para que al mediodía pudieran haber entrado todos los de la cola. Tras muy poco estaba dentro. Ha confirmado lo que pensaba y casi le han gustado más las puertas que el hueco central ese.
Otro año creo que ya no perderé el tiempo.

Con las puertas aún cerradas y tiempo por delante para su apertura la cola casi llegaba al final de la manzana.

Había casi tanta cola como para entrar a la Casa Salrach, que ayer salió por TV3. Una locura.

La puerta de entrada, cuando nos íbamos. La foto siguiente, del patio interior, la he sacado de la web de 48OpenHouse


 

jueves, 20 de octubre de 2016

El Fort Pienc chino

Llegando a Fort Pienc, la sorpresa de la dominación china, hasta límites casi absolutos, en varias manzanas cercanas. Edificios relativamente modernos de manzanas enteras de Ali Bei, Roger de Flor o Ausias Marc. Sabía de la existencia de comercios al por mayor al otro lado del Passeig Sant Joan (que creía ahora en retroceso), pero no tenía ni idea de la concentración de servicios de todo tipo por la zona cercana a la biblioteca y Estación del Nord.
Debe haber también muchas viviendas habitadas por ellos, porque se aprecia en el paisanaje con el que te cruzas caminando por ahí.


Este moderno edificio ocupa toda la manzana creo que de Rover de Flor. Todos sus locales están regentados por chinos.

En (creo) Alí Bei: Restaurante, agencia de viajes,... ¡todo!

Más locales de servicios en Ali Bei. Lo mismo en la otra acera.

Pregunté en la biblioteca: La presencia de colonia China ha sido constante desde hace tiempo, mientras que yo sólo sabía de las tiendas de tejidos al por mayor de varias manzanas más al centro, y creía que regentadas por gente que vivía en Santa Coloma. Les han habilitado varias estanterías para que puedan leer libros en su idioma.
 

viernes, 7 de octubre de 2016

Chaflán renovado


Era una misión imposible. No dispongo de mucho tiempo, y no he dado con la foto que en su día colgué por aquí para hacer el típico antes - después. La casa de ese chaflán no es, no será, lo que aparentará. Era un edificio de la mitad de altura que sus vecinos. Núñez y Navarro proyectaron otro en su lugar. Mantuvieron su fachada, vaciando todo su interior (esa es la fotografía que hice y no he encontrado) y construyéndolo de nuevo. Lo más divertido es verlo ahora aparecer con tres pisos más y con un fantasioso acabado superior en falsa buhardilla... 

jueves, 6 de octubre de 2016

Grabados - Sellos - Rótulos

En Ronda Universitat, a dos pasos de la Plaça Catalunya, un local comercial que sigue ahí sin tener como finalidad explotar a la avalancha de turistas.




 

miércoles, 5 de octubre de 2016

Barbería


Hay cosas recurrentes. Hice esta misma foto, o muy parecida, hace un tiempo, y la colgué por aquí. Posiblemente, si siga existiendo el sitio, yo esté por aquí y se den las mismas circunstancias, vuelva a hacer todo eso en una ocasión futura. Bajé del autobús, de regreso ayer a casa. En cinco minutos sería ya noche cerrada (aquí A. de Moragas se sorprendería y del imposible calificativo dado comúnmente a la noche en esos sus primeros -mejor segundos- momentos, y reflexionaría sobre ello). Ya la luz de dentro de la barbería es superior a la exterior, y la vista se te va hacia las figuras y formas de ese interior. Cruzo por el paso de peatones la calle y, cuando estoy casi en la otra acera me digo que qué caray, que es el momento. Giro sobre mí mismo, saco la tableta de la cartera, la pongo en marcha, avanzo un poco y, controlando que tenga tiempo antes que los coches arranquen y me atropellen, disparo.

El semáforo verde aún me permitió alcanzar de nuevo la acera opuesta. 

Los jardines del baluarte de Santa Madrona

Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...