lunes, 3 de febrero de 2014

Arreos de pesca

Por el Paseo Colón y aledaños ya no quedan ni el diario del puerto "El vigía", ni casi consignatarios de buques, navieras. Esta tienda de la Plaça de les Olles ejemplifica aún el tipo de comercios que los acompañaban.

Si fuera un "Desigual", un "Tapa, tapa" o una tienda de Movistar -que no será el caso-, la plaza tendría un aire bien diferente.

Vecina a la tienda, por la calle que lleva al Paseo Colón, había hasta hace poquísimo una tienda con "útiles de escritura", regentada por un matrimonio muy mayor, que finalmente echó el cierre.

Aunque uno no sea pescador, da gusto contemplar uno de los escaparates más notorios de Barcelona.
 

El Caballito Blanco


Es verdad que es imprescindible utilizar los establecimientos tradicionales, comprar en ellos en vez de en franquicias y en otros más “industriales”, para hacer posible su supervivencia Y yo no he ido a El Caballito Blanco en unos 30 años…
Lo tengo asociado, precisamente, al Quiles, vía el Jefe Administrativo, de grato recuerdo, de una fábrica asturiana que de vez en cuando venía a reuniones de trabajo con conmigo. Siempre explicaba que en sus estancias en Barcelona no podía faltar una visita al Quilez, donde los empleados ya lo conocían y le reservaban una longaniza (él la llamaba así, y nunca pude descubrir a qué producto en concreto se refería con ello), y una cena a base de pescado en “El Caballito Blanco”.
El otro día pasé por ahí, me acerqué a mirar un poco el local y su carta y, aparentemente, todo sigue más o menos igual que entonces. Habrá que comprobar si sigue siendo uno de los sitios de Barcelona en el los que se puede comer pescado.

 

Los jardines del baluarte de Santa Madrona

Tan intrigado estaba siempre mirando desde abajo su serie de árboles y pensando cómo sería la parte superior del baluarte de Santa Madrona p...