Esto de buscar regalos específicos me está llevando por barrios de Barcelona que no suelo frecuentar. Hoy, en la Avinguda Mistral, me he encontrado unos horrorosos bloques de cemento tumbados, que he tomado por respiraderos del parking, hasta que he visto que lo de su frontal era una frase. Por su costado otra, que he tomado por una pintada que iba contra tanto mangante que está apareciendo últimamente.
Al llegar a casa he buscado una imagen sobre lo visto, porque no llevaba cámara. He encontrado la que cuelgo, de Prosimetron, y la del primer comentario, del blog de’n Pere, por el que me entero que, si hubiera tenido más paciencia, habría visto traducciones en otras lenguas más asequibles. Y que las tres piezas constituyen un monumento de Lawrence Weiner a Mistral, de quien es el verso frontal –que no he encontrado-, y que por algún lado se dice que escribió a los 15 años.

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