La atracción del cementerio del Poble Nou, señalada con placa y todo en el recorrido oficial que se ofrece a los visitantes, es desde luego la tumba (un nicho que ha colonizado a todos sus vecinos) del "Santet", del que se siguen comercializando sus eventuales milagros. Pero ya fuera de recorrido oficial llama poderosamente la atención el colorido de las tumbas gitanas.
Tío Lisandro.
Detalle superior de la tumba de Tío Lisandro.
El traje y el coche de Tío Lisandro.
Un anexo de la tumba de Tío Lisandro, unos cuantos nichos más allá.
Llegando al límite del recinto, una con cabina que destaca.
Es de los Román Heredia.
La obsesión por la ostentación del coche.
Conguito.
Fín del pequeño recorrido monográfico.









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