Hace muchos años acompañé a buscar no sé qué a un amigo por el Mercat del Ninot. Él, que había nacido por el barrio, muy satisfecho, exteriorizó su alegría porque encontramos lo que buscábamos. "En estas tiendas de alrededor del mercado se encuentra de todo", me dijo.
El otro día buscábamos un artilugio imposible -¡una funda para un tablero de plancha!- y se me ocurrió sugerir entrar en esta tienda de una de las calles que rodean el mercado. La dependienta preguntó que si del tipo A o del tipo B. Cuando supimos decirle que era para el tipo B (o sea, para los normales), levantó sus brazos y de una barra que iba por arriba de pared a pared sacó tres, para que escogiéramos el color. La tienda debe tener sólo unos 6 metros cuadrados, pero hacer la prueba: ahí está eso que buscáis.
Iba a hacer un panegírico de las tiendas de barrio resistentes, y a ampliarlo al rápido de la derecha, cuando vi que era de una pareja de chinos...










